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Pese a embate de Ómicron, autoridades aseguran que buscarán continuidad en la atención de otras patologías

También esperan que esta ola no sea tan prolongada, pues esto implicaría que el fondo de contingencias no pueda atender todas las necesidades de la institución.

El Ómicron ha puesto contra las cuerdas al mundo entero, y Costa Rica no es la excepción, pues autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) prevén un mayor impacto que el aún registrado hasta el momento.

Ante esta panorámica, las autoridades de la institución señalan que se encuentran reforzando la contratación de personal por excepción, el diagnóstico y el seguimiento de casos. La idea de la institución es, además, buscar la continuidad en la atención de otras patologías.

Asimismo, esperan que esta ola no sea tan prolongada, pues esto implicaría que el fondo de contingencias no pueda atender todas las necesidades de la institución.

Enseguida un extracto de la entrevista que UNIVERSIDAD sostuvo con el gerente médico de la Caja, Randall Álvarez; el epidemiólogo Roy Wong; el director de la Dirección de Desarrollo de Servicios de la Caja, Mario Mora; y los asesores Mario Urcuyo, Sindy Torres y Cristian Córdoba.

¿Está preparada la institución para hacerle frente a la variante Ómicron?

Randall Álvarez – Si bien es cierto hemos sufrido de diferentes olas de la COVID- 19, esta variante tiene un componente totalmente diferente. Y es que hemos visto no únicamente a nivel nacional, sino también a nivel mundial, que el crecimiento de los casos es explosivo. Realmente, esto se traduce en una mayor demanda de los servicios que se requieren en todos los niveles de atención. Es por ello que, como parte de la preparación que viene desde desde muchos meses atrás, años atrás, hemos venido fortaleciendo los planes de acción que ya estaban definidos, en cuanto a equipamiento, obviamente lo que tienen que ver con el recurso humano que se requiere como tal, y el tema de infraestructura, sin dejar de lado también la capacidad instalada como lo son los métodos diagnósticos.

La institución, para efectos de reforzar el recurso humano, ha venido utilizando una modalidad bajo el decreto de emergencia, de contratación por excepción para fortalecer el recurso humano y habilitar lo que son las unidades diferenciadas y, en función de la demanda que se va presentando, se va aumentando en recursos o se va disminuyendo. En este caso, obviamente vamos en una etapa de aumento de casos y, por lo tanto, un aumento en la posibilidad de aumentar la capacidad instalada, razón por la cual se ha instruido nuevamente que se activen esos mecanismos de contratación excepcional de recursos humanos para tener mayor capacidad instalada y atender ese mayor volumen de pacientes que en efecto estamos recibiendo en todos los niveles de atención directa y, como lo digo también en capacidad diagnóstica, porque ahí entra en juego también los diagnósticos que estamos haciendo confirmatorios a través del laboratorio bajo la red de laboratorios. Por otro lado, en cuanto casos ya confirmados, también estamos reforzando todo lo que es la estrategia de seguimiento de casos, tanto directamente en sitio en primer nivel, como también a través de diferentes estrategias, entre las cuales están las llamadas telefónicas de seguimiento, tema que también hemos identificado, que ha venido aumentando considerablemente en cuanto a la demanda.

Una de las preocupaciones que existe es sobre el seguimiento de otras patologías. Con el aumento de casos de Ómicron, ¿descuidará la institución la atención de patologías No COVID?

Randall Álvarez – Esta variante nos plantea el reto del alto nivel de contagio. En este momento tenemos también que buscar, en la medida de las posibilidades, la continuidad de todos los servicios No COVID. Nunca se ha dejado de atender emergencias o situaciones como cáncer; sin embargo, ahora la línea de trabajo es plantearnos ese reto de atender este crecimiento exponencial que estamos viendo de casos COVID-19, pero también de la mano con la continuidad de la atención a esas personas que también requieren ese abordaje y ese tratamiento con carácter también prioritario. En el tema de la atención hospitalaria, estamos enfocados en que se tenga la capacidad instalada para ofrecer un servicio de calidad a aquellos pacientes COVID que requieran hospitalización, pero también sin desmejorar la atención con calidad que siguen mereciendo todos los usuarios que requieren atención por otras patologías.

El país va a cumplir dos años desde la detección del primer caso de COVID-19.  Recién teníamos una recuperación de las finanzas de la institución y se viene Ómicron. ¿Tiene suficientes recursos financieros la institución para atender otro año de la pandemia, de la forma en que siempre lo ha hecho?

Randall Álvarez – La pandemia como tal nos ha generado la necesidad de realizar inversiones extraordinarias en equipamiento, en infraestructura, y ahora en recurso humano, y para nadie es un secreto que esto va a impactar las finanzas como tal. Sin embargo, aquí es importante también tomar en consideración que como institución se han realizado las acciones necesarias para contar con un fondo de contingencia para atender este tipo de situaciones. Obviamente, esperamos que este pico como tal que tenemos en este momento con esta nueva ola no sea tan prolongado, porque eso implicaría que el fondo de contingencia como tal no pueda atender todas las necesidades. Es un tema muy prematuro para poder ya emitir conclusiones al respecto. Sin embargo, al igual que el comportamiento epidemiológico, se está monitoreando muy de cerca todo este proceso.

La Caja dijo hace unos días que actualmente disponen de 700 mil  pruebas de detección. En esa línea, ¿son suficientes o están haciendo gestiones para obtener más?

Mario Mora- El mundo entero, en este momento, está viendo un aumento de casos exponencial. Volvimos a lo que hablamos en algún momento, al principio de esta pandemia, en que había prácticamente una guerra mundial por abastecerse de insumos, por abastecerse de reactivos, por abastecerse de equipo de protección personal. Y eso realmente es lo que se está reactivando en este momento en el mundo. En este momento tenemos efectivamente cerca de 700 mil pruebas en las diferentes plataformas a disposición. El desglose en antígenos rondamos las 262.000 pruebas a disposición y en todas las plataformas de PCR tenemos en este momento cerca de 498.500. Ya hay incluso alertas mundiales relacionados a la poca cantidad de pruebas, no solo en Costa Rica, sino en el mundo. Tenemos alerta de la Organización Mundial de la Salud, que nos indica justamente buscar estrategias porque hay disminución de reactivos en el mundo entero por esta búsqueda furtiva de los países de abastecerse. Entonces, en ese proceso se está con el Ministerio de Salud, en coordinación para un uso racional de los recursos que tenemos.

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