País Aprobado un impuesto del 15% sobre las utilidades de las transnacionales

Irlanda marcó el límite al impuesto Mínimo Global que se aplicará en 2023

Costa Rica valorará cuál es la mejor opción para el país, sostiene la Dirección General de Tributación.

El primer paso de lo que hasta hace poco parecía improbable, se ha cumplido. Empresas multinacionales —como Facebook, Google, Amazon o Uber—, que obtienen ganancias en todo el mundo, pero que para efectos tributarios buscan domiciliarse en “paraísos fiscales”, deberán aportar un impuesto del 15% sobre sus utilidades, el cual será repartido entre cada país donde operan.

Así lo acordaron 136 países, el 8 de octubre pasado, en París, según anunció la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), promotora de la medida.

Llamado Declaración sobre la solución de dos pilares para abordar los desafíos fiscales derivados de la digitalización de la economía, el acuerdo permitirá distribuir entre diversos territorios más de US $150.000 millones en utilidades de las 100 empresas multinacionales más grandes y rentables, que serán recaudados por este Impuesto Mínimo Global (IMG), según la OCDE.

Países que antes estaban reticentes a firmar el acuerdo, como Irlanda, Estonia y Hungría, finalmente, se adhirieron, pero Pakistán, Sri Lanka, Kenia y Nigeria continúan oponiéndose.

Diversos medios internacionales informaron que la aceptación de Irlanda se dio luego de que se aceptara su propuesta de retirar del texto la idea de aplicar el 15% “como mínimo”. Con el exitoso regateo de Irlanda quedó descartado un IMG de 21%, propuesto por la administración de Joseph Biden, así como el 25% por el que abogaban entidades independientes.

El porcentaje acordado supera el impuesto a las utilidades aún más bajo, de 12,5%, que ya se aplica en la tierra del escritor James Joyce y gracias al cual transnacionales como Pfizer, Intel, LinkedIn, IBM o Twitter, entre muchas otras, han establecido sus sedes en ese país.  Hungría —integrante de la Unión Europea—, país que “alardeaba de tener el impuesto de sociedades más bajo del bloque (9%)”, también oficializó su decisión de adherirse este viernes, dijo el diario español El País.

A pesar de constituir un avance sin precedentes, antes del anuncio, la jefa de Política Tributaria de la organización humanitaria Oxfam Internacional, Susana Ruiz, adelantó que “lo que pudo ser un acuerdo histórico para terminar con la era de los paraísos fiscales se está convirtiendo rápidamente, en cambio, en una victoria de los países ricos. La propuesta de una tasa del 15% beneficiará sobremanera a los países ricos e incrementará la desigualdad. El G7 y la Unión Europea se llevarán a casa dos tercios del dinero que producirá la medida, mientras que los países más pobres del mundo recuperarán menos del 3%, a pesar de que allí reside más de un tercio de la población mundial”.

Ruiz también se quejó de que la medida implicará una erogación mayor solo para unas 70 multinacionales. “Nigeria, que se ha negado a firmar, recibiría tan poco como el 0.02% de su Producto Interno Bruto (PIB) por año, equivalente a 48 centavos por cada uno de sus habitantes”, comentó.

En contraste con lo expresado por esa organización no gubernamental, el secretario general de la OCDE, el australiano Mathias Cormann, consideró que se trata de “una gran victoria para un multilateralismo más equilibrado y eficaz. Es un acuerdo ambicioso que garantiza que nuestro sistema fiscal internacional cumple su propósito en el marco de una economía mundial digitalizada y globalizada. Ahora debemos de trabajar rápido y de manera diligente para asegurar la implementación eficiente de esta gran reforma”.

Lo acordado se compone de los llamados “dos pilares” por los cuales se introduce el IMG y se determina que lo recaudado llegue a los países en los cuales las multinacionales obtienen sus ingresos y no de donde han establecido su sede social, que pueden ser “paraísos fiscales”.

Se aplicará a las empresas globales cuya facturación mundial supere los 20.000 millones de euros (US$ 23.000 millones) y cuya rentabilidad sea superior al 10%, es decir, al 25% de las utilidades.

Consultada por UNIVERSIDAD, la Dirección General de Tributación del Ministerio de Hacienda resaltó que la Declaración aún debe ser examinada en una siguiente reunión del G-7 programada para el miércoles 13 de octubre.

“La tarifa del impuesto global del 15%, conocida como Pilar II, introduce un impuesto mínimo global para que se aplique a empresas con ingresos superiores a los 750 millones de euros. En los próximos meses, la OCDE guiará a los países en el desarrollo de los modelos normativos necesarios para implementar dicho pilar durante el 2022, de modo tal que surtan efecto a partir del periodo fiscal 2023”.

Además, recordó que, por tratarse de impuestos, cualquier cambio debe pasar por la Asamblea Legislativa.

“Para el caso de Costa Rica, lo que corresponde en los próximos meses es valorar las propuestas de las reglas modelo de la OCDE y, a nivel interno, analizar su aplicación e implementación, con el fin de adoptar la mejor alternativa para el interés económico del país, mediante un proceso abierto y transparente. Es importante considerar que la materia tributaria es reserva de ley y por tanto conlleva un trámite legislativo”, agregó.

Por su parte, el Ministerio de Comercio Exterior (Comex), dijo a UNIVERSIDAD que el país enfrenta una fuerte competencia por atraer Inversión Extranjera Directa en los negocios digitales, por lo que, independientemente del acuerdo, Costa Rica debe seguir fortaleciendo su competitividad.

“El acuerdo anunciado hoy actualiza las reglas de la tributación internacional, para que cumplan sus propósitos en un contexto económico digitalizado, donde las empresas pueden operar desde cualquier geografía. En él también competimos fuertemente para atraer inversiones”, dijo.

Añadió que, “en sus decisiones de inversión, las empresas también consideran otros factores de competitividad diferenciadores, que permiten a las empresas agregar valor a sus operaciones a través de los procesos que realizan desde Costa Rica. Nuestro país posee factores que otros países no pueden replicar en el corto plazo: estabilidad democrática y política, seguridad jurídica, 98% de electricidad basada en energía renovable, y muchas décadas de inversión en salud y educación que se traducen en calidad de vida y talento humano”.

“Es de esperar que, cuando entre en vigor este acuerdo, al cual se sumaron 136 países que juntos representan el 90% del PIB mundial, las empresas revaloren el peso que le asignan a variables de competitividad como estas. Por eso, como país debemos redoblar todos nuestros esfuerzos para fortalecerlas y para diseñar nuevas herramientas e incentivos que sirvan para impulsar con mayor efectividad los objetivos que perseguimos en la nueva economía”, añadió.

El Comex también quiso transmitir seguridad y confianza en cuanto al esquema de Zonas Francas para exportación que tiene el país desde los años 80 del siglo XX.

“Las zonas francas son parte de un paquete amplio de herramientas que usamos para los anteriores fines. Su consistencia con los estándares internacionales, recién confirmada, les da un sello de confianza y seguridad para los inversionistas. El acuerdo alcanzado hoy no cambia esto y el Gobierno tampoco pretende su modificación”, concluyó.

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