La ‘guerra fría’ del cemento en Costa Rica

El mercado del cemento en Costa Rica cumple año y medio de sufrir “alta tensión” por el ingreso de producto “Made in China”.

Había una vez un mercado del cemento en paz. Dos grandes empresas dominaban el suministro en la pequeña Costa Rica sin mayores sobresaltos, proveyendo cada saco y cada tonelada métrica que necesitara los ciudadanos y el Estado, las constructoras grandes o pequeñas, como la del joven y atípico empresario Juan Carlos Bolaños.

No había denuncias en el Ministerio Público, ni acusaciones de espionaje comercial o de amenazas a distribuidores, ni señalamientos por evasión de impuestos ni cuestionamientos que involucraran de manera directa a políticos o al Banco de Costa Rica (BCR) con este mercado.

En los picos del sector construcción o en las contracciones, Costa Rica se autoabastecía completa con el cemento que las dos grandes empresas –con casas matrices en México y Suiza- fabricaban en suelo local y los reglamentos limitaban la importación porque según los reglamentos del Ministerio de Economía a los 45 días el producto se consideraba caduco y así imposible. Menos aún si el cemento lo traían desde el otro lado del mundo, de China.

Eran otros tiempos, previos al polémico ingreso de miles de toneladas de cemento “made in China” a Costa Rica en los últimos dos años de la mano de la empresa Sinocem, cuyo rostro es el empresario Bolaños y cuyas consecuencias se pueden ver quizás en los precios del producto en las ferreterías, pero sobre todo en las noticias que hablan de negocios y política.

La entrada de un tercer actor al millonario mercado del cemento en Costa Rica puso en alerta roja a las empresas Holcim y Cemex, las dos marcas extranjeras que fabrican el producto en Costa Rica  y que se han visto obligadas a afinar sus estrategias para responder a la coyuntura en un contexto de bajo crecimiento de la demanda desde la crisis del 2008.

No ha sido una competencia deportiva, lo que hay detrás de cada saco que se compra en las ferreterías o en los grandes proveedores, se parece más a una pelea callejera. Denuncias, suspicacias y actores políticos aparecen en las líneas actuales del mercado que mantiene precios estancados.

“A 6.080 colones el saco, igual que el año pasado”, contestó este lunes el vendedor de una ferretería en Guadalupe. El precio varía según el distribuidor, la zona y la oferta en los puntos de venta. Un estudio de la Dirección de Apoyo al Consumidor del MEIC en 2012 (antes de la presencia de Sinocem) ya reportaba precios estancados, entre los 5.000  y los 5.800 colones el saco.

El informe DEPAC-INF-032-12 señalaba que el mercado no se había impactado por la salida de “Cementos David” una empresa que apenas intentó entrar al mercado enfrentó una serie de trabas.

Para Bolaños, la sola presencia de un tercer actor ya cambia las dinámicas. “Con solo que esté el cemento Sinocem en una ferrería hace que los otros precios bajen ahí a veces hasta 5.000 colones el saco”, dice orgulloso Bolaños.

Pero detrás de esos precios están los hornos ardiendo. Sinocem, el BCR y dos diputados  fueron señalados en una denuncia que estudia el Ministerio Público por un crédito de $20 millones que supuestamente le habrían aprobado a Sinocem de manera irregular.

Los denunciados rechazan falta alguna y Bolaños asegura que ni siquiera adquirió ese crédito.  El empresario admitió tener un crédito en ese banco relacionado al cemento chino, pero alega que ese financiamiento lo obtuvo en un momento diferente al señalado en la denuncia.

Los legisladores  mencionados en la denuncia Otto Guevara y Víctor Morales Zapata dijeron que aún no han sido notificados de nada. “No tiene pies ni cabeza”, se defendió el excandidato del Movimiento Libertario, quien ha hecho gestiones públicas para la apertura del mercado, coherente con el discurso político de su partido.

Por otro lado, la semana pasada circuló una denuncia anónima en la que se alude a una evasión de impuestos que presuntamente habría cometido la empresa Holcim, señalamiento que rechazó su gerente general y CEO en Costa Rica, Pablo Libreros.

El gerente comentó que ni siquiera han sido notificados sobre la formalización de la acusación. Este tema lo ha investigado también por meses el diputado socialcristiano Luis Vásquez, pero aseguró no haber sido él quien llevó el caso a la Dirección General de Tributación.

