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Hacienda: ingresos por impuestos subieron 8,5% en el gobierno actual

Tras alza entre mayo 2022 y mayo 2023, la recaudación tributaria llegó a 5,8% del PIB, el porcentaje más alto de los últimos ocho años. Esto ayuda a que haya superávit primario por tercer año consecutivo, aunque también subió el pago de intereses de la deuda, rubro señalados por el Ministro como "el talón de Aquiles" de las finanzas públicas".

La recaudación tributaria en Costa Rica registró un fuerte aumento, de 8,5% entre mayo 2022 y mayo 2023, informó este jueves el Ministerio de Hacienda.

El crecimiento fue de 212.000 millones de colones, equivalentes a 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB) de 2023, lo que deparó que los ingresos tributarios del Gobierno llegaran a  ¢2.703.349 millones, el 5,8% del PIB, el porcentaje más alto de los últimos 8 años.

El indicador es parte del reporte de cifras fiscales emitido por el Ministerio de Hacienda después de que en mayo mismo el Gobierno presentó un paquete de proyectos que fueron recibidos por las bancadas opositoras con rechazo, por considerarlo un intento de aumentar aún más los impuestos.

Casi la mitad del aumento (46,4%) procede del impuesto al valor agregado que se cobra a los consumidores independientemente de su riqueza o pobreza; el 20,10% viene del impuesto a la propiedad; el 16,3% por selectivo de consumo; 13,9% por el impuesto a las rentas y el restante 3,2% por otros tributos, de acuerdo con Hacienda.

El dato de ingresos por impuestos es uno de los factores de que por tercer año consecutivo se registre un superávit primario, la diferencia favorable entre ingresos y gastos, sin contar los pagos por intereses.

El superávit representa un 1,1% del PIB con una cifra absoluta de  ¢497.473 millones, el mayor monto para ese rubro registrado en 18 años y el mayor porcentaje del PIB en los últimos 15 años, según Hacienda.

“En los últimos tres años se ha ido reduciendo la brecha entre los ingresos y gastos totales, esto gracias a la aplicación de la regla fiscal (creada en la reforma aprobada en 2018) en el control del gasto del Gobierno Central y a la mejora en la recaudación de impuestos, explicada principalmente por el IVA y el impuesto sobre la renta”, indica el comunicado.

Estas cifras sustentan los mensajes del ministro Nogui Acosta y del presidente Rodrigo Chaves, quienes aseguran que ahora hay “prosperidad”, a pesar de las abundantes necesidades que acusa el sector educación, seguridad o transportes, entre otros.

Esta misma semana el ministro Acosta aseguró que el Gobierno no puede girar a las universidades públicas un adicional de 1% de su presupuesto 2023 que había quedado ofrecido a principios de año, pues aduce que eso implicaría el cierre de ministerios u otras instituciones. Ese adicional es de menos de 6.000 millones, menos del 3% del dinero de más que por impuestos recibió el Gobierno en el último año.

Los gastos entre mayo 2022 y mayo 2023 aumentaron 5,7%. La diferencia fue de  ¢183.264 millones por pago de intereses de la deuda (45% del monto), por  las transferencias corrientes (26,7%) y gasto de capital (17,2%), mientras el restante 10,7% se divide en remuneraciones y compra de bienes o servicios. 

Si no fuera por el pago de intereses, el crecimiento del gasto habría sido del 4,1%, unos 100.000 millones.

Aunque la deuda en relación con el PIB ha bajado hasta 61%, los vencimientos de créditos han obligado a elevar los pagos en meses recientes, lo que hizo que este gasto se elevara 10,3% en relación con mayo de 2022. Ahora el país dedica un equivalente a 1,9% del PIB para pagar deuda, una quinta parte en el extranjero y el resto en deuda interna.

“El talón de Aquiles de las finanzas públicas costarricenses sigue siendo la deuda y el pago de intereses, que al crecer más del 10% con respecto a igual periodo del 2022, afectó el balance fiscal al cierre del quinto mes del año”, dijo en el comunicado Acosta.

“Se debe entender que el pago de intereses no es lineal, existen fechas importantes de pago a lo largo del año, y un porcentaje importante está a tasa variable y denominado en moneda extranjera, lo que implica un riesgo que, de materializarse de manera desfavorable, puede generar mayor presión sobre el presupuesto de la República 2023. A ello se suma la incertidumbre alrededor del ambiente macroeconómico internacional, motivado por tensiones políticas entre potencias y choques climáticos, entre otros factores”, añadió.

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