Hasta nunca, 2016

Fenómenos naturales, la muerte del último expresidente socialdemócrata, recortes al presupuesto nacional, tentáculos de los Papeles de Panamá… Este año no ha sido exactamente alegre.

 

Un país mortificado por la ceniza del volcán Turrialba y azotado por el huracán Otto, con baja inflación y disminución de pobreza y del déficit como principales logros del Gobierno, que sin embargo mantuvo volatilidad en la conformación del gabinete y debió hacer frente en la Asamblea Legislativa a un minoritario pero tenaz obstruccionismo y a la imposición de recortes presupuestarios.

Si el 2016 es ambivalente en el plano nacional, en el internacional ha sido decididamente tenebroso, con sucesos como el asesinato de la activista Berta Cáceres en Honduras y el ascenso vertiginoso de la derecha radical populista reflejado en procesos como el referéndum británico que decidió su salida de la Unión Europea, el referéndum colombiano que rechazó el acuerdo de paz con la guerrilla y, colmo de males, el triunfo de Donald Trump en las elecciones estadounidenses. A todo ello se suma la muerte de emblemáticas figuras del arte y la cultura, como David Bowie, Muhamed Ali, Harper Lee, Prince, Leonard Cohen, Gene Wilder… mejor no seguimos.

A continuación, UNIVERSIDAD ofrece el resumen de los principales acontecimientos de este año, con la esperanza de que el 2017 ofrezca más razones para sonreír.

LO POSIBLE EN LA POLÍTICA

En febrero se realizaron elecciones municipales en las que por primera vez tanto alcaldes como consejos municipales fueron electos de manera separada a las elecciones nacionales para presidente y diputados.

Desde el punto de vista de la participación cívica, el resultado fue desalentador, pues el abstencionismo alcanzó un 65%. De los 81 cantones del país, 48 eligieron alcaldes de Liberación Nacional (PLN); la Unidad Social Cristiana (PUSC) se convirtió en segunda fuerza al lograr 14 y el gobernante Acción Ciudadana (PAC) apenas alcanzó seis. Los restantes 13 cantones quedaron repartidos entre agrupaciones minoritarias, entre ellas la coalición Gente, en la que participaron entre otros el PAC y el Frente Amplio (FA).

Luego de esos comicios el escenario político nacional ha sido dominado por la Asamblea Legislativa y la alianza opositora que logró mantener su control sobre la conformación del Directorio. El PLN, Movimiento Libertario (ML), el cartaginés Partido Alianza Demócrata Cristiana (PADC) y las fracciones evangélicas consolidaron su control al elegir a Antonio Álvarez Desanti -hoy precandidato presidencial- como presidente del Congreso.

El tema del déficit fiscal se ha convertido en una espada de Damocles política, esgrimida según la orientación ideológica de cada fracción. Así, el Poder Legislativo ha sido escenario de un agrio pulso alrededor de temas como la reforma fiscal. Particularmente el “Proyecto de Ley para mejorar la Lucha contra el Fraude Fiscal” ha significado un combate palmo a palmo para lograr su aprobación.

Ese proyecto provee nuevas y más sólidas herramientas para combatir la defraudación fiscal, entre ellas el registro de accionistas de las personas jurídicas. Su aprobación en primer debate debió soportar el obstruccionismo del Movimiento Libertario, cuyo jefe de fracción habló durante nueve horas para entorpecer el proceso.

Además, los diputados opuestos al proyecto plantearon una consulta de constitucionalidad ante la Sala IV de la Corte Suprema de Justicia. A inicios de noviembre se acordó aplicarle vía rápida al proyecto.

Otro tema que calentó al Congreso fue el de los polémicos recortes que desde la Comisión de Asuntos Hacendarios se le hicieron al proyecto de Presupuesto Nacional y que finalmente quedaron aprobados.

El tijeretazo más fuerte se lo llevó el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), con casi ¢48 mil millones, pero también se vieron afectados el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y, según Presidencia, la iniciativa “pone en peligro” la operación de plantas procesadoras de mezcla asfáltica en Guanacaste, Siquirres y Limón, así como la movilización de personal de salud para control del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, chikungunya y zika. Todo ello cobra mayor importancia luego de la catástrofe del huracán Otto.

La aprobación del presupuesto y su paquete de recortes se dio en primero y segundo debate sin que se emitiera un solo voto, pues en ambas oportunidades fue forzado al romperse el quorum. Cabe destacar que la ruptura del quorum, cuando se dio el primer debate del proyecto, fue el domingo 27 de noviembre, día en que el Poder Ejecutivo y todo el país se concentraban en la atención de las personas damnificadas por el huracán Otto.

Sin embargo, en medio de la polémica surgida cuando esos recortes fueron aprobados en la Comisión de Hacendarios, diputados del PLN anunciaron su intención de aprobar el impuesto a sociedades anónimas, el cual no se trata de un impuesto nuevo pues ya había sido aprobado durante la administración Chinchilla, pero la Sala Constitucional encontró vicios de procedimiento en su aprobación.

Ello, sin embargo, no convenció a la fracción del PUSC -ni a la Asociación Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep)-, lo cual ha implicado un resquebrajamiento de la alianza opositora.

Ese resquebrajamiento se da justo cuando el país entra en año electoral y a los partidos les conviene distanciarse entre sí.

EN BUSCA DEL 2018

De hecho, ya resonó el trompetazo de salida del desfile de carretas electorales. El PLN ya tiene una larga lista de pretendientes al trono. El expresidente José María Figueres y su larga cola de cuestionamientos fue el primero en pedir su campo. El también expresidente Óscar Arias mantuvo durante meses la expectativa sobre una posible candidatura de la cual al final desistió. Los actuales diputados Álvarez Desanti y Rolando González completan la lista, luego de que el alcalde de Alajuela Roberto Thompson y el abogado Enrique Rojas Franco desistieran de participar.

En el PUSC se vislumbra una pugna entre su secretario general y excandidato Rodolfo Piza y el diputado Rafael Ortiz.

Desde la derecha, el Movimiento Libertario deberá decidir si vuelve a apostar por el eterno candidato y actual diputado Otto Guevara, o si de hecho da sustento a la posibilidad de que la candidata sea Natalia Díaz.

La elección 2018 representará un reto importante particular para este partido, pues en los últimos tiempos ha sufrido escisiones como la que se dio en marzo, cuando150 integrantes de la juventud del partido prefirieron engrosar las filas del PUSC, o la de la militancia que abandonó las filas libertarias para fundar una nueva opción denominada Partido Liberal Progresista.

En el Frente Amplio, lo único que está claro es que el exdiputado y candidato en las pasadas elecciones José María Villalta desistió de volver a lanzarse. Entre las posibilidades que se manejan es que la candidatura caiga sobre los hombros del actual jefe de fracción Edgardo Araya.



p-62-lineadetiempo



 

SUSCRÍBASE A LA EDICIÓN SEMANAL EN FORMATO DIGITAL.Precio: ₡12.000 / añoPRECIO ESPECIAL

0 comments