País Infocom y Camtic insisten ante Micitt

Empresas interesadas en red 5G presionan por bandas en poder del ICE y de Racsa

Grupo ICE afirma que las frecuencias no están ociosas, sino que las está usando para los servicios fijo y móvil y otros mecanismos de conectividad inalámbrica en zonas de difícil acceso.

Las empresas interesadas en desarrollar la red de tecnologías móviles de 5G presionan, a través de las cámaras Infocom y Camtic, al Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micitt) para que recupere frecuencias especialmente atractivas del espectro radioeléctrico y que actualmente están concesionadas al Grupo ICE y a Radiográfica Costarricense (Racsa).

Específicamente, las empresas del sector de telecomunicaciones quieren que el Estado recupere las frecuencias ubicadas en las bandas de 2.6Ghz (2.600 MHz) y 3.5Ghz (3.500 MHz), y realice un concurso público del espectro radioeléctrico, que permita a los actuales operadores móviles Claro, Grupo ICE, Movistar, y a nuevos interesados, adquirir bloques completos de frecuencias para desarrollar tecnología 5G.

Mientras, el Micitt afirma que está en un proceso de diálogo con el Grupo ICE y Racsa para que firmen un “acuerdo mutuo de devolución”.

 “La velocidad de descarga del 5G va a ser tan alta, que a una persona se le va a volar el saldo en tres segundos por el consumo de datos” (Sebastián Fournier)

La “G” en 5G significa generación, es decir, 5G es la quinta generación de tecnologías móviles inalámbricas, diseñada para ser increíblemente rápida. Se calcula que sería entre 10 y 50 veces más rápida que las redes 3G y 4G existentes.

La 5G pretende aumentar la velocidad y rendimiento de las redes de banda ancha móvil, aumentar masivamente el número y los tipos de dispositivos que pueden conectarse a la red, y reducir la latencia de la red -los retrasos con que se transmite la información- (Ver “5G: La red increíblemente rápida que crearía más desigualdad”).

El espectro radioeléctrico es un espacio en la atmósfera que funciona como una carretera en la que viajan las ondas radiales, las señales de televisión, y la voz y datos de Internet. Y estos carriles, por decirlo así, se conocen como bandas.

Aunque a nivel internacional el despliegue de las redes de 5G se ha concentrado en ciertas bandas, como la de 3.5 GHz, para esta tecnología se requieren bandas en los tres rangos del espectro, explicó el viceministro de Telecomunicaciones Teodoro Willink Castro.

Las bandas bajas (menores a 1 GHz) para lograr mejor cobertura; las bandas medias (entre 1 GHz y 6 GHz) para tener mayor ancho de banda y una cobertura media; y las bandas altas (superiores a 6 GHz) para los anchos de banda máximos, mínima latencia y una altísima densidad de dispositivos conectados de manera simultánea.

Empresas del sector presionan por bandas altas

Según la Cámara de Infocomunicación y Tecnología (Infocom), las bandas bajas permiten usar 5G en grandes superficies, como extensiones agrícolas, parques industriales y agroindustriales, y carreteras rurales con topografía regular. Las altas permitirán la conectividad masiva de miles de objetos en un área reducida y las medias permitirán el despliegue de 5G en ciudades.

La banda de 3.5Ghz es la que se está desarrollando predominantemente a nivel mundial: primero en Europa, Asia, recientemente en Estados Unidos y ahora en América Latina, afirman.

El Micitt asegura que a corto plazo puede poner a disposición de los operadores espacio en bandas bajas (700 MHz), medias (2.300 MHz y segmento de 3.300 MHz a 3.400 MHz) y altas (bandas de 26 GHz y de 28 GHz), mediante un proceso de concurso público.

No obstante, Infocom se opone a que el Gobierno licite solo segmentos de bandas, pues quieren que salgan a concurso público bloques completos.

Según manifestó la Infocom en un comunicado emitido el 19 de abril, el Estado debe disponer de “las frecuencias necesarias y así definidas internacionalmente” y someterlas “de forma integral y completa, a los mecanismos de concesión definidos en la Ley General de Telecomunicaciones”.

Mientras que la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic) pidió al Micitt que redoble esfuerzos “para recuperar, sin mayor dilación, las bandas en cuestión, por subutilización o falta de uso, mediante un acuerdo mutuo con el grupo ICE, o cualquier otro de los mecanismos establecidos en la Ley General de Telecomunicaciones”.

