El oficialista Carlos Alvarado arranca débil… ¿O no?

Ocho de cada 100 electores decididos a votar apoyan en este momento al candidato presidencial del Partido Acción Ciudadana (PAC)

Ocho de cada 100 electores decididos a votar apoyan en este momento al candidato presidencial del Partido Acción Ciudadana (PAC), Carlos Alvarado, a pesar de ser la carta oficialista para el poder… o quizás por ello.

Alvarado -exministro de Desarrollo Humano y de Trabajo en esta administración- comienza la competencia electoral ubicado detrás de Antonio Ávarez Desanti (PLN) y de Rodolfo Piza (PUSC), según la encuesta CIEP-UNIVERSIDAD, con entrevistas realizadas en la penúltima semana de julio.

El oficialista, menos conocido que sus contendores directos, recibe un dato aun menos favorable al considerar la muestra total: si se considera la muestra total, el porcentaje le queda en un 4,5%.

Sí, parece muy bajo para un candidato oficialista, pero de inmediato un defensor suyo podría contestarle que ese mismo porcentaje tenía Luis Guillermo Solís a seis meses de las elecciones de 2014 y miren quién es ahora el presidente.

Y otro podría decir que sí, pero que Alvarado no tiene las características políticas de Solís y que el resultado de esa elección tuvo algo de chiripa.

Si la discusión continuara, un defensor de Alvarado podría suponer que puede recibir algún beneficio de la imagen positiva del presidente Solís, pero eso nadie lo puede asegurar y  estos son tiempos en que las personas son más relevantes que los partidos para la decisión popular, para bien y para mal.

Alvarado se convirtió en candidato del PAC tras derrotar al también exministro Wélmer Ramos en una convención en la que votaron 32.700 personas, casi una de cada 100 electores costarricenses. De nuevo, poco si se considera que es el partido de gobierno, pero mucho en comparación con el historial del PAC.

El perfil de simpatizantes de Alvarado no trae sorpresas: ya se sabe que el seguidor del PAC es sobre todo residente del Valle Central, con educación universitaria y distribuida en dos grupos: entre 18-34 años y entre 35-54 años.

También predominan las personas que dicen que sí les alcanzan sus ingresos económicos. Sin embargo, las diferencias entre edad, zona geográfica, nivel educativo y riqueza no son tan marcadas como en otros partidos. Es decir, recibe un apoyo más homogéneo, según la encuesta.

Alvarado, según la investigación, tendría una ventaja porque atrae electores de segmentos que pueden ser definitorios electoralmente -jóvenes y adultos jóvenes- y a la población urbana, que presenta mayores registros de participación electoral, aunque no necesariamente baste (en 2006 el PAC ganó el centro del país pero perdió en las periferias).

Estas, sin embargo, son solo oportunidades que el partido o su candidato podrían aprovechar o no.

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