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Parque metropolitano de Cartago se ubicaría en zona señalada de alto riesgo

Mientras especialistas del UCR advierten el peligro de lahares en el sector de Los Diques, desde la Municipalidad se aduce que cuenta con estudio científico que delimita zonas donde se puede llevar a cabo el proyecto.

La iniciativa de construir un parque metropolitano en la ciudad de Cartago, concretamente en el sector comprendido entre los diques que cercan el paso del río Reventado, enfrenta la realidad de que se trata de una zona muy propensa a lahares.

Un lahar es una avalancha de lodo y piedras de origen volcánico, según explicó Sebastián Granados Bolaños, del Observatorio del Agua y Cambio Global (OACG), de la Escuela de Geografía de la UCR. Granados, junto a Adolfo Quesada —también del OACG— y Pascal Girot, director de la Escuela de Geografía, alzaron la voz de alerta; pues a partir de toda la información disponible corrieron varias simulaciones hidráulicas de posibles lahares que podrían darse en el sitio.

Esas simulaciones mostraron escenarios que arrojan una posible afectación importante no solo en el precario que existe en la zona oriental del sector, conocido como Los Diques, sino en el área que incluye el eventual parque metropolitano, incluso sectores aledaños afuera del perímetro cercado.

De hecho, en 1963 se dio un evento de ese tipo que cobró la vida de unas 20 personas y destruyó varias casas de habitación.

Al respecto, Granados detalló que por entonces el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) recopiló “muy buena información” y estimó  la probabilidad de que vuelva a ocurrir un evento con la misma magnitud —denominado periodo de retorno— en 50 años. Así, es notorio que el evento se dio hace casi 60 años.

Ante la pregunta de si entonces conforme pasa el tiempo es mayor la probabilidad de que se repita, el geógrafo contestó “exactamente, como lo calculó el ICE, ya lo tenemos encima”.

El especialista detalló que un lahar puede ser “mucho más peligroso” que una inundación de agua solamente, ya que su fuerza y capacidad de abrasión —es decir, de desgastar y destruir a su paso— es mucho mayor.

La más conservadora de las simulaciones realizadas, que planteó un lahar “mucho menor” que el de 1963, mostró una posible afectación a 265 personas y 134 estructuras, como las casas del precario. Un evento de magnitud similar al de 1963 afectaría a más de 1.200 personas y unas 625 estructuras; mientras que un evento mayor podría alcanzar de manera más importante a sectores como San Nicolás o el centro comercial Paseo Metrópoli y bloquear la entrada a la ciudad, afectando ya a unas 2.000 personas.

La iniciativa de construir un parque metropolitano en este sitio, de cien hectáreas declaradas como reserva nacional, empezó a ser impulsada por el anterior gobierno local de la ciudad. En marzo de 2019, la Municipalidad de Cartago firmó un convenio con el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (Mivah), que aportó ¢2.000 millones para el proyecto.

La simulación hidráulica del posible comportamiento de un lahar similar al de 1963 arrojó tres puntos de desbordamiento de los diques. (Imagen: Escuela de Geografía, UCR).

Regeneración urbana y ecológica

Desde el gobierno local Óscar López, director de Planificación Urbana y encargado de ese proyecto, informó que la primera inversión que hizo la Municipalidad de Cartago fue contratar un estudio hidráulico realizado por el Centro de Investigaciones en Vivienda y Construcción (Civco), del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC).

Dijo que ese análisis definió posibles zonas de inundación, que “en ningún caso tocan los bordes del dique ni se llega a niveles superiores a siete metros de altura”, lo que permite plantear la construcción de obras de infraestructura fuera de esas zonas.

López cuestionó que se deje “abandonada” una zona como esa y señaló que se trata de un proyecto de regeneración urbana y ecológica, “que pretende contrarrestar una serie de patologías urbanas, como incendios forestales, basura, por el asentamiento informal existe una gran inestabilidad social, hay muchos componentes que se unen: pobreza extrema, drogas, falta de oportunidades”.

Por ello es que el proyecto fue concebido según dijo “no como un simple parque”, sino que dará oportunidad “a los habitantes de toda la provincia de tener una zona de recreación, donde en época de pandemia lo que necesitamos es de esos grandes espacios abiertos que podamos disfrutar y vigilar, porque finalmente las emergencias se controlan bajo monitoreo y bajo uso del espacio”.

Tras señalar que “es un error histórico que se haya visto como una zona intocable”, informó que se planea construir zonas peatonales, ciclovías y canchas.

Al mismo tiempo, destacó que cuenta con una carta de apoyo de Lidier Esquivel, jefe de la Unidad de Investigación y Análisis del Riesgo, de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE). “Una vez que se le presentó el proyecto, lo ve con muy buenos ojos porque es lo que se debería estar haciendo en las zonas de protección”.

López informó que idealmente las obras serán adjudicadas mediante licitación y comenzarán a mediados de año, pero que la Municipalidad no pudo tramitar la viabilidad ambiental, por lo que será un requisito que se tendrá que gestionar en conjunto con el contratista, lo cual podría significar un atraso.

Por otra parte, Irene Campos, jerarca del Mivah, por escrito aseveró que el proyecto “considera integralmente la gestión del riesgo en el cantón de Cartago” y destacó el mencionado estudio del Civco y el apoyo de la CNE.

Campos manifestó que ese ministerio “lo considera un proyecto valioso”, pues plantea la posibilidad de ocupar un área abandonada “dándole un uso que no solo reivindica la función social de la propiedad, sino que activa y potencia la calidad del hábitat en la zona, tanto para población vulnerable que habita en las cercanías del Parque, como para el resto de la población del cantón de Cartago e inclusive para otros visitantes provenientes del Área Metropolitana de Cartago”.

Riesgo

 Adolfo Quesada, también investigador del OACG, apuntó que la posibilidad de que se dé un lahar depende de factores como concentración de lluvias, o la ceniza volcánica.

“El volcán Turrialba y su evento de ceniza sostenida desde 2014 hasta hace un par de años generó más material en esa cuenca del río Reventado, en el momento en que haya lluvia concentrada en esa ladera y en esa cuenca durante varias o días en caso de un temporal, podría generar un evento como este”. También mencionó la posibilidad de eventos sísmicos como agravantes.

Al mismo tiempo, llamó la atención de que desde 1963 se han dado cambios en el uso de la tierra. “En la cuenca alta ahora cada vez hay más cultivos, está muy degradada, mucho material se está erosionando por la actividad intensiva de la agricultura”, señaló.

Es decir, se está ante un contexto de degradación ambiental que se suma al cambio  climático y eventos extraordinarios de mucha lluvia o un huracán.

Dijo entonces que un evento de lahar es “inminente, nada más es cuestión de cuándo”, pues “estamos ante una plétora de variables que se suman para generar mayor vulnerabilidad y exposición”.

Pascal Girot informó que como parte de un seminario de graduación que dirige, lleva a cabo un mapeo de vulnerabilidad social y exposición ante eventos hidrometeorológicos y el cambio climático.

“Queda demostrado —informó— que la parte de San Nicolás y Los Diques es la zona en Cartago centro con mayor índice de vulnerabilidad”, lo cual “nos hace pensar que, combinado con los modelos de simulación, estamos ante un escenario de riesgo muy significativo”.

“Es información que generamos desde la comunidad científica y que desde la Escuela de Geografía nos parece importante poner en la palestra en este contexto”, dijo Girot, y añadió que “no es sensacionalismo, es basado en un análisis serio. La zona que se vería afectada por un evento es precisamente la de mayor vulnerabilidad social del centro de Cartago” insistió.

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