Vacunas son la mejor herramienta para garantizar la protección ante enfermedades mortales

Movimientos antivacunas hacen “flaco favor” a salud pública

Costa Rica destaca por calidad y suficiencia en su esquema de inmunización.

Afirmar que las vacunas provocan graves efectos en la salud de las personas a las que se les aplica, que sean generadoras de autismo, métodos para experimentar en seres humanos o que resulten herramientas conspirativas de las farmacéuticas, son mitos que impulsan movimientos antivacunas y que no tienen ningún respaldo científico.

Lo que sí tiene un altísimo y comprobado respaldo científico es que las vacunas desarrolladas para proteger a la población de enfermedades como la rubeola, poliomielitis, viruela, difteria, tosferina, sarampión, y muchas otras han sido sumamente exitosas en los últimos años, reduciendo en gran proporción los efectos y muerte por estos padecimientos.

Por ejemplo, la poliomielitis es una enfermedad muy contagiosa, causada por un virus que invade el sistema nervioso y puede causar parálisis en cuestión de horas, afectando sobre todo a niños menores de cinco años. No tiene cura, pero puede prevenirse mediante la vacunación.

Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los casos por esta enfermedad se han disminuido en más de un 99% en el mundo, y se encamina a un proceso de erradicación global. No obstante, el no vacunar a los niños podría generar que se presenten 200.000 casos nuevos al año durante la próxima década en todo el mundo.

Por su parte, el sarampión, que es un padecimiento también de muy alto contagio y que produce graves problemas en las vías respiratorias e incluso la muerte, se mantuvo controlado en la región América. El 2016 se declaró al país libre de la enfermedad, pero desde el año pasado se comenzaron a conocer de nuevos casos, trayéndose abajo este importante logro.

Costa Rica también ha presentado casos de sarampión en los últimos tiempos, a finales del 2018 cuando se conoció de una familia turista proveniente de Francia que traía la enfermedad, y más recientemente una familia de estadounidenses que residen en el país, quienes fueron contagiados por un visitante que provenía de Estados Unidos.

Todos ellos tenían algo en común: no contaban con el esquema de vacunación que protege a las personas de dicha enfermedad, reinsertando un padecimiento que estaba prácticamente erradicado en el país.

Otro de los mitos que plantean los movimientos antivacunas es que algo malo esconden las inyecciones, que no son naturales y que es mejor evitar la molestia de la aplicación a sus hijos, aprovechando que hay toda una inmunidad colectiva (de una gran población vacunada) y aseguran que, si la mayoría de la gente está vacunada, los virus o bacterias que causan la enfermedad no tendrá por donde propagarse.

El ministro de Salud Daniel Salas fue enfático en declaraciones públicas que las vacunas son altamente seguras, lo cual ha sido demostrado por los programas de vacunación mundial que tienen décadas de estarse aplicando y que no evidencian problemas mayores, como lo argumentan los grupos antivacunas, quienes usan casos aislados o puntuales para generalizar y contradecir toda una práctica que ha sido eficiente.

“Las coberturas de vacunación es un asunto de ser solidario y ser corresponsable, no solo con uno mismo y sus hijos, sino con los demás. Si logramos coberturas de rebaño (de población protegida que por su inmunización protege a los que no lo están) se truncan las cadenas de transmisión de las enfermedades, pero hay que vacunarse. La vacunación es la mejor herramienta para prevenir las enfermedades y sus efectos”, señaló el jerarca.

Salas añadió que el argumento de los movimientos antivacunas se trata de que enfermedades que ya no circulan en el mundo son falsas, solo hay que volver la mirada a lo que sucede actualmente. Con el sarampión que venía a menos en Europa y ya llevan más de 100 niños muertos desde el 2016 por grupos antivacunas que han negado esta protección a los menores.

Por su parte, Enrique Pérez, asesor en Prevención y Control de Enfermedades de la OPS, señaló que es indispensable que se comprenda que las enfermedades inmunoprevenibles -con vacuna- pueden causar la muerte a corto plazo. Por ejemplo, el sarampión no es una leve enfermedad como muchos aseguran, puede generar complicaciones de carácter respiratorio y cerebral e incluso culminar en muerte.

