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PNUD y Escuela de Ciencias Biológicas de la UNA solicitan al presidente vetar ley de pesca de arrastre

El CIMAR y la Escuela de Biología de la UCR, así como más de 117 asociaciones pesqueras, cámaras turísticas y organizaciones ecologistas y comunitarias se pronunciaron en contra del proyecto de ley aprobado ayer.

El representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Costa Rica, José Vicente Troya Rodríguez, dijo hoy que en Costa Rica es urgente escuchar a las voces del sector artesanal y de pesca deportiva que se han levantado contra la pesca de arrastre y que el país tiene la oportunidad de vetar la “Ley Aprovechamiento Sostenible de la Pesca de Camarón en Costa Cica”.

Con 28 votos a favor y 18 en contra, la Asamblea Legislativa aprobó ayer en segundo debate el cuestionado proyecto de ley que reactiva la pesca de arrastre de camarón en el país. En una reacción masiva, asociaciones pesqueras, escuelas de universidades estatales, cámaras turísticas y organizaciones ecologistas y comunitarias han solicitado al presidente Carlos Alvarado, que vete la ley a dicho proyecto.

La Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional (UNA) también emitió una petición al presidente Carlos Alvarado para que vete la ley a dicho proyecto. Entre varios argumentos, señala que el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) “no tiene capacidad ni libertad para hacer los estudios que permitan determinar la sostenibilidad de la actividad, y mucho menos de hacer respetar que no se pesque en esteros, desembocaduras de ríos, arrecifes y áreas protegidas”.

Por otra parte, Daniel Briceño Lobo, director de la Escuela de Biología de la Universidad de Costa Rica (UCR) dijo a UNIVERSIDAD que la escuela y el Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) también van a solicitar al mandatario que vete la ley a dicho proyecto.

En un pronunciamiento emitido anoche por dicha Escuela y el CIMAR, se indica que “no se justifica el daño ambiental tan amplio e irrestricto que la actividad produce y su impacto a otros sectores productivos del país, de los cuales dependen miles de personas”.

“La pesca de camarón representa en Costa Rica apenas unos 4% del valor total desembarcado de la pesca en el Pacífico. Hoy en día, la mayoría de los camarones provienen del cultivo y no de la pesca de arrastre. Se debería fortalecer una maricultivo amigable con el ambiente como alternativa para la pesca de arrastre. El cultivo del pargo con paquetes tecnológicos desarrollados por universidades públicas de Costa Rica, es un ejemplo de eso”, se precisó.

Asimismo, 117 organizaciones firmaron una carta abierta publicada hoy viernes 23 de octubre, solicitando el veto “porque el proyecto de ley recién aprobado no garantizará el desarrollo sostenible democrático en nuestras costas”. La carta fue firmada por asociaciones pesqueras, cámaras turísticas y organizaciones ecologistas y comunitarias.

En ella afirman que esta actividad solobeneficiará a un pequeño sector perpetuando y feminizando la pobreza y que la pesca de arrastre afectará a más de 14.000 pescadores artesanales de Guanacaste y Puntarenas y al sector de pesca turística.

“Aprobar la pesca de arrastre es un retroceso ambiental, social y económico”, aseguran.

De acuerdo con la Escuela de Ciencias Biológicas de la UNA, “las poblaciones de camarón de las costas de nuestro país se encuentran en estado de sobre pesca; evidenciando que, tanto la biomasa de organismos juveniles como adultos han disminuido de forma alarmante, inclusive sobrepasando el 90% de sobre explotación”.

“Debido a sobreexplotación de las poblaciones de camarones y las capturas de este recurso por parte de la flota semi-industrial, disminuyeron en un 45% a finales del 2012. Esta pesquería solo es rentable gracias a la captura de especies de peces como cabrillas, congrios, pargos entre otros”, afirmó la Escuela.

Mientras que el PNUD recordó que el país ha sido reconocido a nivel global por ser “líder en sus esfuerzos por la conservación y el desarrollo sostenible”.

“Por muchos años cargó con la deuda de avanzar al mismo ritmo en temas de conservación y manejo sostenible de sus recursos marinos y no debe retroceder. En este país, la pesca turística y deportiva es una industria de servicios que genera alrededor de 331 millones de dólares al año y más de 60 mil empleos directos e indirectos”, según el PNUD.

El proyecto de ley

El proyecto de ley aprobado ayer define como pesca semi-industrial a aquella “realizada por personas físicas o jurídicas, a bordo de embarcaciones, orientadas al aprovechamiento sostenible del camarón con redes de arrastre sujetas a las regulaciones técnicas y científicas establecidas por la autoridad competente”.

El texto indica que “el aprovechamiento sostenible de camarón con redes de arrastre debe contar con dispositivos excluidores de peces y tortugas, ajustados a las regulaciones técnicas y científicas para la disminución significativa de la captura de fauna de acompañamiento y la reducción de impactos ambientales al ecosistema marino” y que el Incopesca establecerá estas regulaciones.

Asimismo, autoriza a todas las entidades del Estado a transferir recursos al Incopesca, “a fin de que realice los estudios técnicos y científicos correspondientes, cuyo fin sea el otorgamiento de licencias para la pesca semi-industrial”. El Incopesca tiene un plazo de un año improrrogable para tener listos estos estudios científicos y técnicos.

 

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