Mujeres de zonas costeras y rurales se reunieron y expusieron sobre los problemas que viven, como falta de empleo, limitada atención médica en el Ebais y falta de acceso a agua potable en las islas, sobreexplotación de las fuentes de agua, falta de transporte público y áreas de recreación, y desplazamiento debido a la gentrificación en las playas.
Esto ocurrió el pasado 17 de mayo en el “Primer Encuentro de Mujeres Costeras y Rurales de Costa Rica”, que se realizó en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, en San José. Allí hablaron de las necesidades que viven en temas como acceso a la salud y al agua, violencia de género y defensa del territorio.
Para asistir al encuentro, más de 70 mujeres se desplazaron desde Nicoya, Isla Chira, Isla Caballo, Liberia, Upala, Montes de Oro, Garabito, Puntarenas, Cipreses de Cartago, Cristo Rey de Pérez Zeledón, Rey Curré, Puerto Jiménez, Limón y Talamanca, entre otros lugares del país.
Pamela Bojorge, del Foro de Mujeres Puntarenenses, explicó que el encuentro nace “de una urgencia por la violencia creciente contra nosotras, la invisibilización de nuestro trabajo y la necesidad de construir juntas un futuro donde nuestros derechos, recursos naturales y territorios sean protegidos”.
Sobre la invisibilización, Bojorge dijo a UNIVERSIDAD que “las mujeres de los territorios costeros tienen la función de ser las guardianas de los manglares, las sembradoras de la tierra, las emprendedoras que sostienen economías locales, las transmisoras de saberes ancestrales y, sin embargo, a pesar de todo este trabajo que dan a la sociedad y al desarrollo local, siguen siendo invisibilizadas”.
«Para nadie es un secreto que en la actualidad, las costas de Puntarenas, Limón y Guanacaste están completamente tomadas por el narcotráfico; es una realidad, y las que viven principalmente esa violencia del crimen organizado son las mujeres en los territorios”, declaró Bojorge, quien es politóloga y educadora popular.
“Hay compañeras amenazadas en los territorios por el narco, por el liderazgo que tienen ellas en sus comunidades y que tratan de combatirlo, para que por lo menos sus hijos y nietos no sean sicarios. En Puntarenas estamos terrible; pero también en Limón y Guanacaste”, afirmó Bojorge.
Acceso a la salud y gentrificación
Jennifer Torres Rojas, vecina de Isla Caballo, contó que en el Ebais sólo atienden cada 15 días y que cuando llegan sólo atienden como a 10 personas y siempre queda gente sin atender, incluyendo niños, embarazadas y adultos mayores.
En cuanto al acceso a agua potable, los habitantes de la isla aún no cuentan con sistema de tubería desde tierra firme, como en Isla Chira, sino que Acueductos y Alcantarillados (AyA) les lleva diariamente agua potable desde Puntarenas en una embarcación y entrega dos pichingas de 20 litros cada una a cada familia, dijo Torres. Sin embargo, hay adultos mayores que no pueden cargar las pichingas hasta la casa o a veces pasan tres o cuatro días sin que llegue la embarcación, afirmó.
Otro tema que se abordó en las mesas de trabajo fue el desplazamiento, la falta de empleo y la pérdida de acceso a propiedades, espacios públicos y las playas, debido a la gentrificación.
Una vecina de Puerto Viejo, en el Caribe Sur, expuso la situación así: “En la zona de nosotros el Inamu es invisible, el IMAS no existe para nada, el Ministerio de Trabajo no existe, ni tampoco el control migratorio para la gente extranjera que viene y trabaja de ilegal durante muchísimos años sin regularizarse, ni para los extranjeros que compran tierra barata sin ningún control”.
Conforman red
Las mujeres acordaron impulsar acciones estratégicas, que fortalezcan la organización, la formación y la participación activa de las mujeres en los espacios de toma de decisiones, especialmente en el ámbito municipal.
Por ejemplo, se creará la Red de Mujeres Costeras y Rurales de Costa Rica, como espacio de articulación, apoyo mutuo y coordinación entre lideresas de diferentes territorios.
Otro acuerdo es exigir la participación e incidencia real de las mujeres costeras y rurales en la construcción y seguimiento de políticas públicas, garantizando que se tomen en cuenta sus necesidades, intereses y propuestas.
Asimismo, convocarán a un próximo encuentro virtual, con el objetivo de continuar el trabajo colectivo y avanzar en la construcción de una agenda nacional de las mujeres costeras y rurales.
También impulsarán procesos de formación y capacitación sobre leyes, marcos normativos y mecanismos de participación ciudadana, para que puedan incidir con mayor eficacia en los gobiernos locales y exigir el cumplimiento de sus derechos.
El encuentro de carácter autónomo fue organizado por el Foro de Mujeres Puntarenenses, Asociación de Cóbano Pro Derechos de las Mujeres (Acoprom), Colectiva Sámara Empoderada, Red de Mujeres para la Incidencia Social y el Desarrollo, Movimiento Feminista Santa Teresa, Unidas Talamanca Colectiva de Mujeres por el Caribe Sur y EcoPacific Plus. Contó con el apoyo del Programa Kioscos Socioambientales y la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica (UCR), y el Programa Interdisciplinario Costero (PIC) de la Universidad Nacional (UNA).








