Los fondos de pensiones del país podrían convertirse en una fuente de financiamiento para proyectos que busquen alcanzar las metas de descarbonización, es decir, reducir o eliminar las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero producto de las actividades humanas; así como aquellos que permitan realizar adaptaciones climáticas.
Actualmente los fondos de pensiones cuentan con activos al primer semestre del 2025 de $40.637 millones, equivalentes al 42,2% del producto interno bruto (PIB) según datos de la Superintendencia de Pensiones (Supen).
El uso de los fondos de pensiones para financiar iniciativas relacionadas con infraestructura, transporte eléctrico en el país, movilidad eléctrica, energías renovables, entre otros, es una de las propuestas que realizaron expertos del movimiento Costa Rica Libre de Perforación y que fueron dirigidas a los candidatos a la Presidencia y Asamblea Legislativa.
De acuerdo con Carolina Sánchez, vocera de CRLP es conocido que los fondos de pensiones siempre están en busca de inversiones de largo plazo, y el ánimo de diversificar su cartera los lleva incluso a invertir fuera del país.
“La inversión de fondos privados y de pensiones en proyectos financieramente viables que tengan los requisitos para captar recursos a través del sistema financiero nacional es muy usual, así hemos construido hidroeléctricas, edificios e incluso estaciones de bomberos, pero también hemos sido tímidos en ampliar su uso a pesar de ser instrumentos muy convenientes porque no constituyen endeudamiento público dentro de los presupuestos”, reconoció Sánchez.
De esta forma, considera que es viable y necesario estructurar proyectos dirigidos desde un inicio a construir la viabilidad financiera que los haga atractivos y seguros para la inversión, pero en definitiva requiere de un apoyo político, que, a la fecha, no existe.
Uno de los focos principales en los que podría dirigirse los recursos de los fondos de pensiones, es la transformación del sector transporte, pero no sólo en electrificación de flotillas públicas y privadas, sino que también el mejoramiento del transporte público y colectivo.
“La transformación de nuestra matriz energética y nuestros sistemas de transporte no solo es posible, sino urgente. Nos estamos quedando atrás frente a una realidad global que exige acción inmediata y un liderazgo valiente”, añadió Daniela Sánchez, presidenta de la Red de Juventudes y Cambio Climático, una de las organizaciones propulsoras del texto.
Asimismo, indicaron que el país también tiene que encaminarse hacia otras iniciativas, impulsadas por el sector privado, como la electrificación de calderas y otros procesos industriales más sostenibles; la eficiencia energética y desde el gobierno reorganizar el tema fiscal en el contexto de una economía descarbonizada.
La propuesta que fue incluida en el documento “Visión País: El modelo de movilidad y energías que Costa Rica necesita”, tiene como fin que los candidatos incorporen acciones concretas en sus planes de gobierno.
También destacaron la importancia de avanzar hacia la electrificación del transporte, la creación de ciudades caminables y conectadas; que implica habilitar los espacios urbanos para que las personas puedan caminar de manera segura, que las aceras sean accesibles para todos, con una mejor iluminación, incorporar el tranvía, ciclovías y zonas peatonales.
Los expertos identificaron que es necesario incorporar buses eléctricos, modernizar los trenes y expandir la red de recarga; así como líneas de acción en planificación urbana, gobernanza territorial y participación ciudadana, de manera que se reduzca la dependencia de los combustibles fósiles y acelere una transición justa.
Definitivamente será necesario movilizar recursos públicos y privados para apoyar tecnologías sostenibles y su puesta en marcha a lo interno del país, generar empleos verdes y promover soluciones adaptadas a la realidad costarricense y fortalecer los sistemas de información. Todo esto de la mano alianzas internacionales e instrumentos financieros sostenibles.
“Este documento es el punto de partida de una conversación nacional que debe ir más allá de los ciclos electorales. No estamos hablando de ideas aspiracionales, sino de decisiones estratégicas para un país que ya cuenta con las condiciones para liderar la transición energética en la región”, detalló Carolina Sánchez.
Sánchez fue enfática en que estas propuestas se construyeron bajo un riguroso proceso de cocreación con expertos en energía, movilidad y sostenibilidad, y plantea una visión integral que une soluciones técnicas con una apuesta política de largo plazo, ya que “alcanzar la independencia energética renovable es clave para la competitividad y resiliencia de nuestro país”.
