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MEP admite que presupuesto solicitado no alcanzará para todo el 2022

La ministra Giselle Cruz informó a la Comisión de Asuntos Hacendarios que los recortes, aplicados por Hacienda en función de la regla fiscal, afectan las becas, comedores, transporte e infraestructura educativa

El presupuesto presentado por el Ministerio de Educación Pública, tras el recorte de ¢300 mil millones aplicado por el Ministerio de Hacienda, no alcanzará para atender todas sus obligaciones y financiar los programas de becas, alimentación, transporte y otros que benefician al estudiantado, durante el 2022.

Así lo afirmó la Ministra de Educación, Giselle Cruz, durante una audiencia con la Comisión de Asuntos Haciendarios, que discute el expediente 22.671 Proyecto de Ley de Presupuesto Ordinario para el 2022.

El pasado 1 de setiembre el Hacienda presentó el presupuesto ordinario para el 2022 por un monto total de ¢11,5 (₡11.506.103 millones), con un fuerte recorte en lo solicitado por educación. Según explicó en el momento el ministro de Hacienda, Elián Villegas, se cortaron programas adscritos a este ente pero «el recorte se hace bien pensado, no es una cuestión arbitraria».

No obstante, Cruz detalló hoy que el monto solicitado de ¢2,564,247 millones (¢2.5 billones) representa apenas un 98.4% de lo utilizado por la cartera durante el 2021, contemplando lo aprobado a agosto del presente año, aunque quedan presupuestos extraordinarios en trámite. Además, detalló, no será suficiente y deberá suplirse con presupuestos extraordinarios.

La ministra detalló que dicho recorte implicará afectaciones en los rubros de remuneraciones por ¢191,378 millones, transferencias a Juntas Educativas y Administrativas por ¢12,600 millones, becas estudiantiles por ¢22,915 millones, transporte de estudiantes por ¢11,000 millones, comedores por ¢6,400 millones, infraestructura educativa por ¢9,611 millones.

Además, se aplicaron reducciones en equipo y mobiliario deportivo y educacional y proyecto de robótica por ¢1,000 millones, subsidios para contratación de cocineras por ¢3,000 millones, sana convivencia y juegos deportivos estudiantiles por ¢1,290 millones y transferencias a colegios científicos y humanísticos por ¢65.8 millones.

Con el presupuesto tan y como está, explicó Cruz, a partir de noviembre del 2022 no habría dinero suficiente para brindar el servicio de comedor a los 850 mil estudiantes que de él se beneficia. Además, a partir de setiembre de ese año no se podría brindar el servicio de transporte para 165,000 estudiantes y no habría recursos para las becas de 4,000 educandos. También, sería imposible mantener la contratación de las cocineras de los comedores después de octubre del 2022.

La ministra además informó que el presupuesto presentado no es el mismo que preparó el Ministerio de Educación, si no que se le aplicaron modificaciones, unilateralmente, por parte de Hacienda. Los 298,000 millones que recortó Hacienda son indispensables, según Cruz, para que el sistema de educación pública pueda hacer su trabajo a cabalidad.

Ante el recorte, que achacó a la rigidez de la aplicación de la regla fiscal, Cruz hizo un llamado al diálogo social, para  «revisar los efectos y alcances de la regla fiscal» y agregó «yo no puedo estar de acuerdo con recortes en educación, pero es que estos se hicieron para atender la regla fiscal».

La jerarca reiteró que la educación es la única ruta sostenible de progreso social y tras una consulta del diputado José María Villalta, afirmó que en su criterio, debe priorizarse la inversión educativa tal y como se establece en la constitución, antes de la regla fiscal, aprobada como parte de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Posteriormente la diputada Laura Guido pretendió hablar en nombre de la jerarca e indicó que la regla fiscal se diseñó en un «contexto diferente», cuando no se podía prever las dificultades económicas que podría traer una pandemia.

Durante la comparecencia la jerarca fue cuestionada por otros diputados y diputadas de la comisión, que señalaron desequilibrios pues partidas como infraestructura se recortaron, mientras se mantuvieron otras como las relacionadas con el Festival Estudiantil de las Artes. La jerarca explicó entonces que los recortes a ciertos programas fueron decisiones de Hacienda y no del ministerio que ella lidera.

El diputado liberacionista Gustavo Viales, además, apuntó que hace una semana la ministra de la Presidencia, Geaninna Dinarte defendió los presupuestos de su ministerio y de Presidencia «que no cumplen con la regla fiscal y que más bien crecen». «Entonces, se priorizan unos y sacrifican a otros para cumplir en la globalidad, pero me parece inaudito que no se le de prioridad a una cartera tan importante si hay margen para hacerlo», indicó.

Los legisladores también manifestaron inquietudes pues no habrán recursos suficientes para inversiones en infraestructura urgente, sobre todo en el caso de escuelas y colegios que tienen órdenes sanitarias pendientes de cumplimiento. Además, manifestaron dudas sobre la apuesta por los proyectos de alfabetización digital y Red Educativa del Bicentenario, si no habrá recursos suficientes para atenderlos a cabalidad.

 

 

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