Además, en el Ministerio de Economía Industria y Comercio (MEIC) hay un expediente abierto con reclamos de algunos distribuidores cercanos a Sinocem quejosos de amenazas y coacciones de parte de las empresas rivales, según sus relatos.

En la Asamblea Legislativa tampoco faltan reuniones frecuentes y hasta en la Casa Presidencial.

En uno de estos encuentros participó el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Iván Brenes, el lunes 13 de abril del 2015 por la mañana.

“Recuerdo porque fue en la semana en que don Melvin (Jiménez) dejó de ser ministro de la Presidencia. Estuvimos en esa reunión don Juan Carlos (Bolaños), asesores suyos, el diputado Víctor Morales Zapata, el ministro de Economía (Wélmer Ramos) y yo”, contó Brenes.

El jerarca de las emergencias asistió a esa cita como responsable de la CNE, entidad que meses antes había adjudicado a la empresa de Bolaños (Constructora JCB) un dique en Nosara de Nicoya, entre otras muchas obras.

El diputado oficialista Morales Zapata negó a UNIVERSIDAD haber asistido a reunión alguna sobre ese tema en Casa Presidencial y asegura que todas sus gestiones relacionadas al cemento han sido para provocar una reducción en el precio al consumidor mediante la apertura de un mercado que mueve 1,3 millones de toneladas anuales, según Holcim, o 1,5 millones toneladas, según Bolaños.

El tema de esa reunión era la necesidad de avanzar en la construcción del dique, la obra donde Bolaños ubica su interés por traer cemento importado de China.

El empresario aseguró que su constructora cotizó cemento en Holcim y Cemex y que percibió que el precio que le ofrecían estaba acordado previamente entre las cementeras. “Cosas de un duopolio”, señaló el empresario sobre el mercado que, según el ministro Wélmer Ramos, aún no alcanza una dinámica de competencia real.

Los representantes de las cementeras niegan tajantemente haber cartelizado el precio del cemento que se vende en el país.

“Vi cómo se ponían de acuerdo y pensé que yo podía ir y traerme mi propio cemento”, contó Bolaños. “Con recursos propios decidí conseguirlo en China y traerme mi propio barquito”.

El cargamento al que alude Bolaños entró en las primeras semanas del 2015, gracias a una variante en el reglamento de importación del cemento promovida por el ministro Welmer Ramos.

El jerarca del MEIC  explicó que desde sus tiempos como asesor legislativo del Partido Acción Ciudadana (PAC) hizo gestiones para abrir el mercado del cemento, por lo cual apenas llegó al Ministerio procedió.

“Había reglas que restringían la participación de otros actores, más allá de si el cemento es chino o no. Comparamos reglamentaciones con otros países y vimos que el cemento puede durar años si se almacena en condiciones óptimas, a pesar de que el reglamento decía que solo podía durar 45 días. Esto claramente era una limitante”, recuerda Ramos.

La noticia salió en todos los medios: el MEIC daba luz verde al cemento chino con una celeridad que sorprendió a las marcas establecidas en Costa Rica tanto como la existencia de un desconocido empresario tico que se hubiera decidido a la riesgosa operación de importar cemento desde China.

Su primer cargamento fue de 7.000 toneladas, producidas en ese enorme país en un momento de desaceleración de la producción. A pesar de generar más de la mitad del cemento del mundo, según datos de la Federación Interamericana del Cemento, su producto nunca había logrado ingresar a Costa Rica.

¿Cómo lo financió? Insiste en que fueron recursos propios. Así le sacó ganancia que permitió traer un segundo barco y un tercero, hasta sumar seis hasta ahora. De nuevo, ¿cómo lo financió? Insiste en que fueron $800.000 propios y sí después, ya en 2016, tomó un crédito del Banco de Costa Rica (BCR) distinto al señalado en la denuncia ante el Ministerio Público, el cual –según el empresario- no concretó en su momento.

El préstamo es coherente con una política institucional, pues en Junta Directiva se  mencionó “el financiamiento de las importaciones del cemento chino” como un eje de la propuesta de reactivación de la economía que el banco envió a la Presidencia de la República. Así consta en el acta 44-15, del 14 de octubre de 2015.

El problema es que, según la denuncia que evalúa el Ministerio Público, el hijo del gerente general del banco, Mario Barrenechea, se beneficiaría del negocio con el cemento chino. El joven Javier Barrenechea aparece como representante de la firma HCG Costa Rica S.A., empresa que comercializa el cemento chino y allegado a Bolaños.

