Rudolf Lücke Bolaños, académico de la Universidad de Costa Rica (UCR), es el nuevo director General de Hacienda nombrado por Nogui Acosta, ministro de Hacienda de la administración Chaves.
Al presentarlo como parte de su equipo de dirección en el área de Ingresos, Acosta afirmó que, bajo su gestión, el ministerio estará “más orientado a facilitar el cumplimiento de los deberes tributarios por parte de la ciudadanía. De aquí que los funcionarios que conforman este equipo, tengan amplia experiencia en su campo, necesaria para responder a la transformación que traerá consigo Hacienda Digital con el fin de mejorar los servicios, los controles y los ingresos tributarios”.

Acosta agregó que un segundo objetivo será “fortalecer el proceso en la toma de decisiones en materia de política fiscal”.
Lücke se sumó así a Mario Ramos Martínez, director general de Tributación; Gerardo Bolaños Alvarado, director general de Aduanas; y Jacqueline Soto Rivel, directora de la Policía de Control Fiscal.
Máster en Banca y Mercado de capitales por la UCR, el economista también tiene experiencia en el sector privado como gestor certificado de portafolios de inversión y como analista especializado de la Revista Actualidad Económica.
Desde 2006 trabajó en el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) y como docente de grado y posgrado. Asimismo, fue coordinador de la Cátedra de Introducción a la Economía de la UCR y colaborador de la serie “Divulgación Económica” del IICE, entre otros.
En los últimos años, a cargo de proyectos de investigación en este instituto, elaboró distintos escenarios fiscales con el fin de determinar sus impactos y efectos distributivos en la economía, así como para estimar la contribución de la agricultura en el período 2012-2018.
Lücke respondió a las preguntas de UNIVERSIDAD sobre temas clave que están en la discusión sobre la situación financiera del país, como la demanda de algunos sectores para flexibilizar la regla fiscal, la propuesta de modificar la Canasta Básica Tributaria para hacer más progresivo el Impuesto al Valor Agregado, la relación que habrá con la UCR durante su gestión, y su visión general acerca del endeudamiento público como recurso para hacer frente al déficit primario, el cual, hasta el último corte dado a conocer por la administración anterior, era crónico en Costa Rica.
¿Cuáles serán sus prioridades como Director General de Hacienda?
—Mi prioridad es hacer estudios técnicos de calidad en materia de política fiscal, siempre con la mayor rigurosidad técnica y no dejando de lado que se busca un enfoque progresivo, es decir, que los resultados de las políticas fiscales tengan un menor impacto sobre las personas con menos recursos.
Aunado a esto, se plantea promover las acciones necesarias para la eficiente recuperación de adeudos, así como el manejo, evaluación y control eficiente de las exenciones.
En su condición de economista del IICE-UCR usted participó en estudios que recomiendan replantear la Canasta Básica Tributaria con el fin de hacerla más progresiva. ¿Será este uno de sus objetivos?
—Con respecto a la Canasta Básica Tributaria, la propuesta existe y, de hecho, desde el Ministerio han trabajado antes de que yo llegara en una canasta que pronto va a ser sometida a discusión, pero el enfoque es muy similar, es decir, hay cambios en la Canasta Básica Tributaria propuestos ya desde el Ministerio que buscan una mayor progresividad de las exenciones establecidas.
¿Piensa que habrá una relación fluida entre su Dirección y el IICE de la UCR en materia técnica?
—La academia es parte importante de lo que se realiza a nivel nacional y no dudo que, de ser necesario, si está en mis manos, nos vamos a apoyar en ella.
Creo firmemente en la rigurosidad con que se hacen los trabajos y en los insumos que se generan desde la academia y considero que son de gran ayuda.
¿Revisará o propondrá ajustes a la regla fiscal?
—La regla fiscal es un instrumento necesario para la contención del gasto, un aspecto clave para lograr el equilibrio fiscal. Hay distintas posiciones en torno a su método de cálculo y aplicación. Estamos realizando los análisis correspondientes y los valoraremos.
Considero que es una herramienta clave para lograr salir de esta crisis fiscal. Podrían revisarse ciertos aspectos, pero en su esencia necesitamos un control importante al gasto, y la regla fiscal logra este cometido, pues, en términos del ingreso, la reforma fiscal ya dio un paso adelante.
En cuanto a los ingresos ¿considera usted que ha mejorado el cumplimiento del pago de impuestos por parte de los Grandes Contribuyentes y de los profesionales liberales?
—En cuanto a los ingresos, claramente se observa una mejoría. Desde la reforma fiscal, el resultado ha sido bastante bueno.
Si no hubiera sido por la pandemia, los frutos de la reforma en términos de los ingresos tributarios serían aún mejores.
En una dimensión más teórica ¿es “normal” que los países manejen déficits fiscales y deudas públicas dentro de ciertos márgenes? ¿Cuáles serían los márgenes para Costa Rica?
—Entre los países desarrollados se observan niveles de deuda que superan el 100% de su Producto Interno Bruto, como el caso de Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, España e Inglaterra.
El nivel de endeudamiento de estos países supera al de Costa Rica, no obstante, el problema no radica únicamente en este elemento, pues, en tanto el manejo y amortización de la deuda sea sostenible para el país, el nivel de endeudamiento con respecto a la producción puede ser mayor.
El problema de Costa Rica radica, principalmente, en su resultado primario, pues implica que no podemos hacer frente a los gastos corrientes usando los ingresos corrientes, por lo tanto, se debe recurrir constantemente al endeudamiento, lo que compromete la sostenibilidad de la deuda, es por esto que el control del déficit fiscal, especialmente el primario, es clave para lograr el equilibrio fiscal que se desea.
Ahora bien, si analizamos el déficit fiscal y lo comparamos con estos mismos países desarrollados, podemos ver que, a excepción de Canadá, que posee un déficit de 4,7% al año 2021, Costa Rica posee un déficit fiscal menor a cualquier otro de este grupo de países desarrollados, por lo cual es importante tener claro que sí existe un margen para solventar el problema fiscal.
Finalmente, cabe señalar que Costa Rica es uno de los pocos países de América Latina que ha logrado contener el gasto y esto, en gran medida, es producto de la regla fiscal.
No obstante, también somos de los países donde el nivel de endeudamiento con respecto al Producto Interno Bruto es alto, y esto solo podrá disminuir conforme se observen resultados primarios positivos. Este aspecto puede lograrse en el mediano plazo si se mantiene la regla fiscal y continúa la senda positiva de crecimiento en los ingresos tributarios.
