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País debió ser más “agresivo” en compra y aplicación de vacunas contra la COVID-19

La vacunación ha sido catalogada como lenta, debido a la poca disponibilidad de las inoculaciones en suelo nacional y a algunas decisiones de las autoridades. Hasta el momento, Costa Rica solo mantiene contratos con Pfizer, AstraZeneca, y el mecanismo multilateral COVAX, y espera alcanzar la inmunidad de rebaño al finalizar el año.

Costa Rica debió ser más “agresivo” en cuanto a la adquisición de vacunas contra la COVID-19, así lo concluye el epidemiólogo e investigador de la Universidad Hispanoamericana, Ronald Evans, al analizar la actitud precavida que tuvo el país al firmar contratos con tan solo dos casas farmacéuticas fabricantes de inmunizaciones, y con el mecanismo COVAX.

De esta forma, tanto Pfizer-BioNtech, AstraZeneca, así como COVAX serán los encargados de dotar al país con más de siete millones de dosis para tratar de alcanzar a final de año la tan anhelada inmunidad de rebaño, es decir, la vacunación de un 70% de la población nacional.

“Algunos gobiernos, entre ellos el nuestro, han sido demasiado precavidos, hemos querido ajustarnos a las normas o criterios de los organismos internacionales ante las vacunas; es decir, hemos sido muy estrictos y no hemos querido arriesgarnos con algunas vacunas”, externó Evans.

“Todas protegen, no es que sean inservibles. Es preferible ponerse la vacuna a no ponerse nada. Quizá hemos sido demasiado cautos y precavidos, hemos esperado que cumplan con requisitos de calidad e inocuidad, y hemos pecado en exceso en ese tipo de planteamientos, cuando lo que se requiere es ser agresivo y tener un margen mayor, para así disponer de un mayor número de vacunas”, enfatizó.

Según datos de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), desde el 23 de diciembre y hasta el 6 de abril, el país tan solo había recibido un total de 865.995 dosis de la vacuna contra la COVID-19, todas provenientes de la farmacéutica Pfizer, pese a tener contrato también con AstraZeneca.

Se espera que el miércoles 7 de marzo lleguen las primeras 43.200 dosis de AstraZeneca adquiridas mediante el mecanismo COVAX de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La vacunación en el país ha sido catalogada como lenta, debido a la poca disponibilidad de las inoculaciones. No obstante, este panorama no es distinto en otros países del mundo – la mayoría en vías de desarrollo- quienes no tienen del todo o poseen pocas dosis, en vista de la lucha mundial que mantienen las naciones para vacunar a sus poblaciones.

“Las compañías farmacéuticas no pueden producir el número de vacunas que la humanidad necesita en este momento(…) Además, los países más ricos del mundo, como tienen más recursos monetarios, compraron más vacunas, entonces países como Costa Rica tuvimos esas dos debilidades: no podíamos competir con países ricos y tampoco las compañías podían abastecer la demanda de los países pobres”, externó Evans.

Por su parte, el coordinador de la maestría en Epidemiología de la Universidad Nacional (UNA), Juan José Romero, destacó que efectivamente el proceso de vacunación es lento en el país.

“¿Es lento? Sí. ¿Por qué es lento? Porque el mercado nos lo impone. No es por falta de capacidad. ¿Nosotros por qué nos casamos con AstraZeneca y Pfizer? En aquel momento, agosto o septiembre, las únicas vacunas que ya tenían ensayos en fase clínica dos o tres eran esas dos, y también fueron las que presentaron resultados más rápido en revistas de alto impacto”, añadió Romero.

Otro elemento que también ralentizó la vacunación fue la reserva de inmunizaciones, pues antes de Semana Santa, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reservaba el 50% de las dosis por tres semanas, con el objetivo de tener almacenada la segunda aplicación de quien recibía la primera.

De acuerdo con el sitio web Pharmaceutical Technology, hasta el 5 de abril, un total de 139.703.520 personas habían sido vacunadas en el mundo; esto representa un 0.9% de la población mundial.

