Gremios denuncian: ya hay transmisión intrahospitalaria de COVID-19

Dirigentes de médicos y enfermeras aseguran que urge hacer testeo masivo a personal de salud, pacientes que se internan por diversas patologías y reforzar la capacidad y calidad del equipo de protección personal

José Rivera es afiliado del Sindicato Nacional de Enfermería (Sinae) y trabaja en uno de los principales hospitales del país. El pasado 9 de julio, trabajó con un par de compañeros que atendieron a pacientes COVID-19 y para el 13 de julio presentó síntomas, similar a un cuadro gripal, fue a consulta de empleados, pero le dijeron que era gripe, por lo que continuó trabajando.

“Seguí con insuficiencia respiratoria, dolor de garganta y seguí trabajando hasta el 21 de julio, que mi esposa tenía cita en la clínica, consultó en la mañana y le hizo ver al doctor sus síntomas (pues ya había presentado), por lo que aproveché para consultar también por mis síntomas que no cedían, no obstante, me indicaron que no contaba con sintomatología para hacer un hisopado”, contó Rivera en una entrevista realizada por el Sinae y compartida con UNIVERSIDAD.

Rivera continuó trabajando hasta el 24 de julio, pero los síntomas no paraban y le pidió a una doctora que lo viera, le enviaron antibióticos y lo incapacitaron del 24 al 27 de julio; este último día su esposa presentó una insuficiencia respiratoria y malestar general, y un compañero del hospital lo llamó para contarle que había salido positivo, en ese momento tuvo claro que él y su esposa también estaban contagiados.

“Este mismo día nos fuimos a la clínica, internaron a mi esposa al hospital y nos generaron la orden sanitaria. Yo me quedé en cuarentena con mis hijos y ella estuvo 12 días internada con dispositivo respiratorio; ahora estamos en casa con muchas secuelas de enfermedad; nosotros fuimos descuidados por todo el sistema en general”, relató.

Su historia es una de tantas que se cuentan en los pasillos de los hospitales. El asunto es que, en esas historias, tanto de trabajadores que se contagian como de pacientes que llegan por otros padecimientos, queda en evidencia que ya existe una transmisión intrahospitalaria.

Según relatan diversos dirigentes sindicales, tienen información de que hay pacientes que ingresan a los hospitales por una quebradura o una operación y estando internados se contagian de COVID-19. Muchísimos trabajadores de la salud que no cuentan con el equipo de protección adecuado o suficiente y también están saliendo positivos.

Recientemente, autoridades de salud informaron sobre dos brotes en el Hospital de Geriatría y Gerontología, donde 11 funcionarios y 15 pacientes dieron positivo; este es el segundo brote que se da en pocas semanas, en ese centro médico.

El presidente del Sindicato Nacional de Médicos Especialistas (Siname), Mario Quesada, confirmó a UNIVERSIDAD que sí hay transmisión intrahospitalaria, externó su preocupación por el abarrotamiento de las unidades de cuidados intensivos, la gran cantidad de funcionarios que han sido contagiados.

“Hemos visto como equipos enteros de trabajo han tenido que irse a aislamiento a sus casas por contacto o contaminación con enfermos. No hay una verdadera fiscalización de la cantidad y calidad de equipos que se están entregando al personal; seguimos teniendo denuncias por parte de trabajadores que se contagiaron por no contar con el equipo de protección adecuado”, indicó Quesada.

Claman por testeo masivo

El presidente de Siname indicó que han planteado la necesidad de hacer testeo masivo a los pacientes que ingresan a los hospitales para un procedimiento electivo, por ejemplo, una operación o tratamiento especial y así determinar de previo si esta persona está libre del virus.

Esta medida ha sido implementada en otros países, pues muchos portadores no saben que tienen COVID-19 o no quieren decirlo por diversas razones, pero alguien positivo a lo interno del hospital significa una gran cantidad de profesionales de la salud que tendrán que irse a casa, poniendo en riesgo la atención de otros enfermos.

Una limitante podría ser que a la fecha la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Inciensa tienen la capacidad de hacer 2.500 pruebas diarias y hay 140.000 pruebas disponibles y otras 180.000 que fueron compradas y aún no han llegado al país.

Por su parte, Lenin Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Enfermería y Afines dijo que hay que ir más allá, hacer tamizaje a todo el personal de salud, dado que ya existen pruebas rápidas, aprobadas por la Agencia de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA) y que permitirían identificar al personal contagiado de una forma rápida y oportuna.

“La propuesta es que el test no sustituya a la prueba RT-PCR, sino sea una alternativa que permitiría testeos masivos a bajo costo, en momentos en que la CCSS debe tener a su personal libre del virus para que atienda a las personas hospitalizadas”, añadió Hernández.

Equipos de protección deficientes 

Uno de los graves problemas, que han incidido en el contagio intrahospitalario, es la disponibilidad de equipo de protección personal (EPP) de calidad y en la cantidad necesaria para todos los trabajadores de los centros médicos.

A pesar de que las autoridades de la Caja han sido insistentes en que trabajan por garantizar la entrega de EPP al personal, lo cierto es que los sindicatos han recibido muchas quejas de sus afiliados.

De acuerdo con Martha Rodríguez, secretaria general de la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (Undeca) ha sido lamentable ver episodios, como la fallida adquisición de 700.000 mascarillas, que fueron retiradas de los centros hospitalarios por no cumplir con los requerimientos necesarios, así como dos compras de mascarillas que se adjudicaron a empresas que no contaban con experiencia en esta actividad.

“Cotidianamente tienen que lidiar con limitaciones de orden económico, recursos humanos y materiales, ahora, con la improvisación, que podrían comprometer grave e irresponsablemente la protección de la salud”.

Por su parte, Rodrigo López de la Asociación Nacional de Profesionales en Enfermería (ANPE) manifestó que, incluso, tienen una denuncia de respiradores que incumplen con las especificaciones y vienen en idioma coreano, algo que ya denunciaron a la Gerencia Logística y Médica de la Caja.

“Estas mascarillas fueron una supuesta donación de la República de Corea, pero los trabajadores nos indicaron que cuando la usaban, a las horas se humedecían y pegaban a la cara, perdiendo el filtrado efectivo, por ende, la barrera de protección. Muchos médicos, enfermeras y personal de apoyo han tenido que sacar de su bolsillo para comprar equipo de protección de calidad”, añadió López.

Todas las organizaciones gremiales han presentado gran cantidad de denuncias, documentos y solicitudes para pedir a las autoridades de salud rendir cuentas de la calidad y el manejo de los EPP para los trabajadores.

Luis Chavarría, coordinador del Bloque Unitario Costarricense Sindical y Social (Bussco), agregó que los centros hospitalarios son bloques de concreto, con poco espacio y sin ventilación, donde se concentran hasta 5.000 trabajadores, quienes no pueden guardar distancia social.

De esta forma, el dirigente señaló que las jerarquías institucionales muestran inoperancia para proteger al personal de salud, y para cerrar con broche de oro a muchos les atrasan el pago de salario, porque las órdenes sanitarias del Ministerio de Salud se están atrasando hasta un mes y el trámite de incapacidades hasta por cuatro meses.

UNIVERSIDAD solicitó criterio a la CCSS sobre el tema y pidió los datos de personal contagiado y enviado a aislamiento por contacto con pacientes positivos, sin embargo, al cierre de la edición no se había recibido la información.

SUSCRÍBASE A LA EDICIÓN SEMANAL EN FORMATO DIGITAL.Precio: ₡12.000 / añoPRECIO ESPECIAL

0 comments