Aunque en el país se han presentado unos pocos brotes de sarampión, en Estados Unidos y Europa las cifras son alarmantes, sobre todo relacionadas con grupos de personas que eligen no vacunar a los niños. También hay una incidencia fuerte en Brasil, debido a las condiciones de pobreza y distancia, que dificultan el acceso a servicios de salud.

“La última epidemia de sarampión en Centroamérica fue en los años noventa, pues no se contaba con una red eficiente para atender a los niños. No hay datos específicos de la cantidad de personas que fallecieron, pero les puedo decir que fueron muchas”, detalló Pérez.

La realidad de las vacunas

Aunque el movimiento antivacunas ha ido en incremento, sobre todo en Europa y Estados Unidos, lo cierto es que la inmunización que se produce a través de una vacuna no es un invento, hay amplios estudios, investigaciones y seguimientos que se realizan a este tipo de procedimientos en todo el mundo.

La Dra. Leandra Abarca, epidemióloga de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), explicó que la protección generada por medio de la vacunación es uno de los mayores logros a favor de la salud pública.

“Se ha logrado identificar que, a excepción del agua limpia, ningún otro factor ha tenido un efecto tan importante en la reducción, incidencia y mortalidad como lo han hecho las vacunas. Hay evidencia científica probada de que funcionan, disminuyen las muertes, han erradicado y controlado enfermedades, reduciendo su gravedad. Por ejemplo, al vacunar contra la viruela se previenen entre dos a tres millones de muertes en todo el mundo, pues es una enfermedad que ha sido erradicada y esperamos muy pronto lograr esto con la polio”, indicó la experta.

Las vacunas son medicamentos que previo a su aplicación han pasado por estudios que garantizan que no tendrá un efecto negativo en la población, aunque claro pueden presentar ciertos síntomas, por ello se vigila y se notifica a nivel nacional e internacional para asegurarse de que sean leves y temporales.

De acuerdo con el experto de OPS las vacunas siguen siendo una tecnología  de costo efectiva muy importante para prevenir muchas enfermedades, y existe todo un sistema que vigila los efectos de las vacunas que permite certificar su calidad. Además se cuenta con un fondo internacional al que acceden los países para obtener las inmunizaciones a un bajo costo.

“En la OPS y en la Organización Mundial de la Salud apoyamos a los países para hacer análisis de costo efectividad de las vacunas, existen guías para la elaboración de planes de respuesta rápida para atender un brote y se promueven las capacidades de los países para mantenerse seguros”, añadió Pérez.

Para la Dra. Abarca es preocupante, desde el punto de vista epidemiológico, que desde hace dos o tres años han reaparecido enfermedades que estaban controladas, como el sarampión, tosferina y otros padecimientos asociados con vacunas en todo el mundo, incluso en Costa Rica.

Desde su perspectiva, la mejor herramienta que tiene la población para hacerle frente a estas tendencias antivacunas, que desinforman, es la educación,. Eso mediante el fortalecimiento de la formación en salud para que se haga evidente lo positivos y necesarios que son estos esquemas de vacunación, derrumbando los mitos de estos grupos y movimientos, que inciden directamente en el incremento de enfermedades que se creían superadas.

¿Por qué revacunar?

Cuando se desarrollan campañas de revacunación para una enfermedad en particular, como ha sido el caso más reciente de Costa Rica en sarampión, la gente duda de las razones e incluso cuestionan la necesidad de aplicarlas en sus niños.

La vacuna del sarampión se aplica en tres ocasiones distintas a los niños, según el esquema nacional, y es obligatoria. Se espera que con estas dosis la población esté protegida contra la enfermedad; sin embargo, siempre hay un grupo que queda susceptible, ya sea porque no se vacunaron o la vacuna en sí no levantó la defensa esperada.

“Estamos hablando de un porcentaje que va del 5% al 10% de la población que no logran un 100% de protección con la vacuna, por diversas razones. Las entidades internacionales de salud recomiendan que cuando tenemos un acumulado de susceptibles con el paso de los años, que ronde las 70.000, se incrementa el riesgo de que se reintroduzca el virus. Esto ocurrió en el país el año pasado con el sarampión, por ello era necesario reducir la brecha de susceptibles”, explicó Abarca.

