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Movimiento social: Chaves dice que la CCSS está quebrada para desprestigiarla y abrir camino a su privatización

Más de 430 organizaciones y personas, que incluyen sindicatos, juntas de salud, estudiantes, ecologistas, asociaciones de desarrollo, partidos políticos,  grupos indígenas y organizaciones religiosas, entre otras; afirman que las declaraciones no solamente no son de recibo, sino que son "altamente preocupantes".

Agrupaciones sociales y activistas de distintas causas alertan que las afirmaciones del presidente Rodrigo Chaves sobre que la Caja Costarricense de Seguro Social «está quebrada» buscan desprestigiar a la institución y abrir camino a su privatización.

En una carta pública, más de 430 organizaciones y personas, que incluyen sindicatos de la CCSS y de otros sectores, juntas de salud de distintas localidades, representante estudiantiles de universidades públicas, grupos ecologistas, asociaciones de desarrollo, partidos políticos,  grupos indígenas y organizaciones religiosas, entre otros; afirmaron que esas declaraciones no solamente no son de recibo, sino que además son «altamente preocupantes».

«Si bien (las declaraciones) se dan en un contexto de lucha sindical por un reajuste salarial absolutamente justo, buscan desprestigiar la institucionalidad y la autonomía de la Caja, a la vez que trasluce la visión que el mandatario tiene de la seguridad social», reza el comunicado.

Las organizaciones y personas firmantes aseguran que la carrera de Chaves en el Banco Mundial augura su intención de desnacionalizar la entidad, pues esa es una institución que ha impulsado la privatización de los sistemas de seguridad social, incluyendo la salud y las pensiones públicas en todo el planeta utilizando como argumento principal, «curiosamente», su situación de quiebra.

«La privatización de la seguridad social, sin embargo, ha fracasado. Diversos estudios, incluyendo publicaciones de la OIT de alcance mundial, documentan que, de unos 30 países mal aconsejados por los organismos financieros internacionales que optaron por privatizar parcial o totalmente sus sistemas de pensiones, hacia el año 2018 el 60 por ciento de ellos se habían visto obligados a revertir las reformas privatizadoras», aseguran.

Según la alerta emitida por los activistas El primer paso del «manual» es crear institucionalidad para impulsar la privatización desde adentro del Estado, «como es el caso de las superintendencias de pensiones” cuyo papel, es regular los seguros públicos y privados pero que a la vez permite colocar en puestos de poder a funcionarios casi siempre afines a la idea de la privatización de las pensiones.

El segundo paso, dicen, es «financiar estudios “técnicos” que sin excepción “demuestran” que el sistema sufre de un déficit financiero actuarial insalvable (es decir, de desequilibro entre ingresos y gastos de largo plazo) y por lo tanto que “está quebrado”. De ahí, a decir que hay que “apagar y cerrar” hay solo un paso».

Finalmente, indican, el último pasdo es prestar recursos para financiar la transición hacia el sistema privado basado en cuentas individuales mediante las cuales cada persona se financia a sí misma. Este «camino es el que, de manera reiterada ha llevado a los países a asumir enormes compromisos fiscales, a eliminar la solidaridad, y a transferir enormes recursos a través de comisiones de administración altamente costosas para sus afiliados, sistema impopular y solo conveniente para quienes obtienen jugosas ganancias con esa administración».

La carta recordó que en el país, varias misiones del Banco Mundial han sido acompañadas por “ayudas” financieras que han intentado, sin éxito, privatizar el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte de la CCSS, pero que hasta ahora solo han logrado privatizar a medias a través de la creación del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP).

«Una Caja quebrada es el sueño de quienes quisieran manejar privadamente todos los seguros sociales, pero también de quienes piden una reducción en las cotizaciones a la Caja, con el pretexto de crear empleo y disminuir la informalidad laboral. No es de extrañar, entonces, la desafortunada e incorrecta afirmación del presidente Chaves», se lee en el comunicado.

Los activistas insistieron en que la CCSS no está quebrada, aunque recordaron que sus desafíos actuales y futuros son enormes, algunos de los cuales son de resorte directo de la institución y otros no como la subdeclaración salarial, la elevada informalidad, el no pago de la deuda del Estado, etc.

«La Caja no está quebrada. Una muestra contundente de la solidez financiera y de la extraordinaria fortaleza humana de sus funcionarios la vimos en su capacidad de respuesta a la reciente crisis de la Covid-19, dando un ejemplo mundial de robustez económica e institucional», recordaron.

Contrario a las afirmaciones del mandatario, los grupos aseguran que la solidez de la CCSS más bien permite soñar con planes de expansión, a pesar de la
gigantesca deuda que el Estado costarricense le mantiene y que no ha dejado de crecer.

«Si la Caja no está quebrada, la afirmación del señor presidente nos pone necesariamente en alerta al escudarse en el manual de la privatización, buscando desprestigiar la Institución más querida por el pueblo costarricense y generar desconfianza entre los actuales y futuros cotizantes. Y una crisis de confianza sí que podría generar una crisis estructural en la seguridad social, afectando de manera gravísima la salud y el bienestar de la población», concluye la misiva.

Por esa razón, hacen un llamado a toda la población a «defender la institucionalidad y la autonomía de la Caja, y a aportar soluciones para lograr su fortalecimiento y enfrentar los desafíos».

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