“Yo no me mortifico con esto. No me preocupan estas armas de la competencia. Simplemente me entretengo. Cuando arrancamos, queríamos llegar a precios bajos. Nuestro objetivo es llevar la tonelada a $140, manejar un negocio que me pueda dejar un poquito de dinero y que genere un beneficio al país. Eso sí sería un excelente negocio”, contestó Bolaños evitando dar precisiones sobre sus costos de operación o márgenes de ganancia.

Los precios desde 2014 han caído cerca de un 6%, según Libreros CEO de Holcim, aunque advirtió que la presencia de Sinocem es solo uno de los factores. Otro factor es la lenta dinámica del sector construcción, que aún no se recupera de de la crisis del 2008 y, por tanto, estrategias más agresivas de las marcas cementeras.

Pablo Libreros, sin embargo, no evitó señalar una carga política que ve en la nueva composición del mercado. “Para nosotros es de perplejidad, porque nuestra vocación es industrial y comercial. Lo que sabemos es hacer el mejor cemento conscientes de que es clave en el desarrollo del país”.

“Había un interés declarado para traer un actor adicional. Estamos viviendo en la industria una repercusión del cambio que vivió el país en la política en el 2014”, comentó el representante de Holcim.

Para Cemex, el impacto de Sinocem  ha sido limitado y le atribuye solamente una cuota del 3% de participación en las ventas nacionales. “Los mercados similares al de Costa Rica tienden a ser de pocos jugadores. Basta con ver la realidad de países vecinos en Centroamérica y el Caribe”, respondió Christtina Solano, gerente de Relaciones Corporativas de la cementera mexicana.

Bolaños asegura que ha logrado colocar su producto, que su cemento chino va circulando y que seguirá en el negocio hasta donde dé el mercado. El empresario lamentó la “campaña de mentiras” que dice haber enfrentado desde que entró a este negocio.

Sostiene que es rentable (aunque no precisa cuánto) y que no fue hasta este año cuando formalizó un crédito con el BCR, cuyos detalles prefirió no comentar “por secreto bancario”.

Desde la otra orilla también ven el futuro con optimismo, vienen proyectos importantes que podrían dinamizar el mercado, como la contrucción de la megaterminal portuaria de APM, en Limón, cuyos contratos licitados –según contó Libreros- hasta ahora han quedado en manos de Holcim.

También hay interés de promover el uso de cemento chino en la ampliación de la ruta 32, hacia Limón.

El tema se lo mencionó el diputado Luis Vásquez al embajador de China en Costa Rica, Song Yanbin, en una reunión en junio pasado. El proyecto está a cargo de la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC), que podría tener ventajas en el uso del cemento chino importado a Costa Rica, según el legislador limonense, que ha dado seguimiento al tema del cemento en el país.

“Me metí en esto porque vi cotizaciones muy similares tanto de Cemex como de Holcim. Pensé en consultar el precio en el exterior y la calidad. Era más barato buscarlo allá, embarcarlo, traerlo, descargarlo y almacenarlo acá. Para que vea usted”.

Juan Carlos Bolaños, Importador cemento chino



“Encontramos reglamentos con elementos que podían estar restringiendo la participación de otros actores del mercado. Cuando usted me dice “cemento chino” no me gusta; la apertura es para que venga cemento de donde sea”
Wélmer Ramos, Ministro de Economía



“Había un interés declarado para traer un actor adicional. Estamos viviendo en la industria una repercusión del cambio que vivió el país en la política en el 2014”.
Pablo Libreros,CEO de Holcim Costa Rica



“El ingreso de producto importado desde China ha modificado la dinámica competitiva pero con impacto limitado pues estimamos que su participación en el mercado no excede el 3%”
Chisttina Solano, gerente de Relaciones Corporativas de Cemex



“En su momento un conjunto de diputados me pidió hacer una instancia ante el Gobierno para atender la apertura del mercado de cementos. Lo hice y ahí el ministro Ramos de manera diligente tomó cartas en el asunto. Eso dio como resultado la ruptura del duopolio”.
Víctor Morales Zapata, Diputado oficialista



“No tiene pies ni cabeza esa denuncia sobre el crédito del BCR a la empresa que trae el cemento de China. No he sido notificado y supongo que la Fiscalía ve que no tiene sentido”.
Otto Guevara



 

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