En ese comunicado del 15 de abril, Camtic aseguró que desde el 2017 la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) ha emitido 10 informes “que indican claramente la necesidad y el deber del estado de recuperar las bandas de frecuencia mencionadas, las cuales resultan críticas para que nuestro país utilice las mismas frecuencias que se han adoptado como principales a nivel mundial”.

¿Pero cuáles empresas tendrían capacidad económica para adquirir estas bandas en una subasta pública? La Sutel realizó un estudio de necesidad y factibilidad, para determinar cuáles compañías podrían estar interesadas en estas bandas en noviembre de 2020, pero aún no se han difundido los resultados.

ICE y Racsa tienen bandas codiciadas

El viceministro Teodoro Willink detalló que actualmente Movistar, Claro y Grupo ICE tienen concesionadas porciones de espectro en bandas bajas y medias, las cuales soportan la tecnología 5G.

Pero además, Grupo ICE y Racsa tienen adjudicados bloques en las bandas de 2.6 GHz y 3.5 GHz, las más codiciadas a nivel internacional para 5G.

Según las autoridades, estas frecuencias fueron asignadas al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y a Racsa mediante la Ley Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones (2008), antes de la entrada en rigor del marco jurídico vigente para el sector.

De acuerdo con Willink, “el Micitt, en aras de priorizar los beneficios para el país y considerando las recomendaciones realizadas por Sutel, ha procurado abrir diálogos con Racsa e ICE para lograr la firma de un acuerdo mutuo de devolución, para que de forma rápida se disponga de una mayor cantidad de espectro en bandas medias para un concurso público para las redes 5G”.

Por su parte, Mauricio Rojas, gerente de Telecomunicaciones de Grupo ICE, dijo a UNIVERSIDAD que “las concesiones de espectro radioeléctrico otorgan a los concesionarios derechos para su aprovechamiento, los cuales pueden anularse o extinguirse con procedimientos administrativos y legales establecidos por la normativa nacional vigente, entre ellos, un Acuerdo Mutuo”.

Al consultarle si están ociosas estas frecuencias que tiene concesionadas el ICE, Rojas detalló que se están usando “para los servicios fijo y móvil, con una variedad de tecnologías como GSM (sistema global de telecomunicaciones móviles), WCDMA (Acceso múltiple por división de código de banda ancha) y LTE (Long Term Evolution), además de otros mecanismos de conectividad inalámbrica en zonas de difícil acceso”.

“Sin embargo”, agregó Rojas, “sobre este tema, el Grupo reitera su apoyo a un proceso de análisis permanente, detallado y responsable, que esté apegado a la planificación y que responda a criterios técnicos y científicos, bajo la rectoría del Micitt”.

Al plantear la misma pregunta al viceministro Willink, indicó que la Sutel realizó un informe técnico sobre el uso y ocupación de las diferentes bandas de frecuencias, pero que “por ser actos preparatorios de las decisiones administrativas que debe adoptar el Poder Ejecutivo”, “no es posible adelantar criterio respecto a eventuales procesos de recuperación de espectro ante presuntos incumplimientos contractuales”.


5G: La red increíblemente rápida que crearía más desigualdad

“Será necesario instalar muchísimas antenas de rangos cortos, cada 100 metros en zonas urbanas; y éstas se conectarán a una densa red de miles de satélites de baja altura”, explicó la investigadora Silvia Ribeiro.

Fabiola Pomareda García / [email protected]

El impacto de la nueva tecnología 5G sobre las economías y las sociedades creará nuevas formas de desigualdad y reforzará algunas ya existentes, según personas expertas, quienes han citado más brecha digital, recopilación y monetización de masivos flujos de datos y riesgos para la salud y el medio ambiente.

Con la red 5G preocupa la capacidad de recopilación y monetización de los flujos de datos que les llegarán masivamente a las grandes plataformas de Internet y a las empresas que venden dispositivos.(Foto: Archivo/SU)

La G en 5G significa generación, es decir, 5G es la quinta generación de tecnologías móviles inalámbricas, diseñada para ser de diez a 50 veces más rápida que las redes 3G y 4G, explicó Peter Bloom en su artículo Redes 5G, una perspectiva crítica.

La industria de las telecomunicaciones y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo especializado de las Naciones Unidas para las tecnologías de la información y la comunicación, establecen los requisitos y especificaciones técnicas de estas tecnologías cada diez años y por eso hay generaciones de 2G, 3G, 4G y ahora 5G.

