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Francisco Barahona: “El presidente será una especie de zar en materia hacendaria”

“Me da la impresión de que el árbitro para tomar decisiones en materia de política económica será el presidente”, señaló el analista Francisco Barahona.

El politólogo, sociólogo y analista político, Francisco Barahona considera que no va a ser de gran importancia el pensamiento que prime entre los ministros del nuevo gabinete, aún los del sector económico, porque finalmente lo importante será qué piensa y decide el presidente.

“En realidad el que manda va a ser el presidente; no van a ser los ministros, ni los presidentes ejecutivos ni los viceministros. Ellos pueden plantearle un menú al presidente, pero el presidente es el que va a tomar la decisión, ya no solo porque él ha dicho que no iba a permitir que hubiera agendas privada —dirigiéndose a los ministros—, sino porque ha dejado claro que las decisiones las iba a tomar él y que lo que había que hacer era trabajar a partir de las instrucciones que él diera”, señaló Barahona en entrevista con UNIVERSIDAD.

Barahona tampoco cree que vayan a destacarse en liderazgo de política económica ni siquiera el nuevo ministro de Hacienda, Nogui Acosta, “que hay que tomar en consideración que es discípulo de Rocío Aguilar, fue su viceministro de Hacienda y tiene un pensamiento conservador, neoliberal”.

“Me da la impresión de que el árbitro para tomar decisiones en materia de política económica será el presidente. El presidente será una especie de zar en materia hacendaria y en materia de control tributario por su formación, por su compromiso y por su sentido de autoridad. Él ha señalado varias veces que él es el que toma las decisiones”, destacó Barahona.

“Entonces que haya un pensamiento que prime entre los ministros, aún los del sector económico, eso no va a ser de gran importancia porque el análisis no va a ser qué piensa el presidente del Banco Central y qué piensa el ministro, sino finalmente qué piensa y decide el presidente”, insistió.

En su criterio, “ni el presidente va a ser un neoliberal extremo; pero sí va a ser un liberal en términos de receta económica, equilibrio fiscal, va a renegociar con el Fondo Monetario Internacional, probablemente va a tener una agenda para cobrar impuestos a los evasores, y va a ser un gobierno conservador democrático”.

“Por un lado, va a estar contenida la toma de decisiones en el presidente y probablemente va a haber un mayor equilibrio en el tema económico y en el tema social porque, si no lo hace así el presidente, cometería un gran error, ya que de aquí a un año estaríamos con una decepción gigantesca y la gente se va a dar cuenta, sobre todo los pobres si su situación no mejora, y se lo van a echar encima”, alertó el politólogo y abogado en derechos humanos.

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