El Gobierno cruza los dedos ante los nublados de noviembre

El plan fiscal está en manos de la Sala IV, el Presupuesto 2019 en manos de los diputados y los ajustes financieros, de momento, en manos del mercado.

Costa Rica entró en un noviembre decisivo, quizás histórico, que deparará noticias determinantes para la condición famélica de sus finanzas, para la sostenibilidad del Estado y para una economía que empezó el mes dando señales de alerta.

Con la reforma fiscal en manos de los magistrados de la Sala Constitucional hasta el 26 de noviembre, las fuerzas políticas cruzan los dedos para que desde allá baje un fallo que aclare el nublado enorme sobre el proyecto 20.580, impulsado como una solución a la situación financiera del país.

“Las variaciones observadas en el tipo de cambio en las últimas semanas afectarán el nivel de endeudamiento al cierre del 2018, que podría crecer un 1% más de lo esperado al inicio del presente año, superando el 54% del PIB”.

Programa de Estudios Fiscales de la Escuela de Economía de la UNA

Con las cartas echadas y la aparente imposibilidad de obtener más apoyo de otros diputados, el Gobierno y sus aliados de la oposición en esta materia fiscal se aferran a la esperanza de que la Sala Constitucional valide el procedimiento que permitió la aprobación en primer debate el 5 de octubre, con 35 diputados.

También esperan noticias favorables, pero en sentido contrario, los legisladores que se opusieron al plan fiscal, un bloque aparentemente inamovible formado por miembros de Restauración Nacional y otros minoritarios entre quienes sobresalen José María Villalta, del Frente Amplio.

Las consultas del proyecto de ley 20.580 permiten que los magistrados dediquen el mes de noviembre a analizar la constitucionalidad de las formas y del fondo.

Mientras tanto, muchas cosas ocurren: la huelga de empleados públicos contra esta propuesta ha logrado mantenerse viva dos meses en el gremio de los educadores; el Gobierno ve deteriorarse cada día sus finanzas y en las calles se abren muchas preguntas.

“Estos serán días complejos y debemos tener claro que hay luz al final del camino y no debemos precipitarnos en decisiones antes de que la Sala Constitucional lo resuelva”.

Rocío Aguilar, ministra de Hacienda

¿Cómo será este cierre del año?, ¿qué pasará con los aguinaldos? y ¿se moverá el comercio? Son algunas de las interrogantes que flotan en noviembre dentro del país.

La incertidumbre y los temores no caducan en las fronteras. Fuera del país, inversionistas y financistas mantienen el lápiz en el aire para ajustar la categoría de Costa Rica como buen pagador o destino de inversiones, quizá con dos preguntas relacionadas: ¿es capaz Costa Rica de lograr un acuerdo (el que sea) para contener el crecimiento del déficit fiscal y del endeudamiento? Y, ¿mantendrá Costa Rica sus posibilidades de atraer fondos o inversiones?

Nada es seguro, todo es posible. Las señales provocaron nervios al comenzar noviembre: la sorpresiva subida en el tipo de cambio hasta superar los 630 colones, las previsiones técnicas de un aumento en la inflación para el 2019 y la decisión del Banco Central de ajustar las tasas al alza. La deuda del Gobierno, colocada en su gran mayoría en dólares, aumentó por tanto en un pispás.

Ahora se conoce también que a setiembre la recaudación de impuestos no creció, comparada con el 2017, que la previsión de los bancos de colocar créditos es la mitad de la que era hace un año, que aumentó la morosidad de los préstamos en dólares y que Hacienda necesita $1.500 millones ya para poder llegar a fin de año, digo su ministra, Rocío Aguilar.

“Estos serán día complejos y debemos tener claro que hay luz al final del camino y no debemos precipitarnos en decisiones antes de que la Sala Constitucional lo resuelva”, dijo Aguilar en una entrevista con CRHoy.

Confía en la sensatez de los magistrados, dice, aunque para otros grupos la sensatez de los magistrados debería pasar por tumbar un plan fiscal tramitado en el Congreso con procedimientos que consideran inconstitucionales. Lo que ocurrió en 2006 y 2012 tiene alguna posibilidad de repetirse y eso, insiste Aguilar, inyecta a la economía dosis grandes de desconfianza, el peor de los activos.

El Congreso discute precisamente en este mes el Presupuesto de la República para el año 2019, sin saber cómo andarán los números o de qué tamaño será el efecto de la escalada del dólar.

“Creemos que una persona coherente no puede no creer en una cosa en la mañana y creer en esa misma cosa en la tarde si no experimentó cambios sustanciales (…) De mantenerse el Plan Fiscal en las mismas condiciones, nuestro voto será el mismo”.

Carlos Avendaño, PRN

“La situación crítica permeó y ha provocado de hecho recortes importantes. Las reacciones se van incorporando, pero el Gobierno deberá evaluar si envía un extraordinario ya, pronto o cuándo”, dijo Carlos Ricardo Benavides, diputado del Partido Liberación Nacional (PLN).

