Elecciones 2018: El fenómeno de las pantallas

La interacción política es cada vez menor en las calles, pero no parece perder su fuerza ni su vigencia en las redes sociales.

Concluida la primera ronda de estas elecciones, se puede asegurar que las redes sociales estallaron con especial fuerza en tres distintas ocasiones: primero con las incendiarias declaraciones de Juan Diego Castro, luego con la abrupta irrupción de Fabricio Alvarado tras el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) y, por último, con el sprint final de la campaña.

Así lo confirmó UNIVERSIDAD semanas atrás, y ahora también lo confirman entidades como el Centro de Investigación en Comunicación de la Universidad de Costa Rica (Cicom), que ha seguido el desarrollo de la campaña en los campos virtuales como un nuevo espacio para ‘agitar banderas’ y ‘enfrentar posiciones’.

La interacción en Facebook de Fabricio Alvarado (PRN) registró los niveles más altos de la campaña tras el fallo de la Corte IDH.

Esta fue la principal conclusión de los investigadores del Cicom, como parte de un proceso que además ha marcado el paso de las calles a los monitores en el campo electoral.

En palabras del investigador Ignacio Siles, especialista en sociedad y tecnología, el fenómeno está en “la participación política”, campo en el que las redes se han convertido en un nuevo escenario y ahora juegan roles fundamentales en “la expresión de opinión política y la acción colectiva”.

En esta línea, manifestó que, contrario a lo que comúnmente se piensa, las redes han funcionado como un espacio para el encuentro y no solo como “cámaras de eco”, pues la interacción también ha permitido el debate y el desencuentro, más allá de la simple confirmación de opiniones.

“Cada vez más, a lo largo de toda la campaña, tuvimos evolución de personas participando en espacios donde una opinión contraria a la suya se expresaba”, comentó Siles, punto al que brindó una especial importancia, pues podría demostrar que el intercambio virtual es más alto de lo imaginado.

Incluso, señaló el poder que tuvieron estos medios para posicionar los temas de debate que posiblemente definieron las elecciones, algo que se mostró en la forma en que los puntos de encuentro (publicaciones y perfiles de los candidatos) también recogieron parte de la polarización de posiciones en temas que causaron controversia.

Tal fue el caso registrado por UNIVERSIDAD a mediados de enero pasado, cuando hubo una explosión en las redes sociales del candidato Fabricio Alvarado, de Restauración Nacional (PRN), tras oponerse al fallo de la Corte IDH que urgió a Costa Rica a reconocer el matrimonio entre parejas del mismo sexo y las identidades de género.

También destacó el papel que jugó el caso del cemento chino a inicios de la campaña, cuando los “dimes y diretes” sobre corrupción y mano dura, que defendían o atacaban figuras políticas, sirvieron para impulsar los primeros debates.

“Es decir, el ‘cementazo’ al puro inicio de las elecciones y el fallo de la Corte en enero fueron dos grandes hitos mediáticos, que se dispararon o se convirtieron en desencadenantes de interacción en línea, con consecuencias muy evidentes a estas alturas”, subrayó Siles.

¿Voto informado?

Otro dato destacado por Siles fue la tendencia del votante a participar sin informarse, o al menos no “más allá de lo acostumbrado”.

En esta línea, los datos registrados por el Cicom y sus investigadores sugieren que los clics sobre noticias de política fueron pocos en redes sociales, donde incluso alcanzaron puntos inferiores a los de periodos postelectorales y además se vieron opacados por temas de coyuntura muy específicos.

Al respecto, el investigador destacó el papel que tuvieron otro tipo de informaciones generadas a partir de realidades noticiosas pero expresadas en las redes, como fue el caso de vídeos, imágenes y mensajes informales que se vieron alimentados de manera indirecta por la cobertura.

“Las redes jugaron un papel muy interesante, y posiblemente muy controversial, haciendo subir temas que no necesariamente venían de medios de comunicación propiamente, sino que se articulaban como parte de una agenda informal que le puso color a las elecciones”, apuntó Siles.

“Yo no podría pensar en esta primera ronda sin ese flujo de mensajes, de “memes” y ese tipo de comunicaciones que circularon no solo en redes tecnológicas, sino también de persona en persona”, subrayó.

Al respecto, destacó que estos contenidos, con “intenciones muy claras”, motivaron la participación de muchos votantes; especialmente tomando en cuenta que repercutieron como fuente de información, convicción o desencuentro en distintos niveles.

Apropiación virtual

Finalmente, otro hecho destacado por Siles sobre estas elecciones y su análisis en redes sociales fue el traspaso de las adhesiones y los rechazos a los campos virtuales: los abrazos y las pedradas, por igual, se han trasladado a las pantallas.

Por citar un ejemplo, Siles comentó que “el simple hecho de colocar una foto de perfil que te identifica un candidato, pelear en comentarios o enviar un ‘meme” es parte de una “gama de actividades que engloba las redes sociales y que ya son parte —desde su punto de vista— de un contexto que la investigación debería seguir revisando”.

“Eso dice mucho de cómo la gente vive y cómo entiende lo que es convencerse a sí mismo, convencer a los demás, en un contexto donde tenés espacios muy marcados del grupo de personas en las que podés tratar de influir”, explicó.

Sobre este punto, señaló el ejemplo de las banderas partidarias, que se vieron poco en la calle, pero “mucho más en Facebook, sobre todo a partir del mes de enero y con la llegada de las votaciones”.

“Antes de enero, la campaña se redujo a una discusión muy pequeña, que fue creciendo hasta en enero, cuando se condensó todo lo que no sucedió antes en ese sentido”.

Sobre todos estos hallazgos, el comunicador afirma que lo que queda es una exigencia por “entender mejor qué es lo que verdaderamente está pasando en estos contextos y cuánto se puede extraer en forma de lecciones”, algo que ayudaría a entender mejor “cómo se vive la política en la actualidad”.

“Es información indispensable, ¿cómo se da el salto de las redes al momento del voto?, esa es la pregunta, no me animaría a decir qué pasa”, apuntó. “Dar un like, algo tan trivial para la ciencia de hoy, y la intención de voto… parece que hay que ponerle atención”.

“No tengo dudas de que hay una relación viendo cómo se comporta la gente y qué pasó el domingo, ahí hay una relación, es algo que deberíamos estar viendo con todo el acervo de nuestros conocimientos, hay indicios de que hay una conexión”, concluyó.

Hasta mediados de enero, las cifras en redes sociales ya hablaban de que Fabricio Alvarado (PRN) y Carlos Alvarado (PAC) mostraban los mayores niveles de engagement y estaban al alza; sin embargo, el investigador señala que esto solo es parte de los datos que deben analizarse.

Ignacio Siles es también profesor catedrático de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva (ECCC) de la UCR, donde se graduó antes de especializarse en Sociedad y Tecnología en las universidades de Montreal y Northwestern.

 

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