Hasta el 5 de abril, los países que avanzaban más rápido en la administración de la vacuna fueron Israel con un 54% de su población vacunada, Chile con 20.13% y Estados Unidos con 18.36%, según el sitio web Our World in Data.

¿Por qué Costa Rica no ha comprado más?

 La compra de inmunizaciones solamente a dos casas farmacéuticas por parte del Gobierno ha sido criticada por la población, quienes piden una aceleración de la vacunación.

De acuerdo con el ministro de Salud, Daniel Salas, el país no ha firmado ninguna cláusula de exclusividad con las casas farmacéuticas Pfizer y AstraZeneca. Además, las autoridades se mantienen en un análisis constante de otros desarrollos existentes a nivel internacional, no obstante, estos deben cumplir ciertos requisitos.

“El país y la Comisión han apostado porque las vacunas que se aplican, que llevamos a la población, -para estar tranquilos- ya han sido autorizadas por agencias altamente rigurosas que son reconocidas por la Organización Mundial de la Salud. Son aproximadamente 10 agencias que tienen este reconocimiento de la OMS. ¿Quienes hacen la revisión? Son expertos del más alto nivel, cuando ellos agarran todos los ensayos dicen y confirman que es una vacuna con el nivel de seguridad y eficacia mínimo necesario para estar nosotros tranquilos de que estamos aplicando una vacuna que tenga esas características”, externó Salas.

El jerarca de Salud indicó también que pese a que a menudo se escucha sobre la existencia de distintas vacunas, no todas las farmacéuticas tienen disponibilidad para abastecer al país.

A esto se suma que hay países que han estado acaparando muchas dosis, precisamente porque son productores o tienen alguna ventaja al respecto, señaló.

A finales del mes de marzo, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó en una conferencia de prensa que la desigualdad en el acceso a las vacunas contra el covid-19 entre países ricos y pobres aumenta y se vuelve «grotesca».

 ¿Logrará Costa Rica la inmunidad de rebaño al finalizar el 2021?

La meta de alcanzar la inmunidad de rebaño al finalizar este 2021 se mantiene latente para las autoridades del país, quienes la ven realizable pese a tener hasta inicios del mes de abril apenas inmunizado con ambas dosis de la vacuna a un 6.1% de la población que se pretende inmunizar.

“Ha estado la expectativa de vacunar a la población en cuatro o seis meses. Eso no es posible, no porque nosotros no queramos, el dinero está, el recurso humano y los congeladores también, pero no hay disponibilidad de la vacuna. Nosotros le pedimos a Pfizer ´por favor envíenos toda la vacuna que pueden en cuatro o seis meses´, pero ellos no se comprometen porque están dándole a todo el mundo. Tenemos que ser claros, somos un país en desarrollo, más bien siento que estamos avanzando. Vamos a alcanzar la inmunidad de rebaño. Tenemos contratos que garantizan tres millones y medio de personas vacunadas en este año”, destacó Salas.

Sobre el tema, el epidemiólogo de la UNA, Juan José Romero, comentó que pensar en alcanzar la inmunidad de rebaño para este año “no es realista porque las variantes del virus hacen que las vacunas no funcionen contra esas variantes nuevas, entonces no vamos a alcanzar ese 70%. La inmunidad de rebaño no debería ser la meta, para mí la meta debería ser reducir el impacto y la carga de la enfermedad. ¿Cuál es el impacto? Muerte, internamientos, estancia hospitalaria, y la carga de la enfermedad son los años de vida potencialmente perdidos”.

Para el epidemiólogo, si el país alcanza un 40% de la vacunación mediante la vacunación de los grupos 1 y 2, y una cuarta parte del grupo 3, constituido por las personas con mayores factores de riesgo de enfermedad severa y muerte, entonces se reduciría el 80% de los efectos negativos, es decir, se daría una real vacunación de impacto.

De acuerdo con datos de la CCSS hasta el 6 de abril, un total de 213.562 personas habían recibido las dos dosis de la vacuna contra la COVID-19.

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