En 64 de los 907 homicidios registrados en Costa Rica durante el año 2023 la Fuerza Pública capturó a los sospechosos ‘in fraganti’, lo que significa un 7% del total, según el reporte que el ministro Mario Zamora dio este miércoles.
Mientras tanto, en 842 homicidios hubo que coordinar operativos posteriores para capturar a los sospechosos o ni siquiera se ha detenido a los presuntos homicidas, según el reporte, que aporta elementos sobre el peligro de la impunidad en estos actos violentos.
El dato de las 104 detenciones ‘in fraganti’ por esos 64 homicidios lo aportó Zamora con la intención de llamar la atención sobre la necesidad de endurecer las normas para lograr encarcelarlos, en lugar de permitirles que sigan circulando en las calles y vuelvan a delinquir.
“Tenemos un panorama de 340 grupos criminales e identificados 269 sicarios, con un patrón: todos han pasado más de 30 veces por tribunales”, dijo el Ministro. Constantemente a esta gente nos la volvemos a encontrar y muchos de los casos de víctimas hay un patrón de causas pendiente por homicidio.
Por eso Zamora pidió apoyar los proyectos de ley del Gobierno enviados en abril del 2023 para intentar mejor la situación en el 2024. “De Costa Rica depende hacer cosas distintas para lograr resultados diferentes”, pronunció en conferencia de prensa junto del presidente Rodrigo Chaves, quien lo interrumpió para corregirlo diciendo que la responsabilidad es de la Asamblea Legislativa y el Poder Judicial, no del Ejecutivo.
En esta ocasión Chaves descartó paralelismo alguno entre la situación de Costa Rica y la de Ecuador, a pesar de que una semana atrás dijo que el país debía verse en el “espejo del pueblo ecuatoriano”. Ahora dice que hay dos grandes diferencias, el control de las cárceles y de los puertos por donde pasa la droga, áreas en las que asegura estar haciendo lo necesario.
