El veterano Jesús Ramírez renuncia a presidir la Sala Penal, pero sigue como magistrado

Magistrada Patricia Solano sustituye en ese cargo al veterano miembro de la Corte Suprema de Justicia, después de divulgarse la desconcertante audiencia sobre el caso UPAD y las críticas de todas las partes.

El veterano magistrado Jesús Ramírez renunció este viernes a ejercer la presidencia de la Sala Penal, pero continuará como magistrado miembro y, por tanto, como integrante de la Corte Suprema de Justicia a la que ingresó en 1985.

Ramírez renunció después de divulgarse la audiencia errática y confusa que él presidió en la causa que se sigue contra el presidente de la República, Carlos Alvarado, por el caso de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD) detonado en febrero.

“Se confirma que las magistradas y magistrados de la Sala de Casación Penal eligieron por unanimidad a la magistrada Patricia Solano Castro como presidenta de ese órgano jurisdiccional. La elección fue por unanimidad el día de ayer tras la renuncia del Magistrado Jesús Ramírez  Quirós”, comunicó el Poder Judicial esta mañana.

La sustitución deberá formalizarse en la audiencia de la Corte Plena de este lunes 22 de junio, seis días después de la audiencia en que abogados de las partes cuestionaron las capacidades de Ramírez para ocupar la presidencia de la Sala Penal, y de que la fiscal general Emilia Navas recusara a todos los miembros de este tribunal.

Estas críticas se dieron después de que Ramírez declaró sin lugar unas objeciones de los abogados del mandatario, cuando lo correspondiente era darles audiencia, según lo que le indicó al oído de Ramírez  su compañera magistrada Sandra Zúñiga, ante la evidente desconcierto del presidente de la Sala.

“Debería cuestionarse si en un proceso, en este o en cualquier otro, debería mantenerse usted integrando la Sala”, dijo el defensor del presidente Alvarado, Rodolfo Brenes, aunque todas las partes emitieron críticas en esa misma línea.

“Esto es una falta de seriedad”, dijo la fiscal general Navas, después de reiterar que todos los magistrados propietarios deberán hacerse a un lado y que el tribunal ara el caso UPAD debería integrarse con suplentes.

En los días siguientes el Sindicato de Jueces (Sindijud) se pronunció en contra de la permanencia de Ramírez como magistrado, a pesar de que fue reelecto para ocho años en el 2017 y de que en enero pasado el resto de miembros de la Sala Penal lo nombraron presidente de este máximo tribunal de asuntos penal, después del remezón en el contexto de la trama conocida como “cementazo”.

Ramírez tiene 76 años y afronta numerosos cuestionamientos a su capacidad de atender y concentrarse en las audiencias. Ahora podría llegar al 2025 en el cargo de magistrado, aunque no como presidente de la Sala Penal, y continuar una larga carrera que lo confirma como un sobreviviente de las transformaciones del Poder Judicial en casi cuatro décadas.

SUSCRÍBASE A LA EDICIÓN SEMANAL EN FORMATO DIGITAL.Precio: ₡12.000 / añoPRECIO ESPECIAL

0 comments