“Una consecuencia evidente de la distribución geográfica desigual de las redes 5G, debido a problemas fundamentales de arquitectura de red y costes de despliegue, es que ampliará la brecha digital, dejando a millones de personas sin posibilidad de participar equitativamente en un mundo cada vez más digital”, escribió Bloom, quien fundó y ahora coordina Rhizomatica, organización que apoya la autodeterminación de las comunidades con respecto a las tecnologías de la comunicación.

Sebastián Fournier, representante de las universidades públicas ante la Comisión Mixta de Televisión Digital y académico de la Universidad Estatal a Distancia (Uned) recalcó que si se va a implementar esta tecnología 5G en estas frecuencias que son bienes demaniales, parte del espectro radioeléctrico -un bien de dominio público-, se deberían regular y racionalizar los cobros por descarga en los servicios de Internet.

“La velocidad de descarga del 5G va a ser tan alta, que a una persona  se le va a volar el saldo en tres segundos, por el consumo de datos. En 5G usted fácil se vuela 10.000 colones de saldo en un minuto. Esto solo tendría sentido si el cobro por descarga es racional; las operadoras tendrían que quitar el monto por descarga y poner un monto fijo”, señaló Fournier a UNIVERSIDAD.

“Ya se ha visto durante la pandemia. La gente que vive en zonas rurales y que solo se puede conectar a Internet con el teléfono está pagando miles de colones al mes por videollamadas. Si solo una sesión de Zoom de una hora en prepago cuesta 2.500 colones”, apuntó Fournier.

Una “invasión de espacios, mentes y cuerpos”

El desarrollo de estas redes también ha sido criticado por los riesgos que representaría para la salud y el medioambiente, la vida humana, animal y vegetal.

En su artículo Amenazas de las redes 5G, la investigadora del Grupo ETC, Silvia Ribeiro, destacó que con esta tecnología se cambia la frecuencia de onda con que se transmite, porque se agrega una frecuencia de ondas milimétricas mucho más cortas que las tecnologías anteriores y con una densidad mucho mayor.

Por eso, será necesario instalar muchísimas antenas de rangos cortos, cada 100 metros en zonas urbanas; y estas se conectarán a una densa red de miles de satélites de baja altura. Por eso dicen que la 5G podrá conectar cualquier área en el planeta sin sufrir cortes de transmisión.

“Aumentará exponencialmente la exposición a radiaciones electromagnéticas de las personas y todo ser vivo, tema ya pendiente con las redes de comunicación existentes. Sobre estas últimas existen numerosos estudios que muestran los riesgos de la radiación relacionada con el uso de teléfonos móviles y Wifi”, escribió Ribeiro.

De hecho, desde el 2011 el Consejo de Europa declaró que se debe informar al público sobre los riesgos de estas redes, bajar el nivel de frecuencias permitidas, limitar las conexiones inalámbricas y sustituirlas por conexiones cableadas en escuelas, bibliotecas y lugares públicos, porque el riesgo es mayor para niñas y niños, agregó la investigadora.

Sebastián Fournier también advirtió sobre esto, apuntando que, en lugares densamente poblados como San José, Cartago, Alajuela, con la 5G cada torre tendrá pocos dispositivos conectados, considerando que cada torre cubre unos 200 metros a la redonda. “En la ciudad va a haber una saturación de torres por todas partes; incluso las instalarán dentro de los edificios”, aclaró.

Mientras que en la zona rural, cada torre tendría una cobertura de 20 kilómetros a la redonda.

Finalmente, tanto Bloom, como Ribeiro y Fournier, insistieron en el hecho de que  la 5G propone conectar más dispositivos (teléfonos, ordenadores, cámaras que nos ven, máquinas de café, estufas, refrigeradores, muebles inteligentes, sensores, vehículos terrestres, equipos industriales, dispositivos médicos implantados, drones, cámaras) a las redes inalámbricas, preocupa la capacidad de recopilación y monetización de los flujos de datos que les llegarán masivamente a las grandes plataformas de Internet y a las empresas que venden dispositivos.

“Todo esto representa una invasión de espacios, mentes y cuerpos como nunca antes habríamos podido imaginar, siendo además una fuente inagotable de datos sobre nosotros y el cuerpo social para vender a empresas de seguros, de medicamentos y muchas otras mercancías, e incluso a entidades políticas y de manipulación electoral”, sentenció Ribeiro.


 

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