País

Meco y H. Solís acapararon el pastel de la conservación vial en la última década

Según los informes del Lanamme-UCR, en la última década en los contratos de conservación se ha detectado el uso ineficiente de ₡37.613 millones que se invirtieron en carreteras que quedaron peor de lo que estaban.

Las dos empresas constructoras investigadas por presuntos casos de corrupción esta semana han ido acaparando en los últimos años el gran pastel de los 22 contratos de conservación vial que asigna el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi).

El mapa muestra cómo las empresas H. Solis y Meco se reparten el mapa del mantenimiento vial del país. (Foto: Archivo).

El director del Organismo de Investigación Judicial, Walter Espinoza, mencionó que la investigación por presuntos sobornos, dádivas y otras irregularidades incluía las labores de mantenimiento vial del país.

“En particular estamos investigando delitos de cohecho, peculados, pagos irregulares de contratos administrativos, tráfico de influencias, malversación de fondos, asociación ilícita y estafas y falsedad ideológica; todo dentro de la perspectiva y panorama relacionado con la construcción de obra pública y mantenimiento y construcción de red vial”, detalló Espinoza durante los allanamientos.

De acuerdo con datos del 2019 del Conavi dados a UNIVERSIDAD, el total de estos 22 contratos sumaban ₡177.673,08 millones y su vigencia estaba pactada hasta agosto del 2020; pero según documentos de la Contraloría General de la República se reactivarían a mediados de este año.

Para el mantenimiento de las carreteras del país, el Conavi dividió desde hace más de una década el mapa vial del país en 22 zonas de conservación que serían asignadas a distintas empresas con contratos individuales para que se hicieran cargo de mantener en buen estado las carreteras nacionales.

De acuerdo con datos del 2019 dados por el Conavi a UNIVERSIDAD, el total de estos 22 contratos sumaban ₡177.673,08 millones y su vigencia estaba pactada hasta agosto del 2020 pero según documentos de la Contraloría General de la República, se reactivarían a mediados de este año.

En esa última licitación las empresas Meco y H.Solís, se hicieron en conjunto con 20 de las 22 zonas de conservación vial (10 para cada compañía), con la única excepción de la empresa Quebradores del Sur, que logró retener el mantenimiento de las regiones 4-1 (Pérez Zeledón) y 4-2 (Buenos Aires).

Previo a esta licitación, el mapa vial de conservación del país tenía más actores y empresas, pues entraban en esa distribución Conansa y el Grupo Orosi Siglo XXI. Esta última fue una de las denunciantes por irregularidades en la asignación de los carteles siguientes.

Según el informe sobre el Estado de la Red Vial Nacional realizado por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (Lanamme), para el 2013 H. Solís tenía a su cargo 13 de las 22 zonas de conservación; Meco tenía seis, Quebradores del Sur, una; Grupo Orosi, una y Conansa también una.

Esta era la distribución de las zonas de conservación vial del país en el año 2013. (Foto: Archivo).

Dinero desperdiciado

El último informe sobre el estado de la red vial nacional del Lanamme presentado en 2019 mostraba que en 568,86 kilómetros de carreteras nacionales evaluados el Conavi había invertido ₡7.553 millones, pero su condición era peor a la encontrada en el informe del 2016-2017.

El tramo “más ineficiente” en la red vial nacional según ese informe corresponde a los 7 kilómetros que van después del Río Colorado hacia Naranjo, en los que se invirtieron un total de ₡541 millones y aún así, la calle tiene peor condición de la que tenía hace dos años.

Aquí la inversión por kilómetro registrada por el Lanamme fue de  ₡76,78 millones y la recomendación del informe es que este sector requiere de una intervención mayor para recuperarse.

Otro caso llamativo son los 5,16 kilómetros en la ruta 130 en Alajuela, que recibieron una inversión por kilómetro de ₡93,36 millones, para un total de ₡482 millones y también quedaron en peor o igual condición que hace dos años.

Pero el kilómetro más ineficiente del país se encuentra en la ruta 39 (Circunvalación), justo entre la Rotonda de Zapote y el Parque de la Paz.  Allí, en tan solo 1,25 kilómetros, se invirtieron un total de ₡264 millones, para un gasto de ₡210,63 millones por kilómetro que resultaron en un deterioro de la vía.

Los informes anteriores del Lanamme también registraban este tipo de mantenimiento perdido en importantes secciones de la Red Vial Nacional, pues para 2017 se detectó que se gastaron ₡14.090 millones de manera ineficiente en 907,43 kilómetros.

En el año 2015 el Lanamme señaló que el dinero desperdiciado en mantenimientos, que no funcionaron, fue de ₡8.770 millones en 655,39 kilómetros; mientras que para 2013 la cifra mal usada fue de ₡7.200 millones en 667,1 kilómetros.

En total, desde 2013 el Lanamme ha detectado el uso ineficiente de al menos ₡37.613 millones en la última década, donde las empresas responsables son mayoritariamente las mismas que hoy están siendo investigadas por el Ministerio Público; pero de parte del Conavi no se registran sanciones.

En publicaciones anteriores de UNIVERSIDAD, al consultarse a las empresas argumentaron que las órdenes en estos contratos eran responsabilidad del Conavi; mientras que el director de esa entidad, Mario Rodríguez, dijo se trataba de “errores básicos que hay que corregir”.

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