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Menos ataques personales y más énfasis en economía ofreció debate presidencial de radio Monumental

José María Figueres prometió atacar la pobreza, la corrupción y el narcotráfico, mientras que Rodrigo Chaves dijo que acabará con los monopolios privados y buscará cambiar la legislación laboral para favorecer al sector empresarial.

Mientras el expresidente liberacionista José María Figueres insistió en promesas como la generación de 200 mil oportunidades de trabajo o un crecimiento económico de entre el 5% y el 6% al año, Rodrigo Chaves invirtió su tiempo en cuestionar la viabilidad de ese tipo de propuestas, muchas veces en tono de sorna y burla.

Así transcurrió casi la totalidad de las casi dos horas del debate organizado por Noticias Monumental y realizado esta mañana en las instalaciones de la Universidad Latina.

El candidato del Partido Progreso Social Democrático (PPSD) incluso aventuró el pronóstico de que en un gobierno de su contrincante el tipo de cambio del dólar alcanzaría ¢1.500.

Entre otras promesas Figueres anunció que buscará invertir los fondos de pensiones en la creación de un fondo nacional de vivienda o que rebajará 100 colones por litro a la gasolina y al diésel; mientras que Rodrigo Chaves insistió en la noción de quitar trabas al emprendedurismo mediante medidas como rebajar las cargas sociales para personas autoempleadas, “quitando la base mínima contributiva de ¢850 mil al mes, adaptándola a la realidad de cada empresario individual” o que el primer año de trabajo el Estado “gaste la cuota patronal en lugar de que la tenga que pagar el patrono”.

Un tema explotado por Figueres en su campaña es el hecho de que dice contar con un el mejor equipo posible y en el debate retomó ello diciendo que Chaves no ha presentado a un equipo económico. El exfuncionario del Banco Mundial replicó una y otra vez endosándole a “su equipo” toda la gestión del PLN en sus últimos gobiernos, como el plan escudo de la administración Arias que disparó el déficit.

Chaves sentenció que el de Figueres es “el mismo equipo de la historia económica reciente que nos trajo aquí”.

Ataques no tan velados

En cuanto a los ataques personales que han caracterizado la campaña y otros debates, ambos candidatos trataron de contenerse, sin embargo Figueres sí se valió de un recurso retórico: “podría preguntarle por ese video, el en la playa, pero no lo voy a hacer” y lo reiteró más tarde: podría preguntarle sobre la noticia con que nos sorprendieron los medios de que su asistente, una señorita, canalizó $195 mil en un mecanismo alterno de financiamiento de campaña, pero no voy a entra en eso”.

Más bien intentó girar la conversación a temas ambientales y dijo que pretende abolir la exploración y explotación de petróleo y gas natural y pidió a Chaves que tomara posición al respecto. Ante ello, el candidato del PPSD dijo que él también podría preguntar sobre “el caso abierto de cómo trata usted a su señora madre”. Respecto al tema plateado por Figueres, prefirió eludirlo y ofreció promesas como que mejorar la red de transporte público, mejorar la recolección de “materiales reciclables”, así como los alcantarillados, pues anunció que intervendrá el AyA.

De seguido, Chaves cuestionó la propuesta liberacionista de impulsar el llamado hidrógeno verde, “me hace gracia cómo sacan conejos de sombreros” y aseguró que con rastrojo de piña y bozorola de café se generará el 80% del consumo de camiones de diesel del país.

Al cierre del debate, Figueres insistió en que lleva “el mejor equipo”, por segunda vez mencionó a la Selección Nacional de Fútbol, saludó a su esposa y dijo que “al otro lado está la falta de experiencia, la falta de equipo, la falta de visión país, a este lado estamos los demócratas de muchos partidos políticos y de muchos sectores de la sociedad, que estamos empeñados en ir a una transformacion profunda pero segura de Costa Rica con respeto por nuestro Estado social de derecho.”

Chaves por su parte prometió ser un presidente “honesto”, y dijo que “mi equipo es mi patria, mis conciudadanos”.

Dijo que Figueres ofrece “lo mismo que hemos estado oyendo desde los años 90, las mismas promesas recicladas, las mismas promesas incumplidas, las mismas desilusiones por corrupción y por falta de cumplir, la misma vacío en el coraxón (sic.) de que gobiernan para otras personas que no son usted”y reiteró su estribillo de volver a ser el país «más feliz del mundo».

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