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Idea de «candidatura de consenso» se suma a las disputas internas del PLN

Planteamiento se tocó en reunión de expresidentes Arias, Chinchilla y Figueres, mientras se avanzan cálculos sobre aspiraciones que desembocarían en la convención de junio, salvo un poco probable acuerdo previo

A las disputas internas y cálculos electorales en el  Partido Liberación Nacional (PLN) se sumó en este mes el planteamiento de escoger un candidato presidencial sin someterlo a elección de los partidarios.

Aunque parezca una ilusión contradictoria la idea de buscar una opción de consenso para enfrentar los conflictos en desarrollo en la mayor agrupación política del país, esa carta la defendió el expresidente Óscar Arias en una reunión poco habitual que tuvo la semana pasada con su homóloga Laura Chinchilla y homólogo José María Figueres, quien tantea la posibilidad de competir en la convención interna programa para junio.

Fue el propio Arias quien defendió esa idea en declaraciones posteriores al diario La Nación, al que reconoció también su deseo de que se anule la posible precandidatura Figueres, su rival histórico dentro de las tiendas verdiblancas.

La presentación del planteamiento en esa reunión la confirmó la exmandataria Chinchilla en una declaración propia, en la que señaló la conveniencia «de evitar a toda costa el lamentable espectáculo de agresiones que tuvo lugar en la convención del 2018 que dejó al PLN maltratado y dividido».

La expresidenta, sin embargo, opinó que para ello serán requisitos «una amplia convergencia de fuerzas» y «no el resultado de una imposición unilateral o gremial», consciente de que hay grupos importantes que no están dispuestos a ceder a una candidatura de consenso, o que sí lo estarían pero con sus propias condiciones.

Es decir, internamente no parece haber condiciones para un candidato de consenso si más bien hay varios hombres considerando, su postulación, o al menos diciéndolo así, para ser el candidato que lleve al partido a ganar unas elecciones presidenciales 12 años después. Liberacionistas se la corriente figuerista, por ejemplo, dijeron que desistir de la precandidatura no está en el horizonte del expresidente Figueres, aunque hasta ahora tampoco la oficializado.

Arias dijo a La Nación que a Figueres «no le dan los números», en referencia a la opinión popular recogida en las encuestas hasta ahora, aunque el estudio de la empresa Borge & Asociados coloca al presidente 1994-1998 como la figura liberacionista por la que más votaría la gente en este momento, junto al excandidato Fabricio Alvarado (Nueva República), ambos con 12% de las menciones.

En la lista aparece incluso el expresidente Arias, quien no participa en la competencia de manera directa y más bien su apoyo es el deseo de otros aspirantes, como lo recibió Álvarez Desanti en 2017 justamente contra Figueres. Álvarez Desanti, ahora sin ese respaldo explícito, también asegura ser parte de los aspirantes presidenciales, aunque dirigentes adversarios dicen estar seguros de que al final no se inscribirá como precandidato.

Los cálculos de financiamiento para la precampaña (necesariamente por fuente privada) y el apoyo de dirigentes territoriales, incluidos los alcaldes que han ganado protagonismo en los últimos años, también son parte de las consideraciones de los aspirantes presidenciales.

Entre estos están los diputados Carlos Ricardo Benavides y Roberto Thompson, además del expresidente de la agrupación Guillermo Constenla, el exsecretario general Fernando Zamora y el politólogo y comentarista Claudio Alpízar, además el excandidato Rolando Araya, hermano de Johnny Araya, candidato en el 2010 que abandonó la candidatura antes de la segunda ronda contra Luis Guillermo Solís.

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