Aplicar esta dosis extra permite al país reducir el riesgo, en caso de que se presenten personas que traigan la enfermedad de otro país, como ha sucedido recientemente.

Costa Rica ejemplo en vacunación

Enrique Pérez de la OPS señaló que Costa Rica es uno de los países que ha presentado avances importantes en materia de vacunación e inmunización de su población. Las coberturas son muy altas, superan el 80% en la mayoría de las vacunas y se mantienen año tras año.

Claro que el esquema de vacunación ha cambiado y en el pasado tenía menos vacunas, por ello, hay una población que podría ser más vulnerable; sin embargo, en la actualidad ese esquema es muy amplio.

“Estamos hablando que el costo de la vacuna es muy barato, es el medicamento, la jeringa, el personal que aplica la vacuna y el equipo que se requiere. Eso es poco comparado con todo el aparataje que se debe mover cuando se presentan casos, pues se debe hacer todo un trabajo de entrevistas con las personas infectadas, con quienes tuvieron contacto, traslados a aislamiento en hospitales, el personal que les debe dar el cuido y las activaciones de las autoridades nacionales. Es un verdadero costo para el país”, indicó Pérez.

El país cuenta con comisiones especiales que dan seguimiento a la introducción de las vacunas y su cobertura, efectos adversos. Hay lineamientos estrictos que se siguen y la vacunación de niños es obligatoria por ley.


Ministro de Salud, Daniel Salas: “Discurso antivacuna no tiene ningún fundamento científico”

En conferencia de prensa, el ministro de Salud Daniel Salas desafió los mitos que plantean los movimientos antivacunas en la sociedad. Además, explicó las condiciones idóneas que existen el país, gracias a una política de salud preventiva.

¿Son un riesgo los movimientos antivacunas en Costa Rica?

-La mayoría de la población entiende lo que implica la vacunación, todo lo que nos han permitido avanzar en el mundo y como país los programas de inmunización, por ello aplican las vacunas a los niños oportunamente. Tenemos una cobertura del 95% y la mayor parte tienen el esquema completo.

Los movimientos antivacunas siempre van a existir y siempre van a tener su discurso que no tiene ningún fundamento científico, pero lo importante es que en el país hay conciencia de la importancia de aplicarlas.

De cara a estos casos de sarampión que se presentaron recientemente en el país, ¿qué tan protegida está la población ante esta y otras enfermedades que se tenían controladas?

-Tenemos coberturas y porcentajes de vacunación que superan el 90% y en otros casos muy cercanas al 95%, un índice que dice la Organización Mundial de la Salud que es el nivel óptimo de vacunación. Alcanzar el 100% es muy difícil y prácticamente no se llega en ninguna parte del mundo. Pero tenemos una buena cultura y un programa sólido que nos protege de que tengamos epidemias o brotes grandes, pueden darse casos secundarios porque todavía hay niños que cuando se les aplica la vacuna no llegan al 100% de inmunidad.

Justamente en esos interines es que pueden generarse casos susceptibles de contraer el virus, en este momento tenemos coberturas altas y una campaña de vacunación que ha logrado que ese pequeño porcentaje de niños que no estaban totalmente inmunizados, tengan la cobertura.

¿Qué informes tienen de casos de tosferina, sarampión y otras enfermedades de esta índole, cercanas a nuestras fronteras?

-Casos de sarampión se han reportado en gran parte de las Américas, pero no tenemos reportes de las áreas fronterizas; sin embargo, con tosferina sí se han presentado casos recientemente, sobre todo en población indígena. En Costa Rica siempre hemos tenido uno que otro caso en adultos y niños, pero se ha reducido muchísimo la circulación de esta enfermedad con la aplicación de la vacuna. La tosferina es una enfermedad que no se ha controlado del todo, aunque sí reducido grandemente.


Esquema básico de vacunas

Estas son las vacunas que se deben aplicar a los niños menores de siete años. Es obligatorio por ley.

BCG: contra la tuberculosis

Hepatitis B

DTPa: contra difteria, tétano y tos ferina

Neumococo 13: previene meningitis

Rotavirus

Varicela

SRP: contra sarampión, rubeola y paperas

Vacuna de Poliovirus

Influenza estacional

Influenza tipo B


 


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