País Se votará en el plenario

Plan de jornadas excepcionales de 12 horas presiona subempleo y recarga laboral de las mujeres dicen especialistas y diputadas

Ministra de la Mujer sobre jornadas excepcionales: “Los impactos laborales en los mercados no son iguales para todas. Tiene que haber un respeto sobre la inspección laboral que, ya de por sí, no se cumple”

Inclusive con cambios, el proyecto que establece jornadas excepcionales de 12 horas durante cuatro días a la semana (21.182) genera roces entre mujeres especialistas, la Ministra de la Condición de la Mujer y dos diputadas. Este grupo, consultado por UNIVERSIDAD, estima que sobre las mujeres recaerá el peso de un dañino horario laboral que afectará sus vidas familiares y empobrecerá sus ingresos.

El expediente 21.182 se dictaminó este pasado martes en la Comisión de Hacendarios de la Asamblea Legislativa, superando acumuladas críticas contra la desarticulación de las jornadas de ocho horas y, justamente, el tema de género. El tema, posteriormente, lo tendrá que votar el plenario de 57 diputaciones.

Antes de ese trámite, Hacendarios realizó una serie de modificaciones, como prohibiciones, que siguen siendo limitadas sin contar con la inspección laboral del Ministerio de Trabajo, acusan las entrevistadas.

“Seguimos manteniendo que los impactos laborales en los mercados no son iguales para todas. Tiene que haber un respeto sobre la inspección laboral que, ya de por sí, no se cumple Ni todas las mujeres que trabajan en diferentes sectores pueden tener las mismas cargas ni todos los sectores respetan por igual los derechos, eso no es ninguna sorpresa”, opinó la ministra de la Condición de la Mujer y presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), Marcela Guerrero.

Los 9 votos a favor del proyecto fueron de los diputados de Liberación Nacional, Ana Lucía Delgado (proponente del expediente y presidente de Hacendarios), Yorleny León y Gustavo Viales; María Inés Solís del PUSC Carlos Avendaño y Eduardo Cruickshank de Restauración Nacional; así como el fabricista Harllan Hoepelman y Otto Roberto Vargas del Republicano Social Cristiano.

Tras la publicación de este artículo, la diputada Laura Guido aclaró que estuvo ausente de la votación porque «le fue imposible conectarse ese día, pero que si hubiera estado en la sesión también su voto habría sido en contra».

Guido, junto con su otra compañera oficialista Nielsen Pérez, previamente apoyaron la iniciativa impulsada en Hacendarios. Pérez, presente en la sesión del martes,  se separó del proyecto y emitió un video en el que asegura que sí existe afectación para las mujeres, por recarga laboral. También señaló el incremento  de subempleo, desempleo e informalidad de sus trabajos.

“No ha avanzado el proyecto que pretende fortalecer la inspección laboral del Ministerio de Trabajo, precisamente para dar seguimiento de que las condiciones de empleo que existen en este momento y las que se están planteando, vía jornadas excepcionales, se estarían cumpliendo”, acusó Pérez.

Recientemente separada del PUSC, la diputada Shirley Díaz también manifestó a UNIVERSIDAD que su voto negativo lo emitió por las mujeres.

“Esas jornadas de 12 horas se van a traducir en triple jornada en la casa. Eso me preocupa muchísimo porque la mujer tiene doble o triple jornada, en este momento. Va a haber una situación de falta de seguimiento de los hogares que se da, sobre todo, donde hay hijos adolescentes. El nivel de desempleo del país es muy alto. Aunque se tratara de una posibilidad, tarde o temprano se va a convertir en la regla. Las personas que van a acceder a trabajo son más fáciles de colocar en la jornada 4/3 (cuatro días laborales y tres de descanso) porque se ahorran las horas extra”, afirmó Díaz.

Entre los cambios que se incorporaron al proyecto, se establece que la jornada excepcional será de “mutuo acuerdo” entre la persona trabajadora y la persona empleadora. La jornada excepcional elimina la posibilidad de laborar las horas extra.

La ministra de la Mujer, Marcela Guerrero, dijo en entrevista que el proyecto debe tener “una rigurosidad en términos de que no haya una transgresión de la excepcionalidad, si es que es un acuerdo entre las partes” y expresó que el proyecto debe cumplir con las condiciones de la normativa laboral e internacional.

Guerrero, no obstante, rechazó dar un análisis más puntual del proyecto hasta analizarlo con la asesoría legal del INAMU.

Perder jornada de 8 horas es un deterioro de vida, dicen académicas

De acuerdo con la economista Ana Rosa Ruiz, del grupo Mujeres en Acción, el subempleo de las mujeres incrementó de un 12% antes del COVID-19 hasta un 20% al día de hoy. El país tiene problemas para aplicar el salario mínimo para las mujeres, pese al marco normativo que debería reforzarlo.

“Este proyecto va a disparar ese subempleo. El proyecto está circunscrito a las dinámicas de producción y no a la vida de las personas. No es cierto que va a haber un acuerdo entre trabajador o trabajadora y la persona empleadora. Ahí hay una relación de poder, una necesidad de empleo. La parte empresarial es la que va a definir el horario”, dijo.

La socióloga e investigadora Ariana Grau opinó que se va a romper la lógica de las 8 horas de trabajo, las 8 horas de descanso y las 8 horas de otras actividades que fueron garantizadas en las luchas laborales del siglo XX.

“Es avanzar hacia un esquema de vida en el que solo trabajamos, nos reproducimos, descansamos lo mínimo y seguimos trabajando, no hay otra vida”, afirmó Grau.

En el caso de las mujeres, cabezas de hogar, cuidadoras, las horas de las actividades adicionales al trabajo se dividen entre el cuido de sus familias y otras personas dependientes. Grau dice que, aunque están haciendo la matemática para sumar 48 horas laborales en cuatro días, eso no responde a la lógica humana del cuido.

“El trabajo de cuido no se puede acumular. Una no puede decir que hoy no hago comida, no atiendo a mi hijo o hija, no les doy lactancia, no les preparo lonchera, no les ayudo con sus tareas, no le doy las medicinas a la persona enferma. Esas actividades de cuido, higiene y demás, son actividades de todos los días. No se pueden acumular”, afirmó Grau.

Los últimos cambios establecen prohibiciones contra usar las 12 horas de trabajo continuo en labores “pesadas, peligrosas o insalubres”, entre otras condiciones más precisas.

La precisión, no obstante, es un problema menor al problema de la ausencia de inspección laboral.

“El Ministerio de Trabajo está completamente debilitado con las inspecciones. ¿Cómo van a garantizar esto? Los mecanismos que tiene el Estado son insuficientes, eso, unido a los recortes del presupuesto ordinario que entregaron a la Asamblea Legislativa, además, la regla fiscal. Eso no es factible. Si las empresas no se inspeccionan, esto les va a valer”, opina la economista Ana Rosa Ruiz.

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Nota de edición: este artículo fue modificado a las 8:45 a.m. del viernes 24 de setiembre para incluir una aclaración de la diputada Laura Guido.

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