País Investigación de costo de la deuda

Gobierno paga hasta 12,5% por intereses de deuda a bancos privados y cooperativas

Informes de entidades al 2019 exponen casos extremos en los intereses que se pagan por deuda pública y que ahogan 5,5% del Producto Interno Bruto del país

Mientras el Banco Central y el Ministerio de Hacienda resuelven un panorama crítico para el gasto público con un préstamo por $1.750 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), UNIVERSIDAD identificó poco más de $1.000 millones de la deuda interna —un total de ¢695.574 millones, poco menos del 2% del Producto Interno Bruto nacional— aparecen en manos de bancos privados y cooperativas que perciben ganancias hasta del 12,5% por sus títulos.

El Banco Cathay aumentó su inversión en bonos de Gobierno entre el 2018 y el 2019.
Desyfin describe cómo, en un año, subió la cantidad de intereses que percibe del Gobierno.

Se obtuvo este monto a partir de informes de la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF). Este semanario tomó datos de los informes auditados que las entidades presentan al regulador todos los años; se tabularon 37 entes privados con datos al 31 de diciembre del 2019 y que están disponibles de forma pública en la web de SUGEF. Aproximadamente, los montos evaluados corresponden a un segmento del 4,19% de la deuda bonificada a diciembre del 2019.

Dos de once bancos privados explicitan obtener intereses por 12,5%. En el caso de 19 cooperativas supervisadas, cuatro de ellas exponen a la SUGEF que reciben rendimientos del 11,5% por darle liquidez al Gobierno. Mientras que ocho entidades, entre bancos, financieras y cooperativas, excluyen por completo los detalles de sus rendimientos por sus bonos de deuda interna.

Estas variaciones de información son usuales, en tanto la SUGEF pide resúmenes de los instrumentos financieros que mantienen sus supervisadas. UNIVERSIDAD encontró que el Banco General no presenta detalles por los tipos de instrumento que sostiene, a diferencia del resto de entidades.

“Hay gente que está haciendo clavos de oro con los rendimientos de la deuda”, Fernando Rodríguez, exviceministro de Hacienda

La información fragmentada, no obstante, sirve como un comparativo para casos extremos. De acuerdo con datos del Ministerio de Hacienda, el ponderado de tasas de interés que pagó en el 2019 tuvo un máximo de 9,82% en marzo de ese año.

Detalles de los títulos que mantiene la Cooperativa de ahorro y crédito de los empleados de Acueductos y Alcantarillados (CoopeAyA) suscriben que un título emitido en el 2013 posee un rendimiento del 11,5% y tenía, al 2019, una fecha de vencimiento al 2022 (en el 2020, el Ministerio de Hacienda pactó renegociaciones de vencimientos, sin embargo, las tasas de interés siguen sin intervención de las autoridades, tal y como se leerá más adelante).

En un inusual comparativo del 2018 y el 2019, la financiera Desyfin reporta que el rango de tasas aumentó levemente y, también, bajó el plazo de sus vencimientos. Al comenzar el 2020, sin las presiones económicas y políticas que agravó la pandemia por COVID-19, la entidad tenía colocados ¢21.311 millones con intereses entre el 5,06% y el 10,2% anuales. Estos títulos, asegura la auditoría, tenían vencimientos entre el 2020 y el 2035.

Por otro lado, un 22,6% de los millones de deuda de este segmento de privados proviene del Scotiabank que, a modo general, describe rendimientos del 1,75% a 12,5% en todas sus inversiones en colones (sin especificar cuánto recibe del Gobierno).

Del análisis realizado, en un cuadro adjunto se presentan datos que excluyen los títulos restringidos (es decir, aquellos que las entidades especifican que no pueden revenderse en el mercado secundario pero que, de todas formas, también generan ganancias); títulos de cero intereses y aquellos negociados en Unidades de Desarrollo.

Segmento del informe de la Cooperativa del AyA que menciona un título al 11,5%

Datos de un informe del privado estadounidense Bank of America arrojan detalle sobre la situación crítica que enfrenta el país por el costo de su deuda interna. Para julio del 2020, esta entidad denunció que el país pertenece al decil de los intereses más caros del mundo y que al 2019 entregó un 4,2% de su Producto Interno Bruto (PIB) únicamente a este rubro. Al año pasado, el monto incrementó al 5,5% del PIB.

A noviembre del 2020, las autoridades estimaron una proporción de que la deuda total del país corresponde al 69% del PIB y que la deuda interna corresponde a su mayoría, con un 52,8% del PIB (unos ¢18.394.398 millones).

No obstante, pese a este voraz crecimiento de la deuda, tanto el Banco Central como Hacienda resguardan, por normativa aún vigente, las identidades de los tenedores de deuda pública e información específica de los bonos que se venden en ventanilla de Hacienda y, también, en el mercado secundario de valores.

Costo de deuda ahoga finanzas públicas

Entre varios especialistas en economía y finanzas que fueron consultados por UNIVERSIDAD para presentar este reportaje, tres coinciden en que los ejemplos de los informes de SUGEF amenazan el futuro económico de un país que valora sacrificar transferencias sociales y salarios del sector público para manejar la creciente deuda.

Luis Paulino Vargas

Investigador de la Universidad Estatal a Distancia

“Sugiere una especie de colusión de los inversores, lícita o disimulada, para forzar al Ministerio de Hacienda que ofrezca tasas de interés más altas y hay una alcahuetería de Hacienda y del Banco Central que, frente a ese comportamiento expansivo de los inversores se quedan de brazos cruzados. Es el resultado de una institucionalidad que permite ese comportamiento colusivo. Me parece un serio problema que no haya un estándar para la presentación de los informes de auditoría de los bancos”.


Leiner Vargas

Docente e investigador de la Universidad Nacional

“Puede ser legal pero es total y absolutamente inmoral, es para un juicio político con los tenedores de deuda. La plata que regala el Banco Central a un 1,5% es la que invierten los bancos a 12%, 10%  y 8%. Esto es un robo a mano alzada para el pueblo de Costa Rica, aunque sea legal. Es inmoral que, ahora, pretendamos reducir la inversión social los recursos, porque no tenemos plata para pagar el bono Proteger o cualquier otro instrumento social, pero sí tenemos plata para el sistema financiero que nos está ahorcando”.


Fernando Rodríguez

Exviceministro de Hacienda, investigador de la Universidad Nacional

“Hay gente que está haciendo clavos de oro con los rendimientos de la deuda, y son también fondos de pensiones, fondos de inversión. Siempre se ha optado por tratar de tirar vencimientos a plazos muy largos. El problema de eso es que te obliga a pagar intereses más altos. Todo el sistema se está dejando un rendimiento muy bueno de esa deuda cara: unos porque reciben directamente y, otros, indirectamente porque les marca un precio. Si no hubiera deuda pública, en este país, no habría Mercado de Valores”.


Colaboró con esta información Óscar Ugarte


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