Mientras, mantienen una velita encendida por lo que pueda ocurrir en la sala Constitucional. “Obviamente, estamos instalados en el escenario de que la Sala va a permitir mediante su resolución que el proyecto siga su trámite, esa es la expectativa, no puedo tener otra”, dijo el jefe de la fracción oficialista, Víctor Morales.

“No hay otra opción ni otra alternativa, lo que pasaría si esto se trunca es que las consecuencias serían gravísimas, gravísimas porque nos pondrían al borde del precipicio o, mejor dicho, nos empuja al precipicio una decisión de ese tipo”, indicó Morales, entre la confianza y el susto. “Estamos instalados en ese lugar y esperamos que el 26 de noviembre u ojalá antes, si así lo decide la Sala, tengamos una posición”, añadió.

Con él coincide su aliado y figura en la discusión fiscal legislativa, el liberacionista Carlos Ricardo Benavides. “Apostamos por la aprobación del plan como la vía para atender la emergencia. No puede haber fórmulas milagrosas ni planes b, lo que hay son consecuencias más o menos drásticas. Debemos enfocarnos en la solución que una amplia mayoría escogió para atender una crisis”, dijo en alusión a la votación del 5 de octubre.

La votación definitiva, sin embargo, solo puede darse después de que los magistrados se pronuncien entre tres opciones: que está todo en regla, que hubo un problema que debe solucionarse devolviendo el procedimiento (lo cual sería negativo frente a la urgencia fiscal) o que hubo un problema insalvable (y los lamentos lloverán como en el 2012, pero peor).

“Se está juntando una crisis interna con un contexto internacional complicado. Pudimos haberlo resuelto en un mejor contexto hace algunos años, pero ya el tiempo se nos agotó”, dijo la ministra Aguilar, que no para de lanzar señales de alerta. O de atemorizar, dicen alguno de los opositores al plan fiscal.

“Apostamos por la aprobación del plan como la vía para atender la emergencia. No puede haber fórmulas milagrosas ni planes B, lo que hay son consecuencias más o menos drásticas”.

Carlos Ricardo Benavides, PLN

El presidente Carlos Alvarado decía en setiembre que pretendía tenerlo aprobado en octubre. Después vinieron noticias en contra desde la Corte Suprema de Justicia, cuando los magistrados dijeron que el plan fiscal los afecta y se activó el temor por la eventual necesidad de una mayoría calificada (38 votos) que ahora no parece probable.

Después, vinieron sobresaltos como el del dólar, con factores múltiples, entre ellos la señal enviada desde la Corte Suprema, según el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero. En estas semanas las cosas cambiaron y llegamos a noviembre.

“Las variaciones observadas en el tipo de cambio en las últimas semanas afectarán el nivel de endeudamiento al cierre del 2018, que podría crecer un 1% más de lo esperado al inicio del presente año, superando el 54% del PIB”, publicó el Programa de Estudios Fiscales de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional.

El Banco Central ha perdido (o invertido) $1.650 millones (el doble de lo que prestó al Gobierno en las Letras del Tesoro) a tratar de suavizar el salto del tipo de cambio; y ni así.

La previsión de tiempo ahora es otra. “La meta es acabar el 2018 con el proyecto aprobado”, dijo esta semana la ministra de Hacienda a CRHoy. La respuesta de la Sala IV debe llegar en la última semana de noviembre y, si lo avala, habrá dos semanas hábiles legislativas para aprobarlo, cuando los movimientos de dinero de diciembre estén (o deberían estar) en su mejor momento.

“Se ha generado una presión sobre nosotros porque se ha dicho que nuestra salida del anterior partido y la conformación del nuevo partido político es porque estamos negociando algo sobre el plan fiscal y eso es totalmente falso. La posición se mantiene y se va a mantener”.

Fabricio Alvarado, excandidato del PRN

¿Y si no hay una reforma fiscal? “Habría que hacerla vía recortes del gasto, que es mucho más negativo. Serán decisiones fuertes, pesadas, no esta reforma balanceada”, añadió la ministra. ¿Y apostar por una reactivación económica? “La llave de la reactivación económica es la reforma fiscal”, contestó.

Del otro lado, los opositores siguen criticando lo que creen serán perjuicios del plan fiscal. No hay señales claras de haber movimientos de un bloque a otro, aunque los rumores en la Asamblea Legislativa sueltan algunas sospechas.

Ni siquiera se han alterado los bloques con la división del Partido Restauración Nacional (PRN) después de que su excandidato Fabricio Alvarado se separó de la agrupación y se llevó con él a ocho de los legisladores.

“Se ha generado una presión sobre nosotros porque se ha dicho que nuestra salida del anterior partido y la conformación del nuevo partido político es porque estamos negociando algo sobre el plan fiscal y eso es totalmente falso. No estamos negociando ni hay relación entre una cosa y otra, sino que se dio una situación que necesitábamos ya resolver, lo resolvimos y punto. La posición se mantiene y se va a mantener”, dijo Fabricio Alvarado como líder de un grupo que se hace llamar “Nueva República”.

Lo mismo ocurre con el PRN. “La fracción mantiene la posición que defendió el mes anterior en primer debate”, dijeron en un comunicado de prensa.

“Creemos que una persona coherente no puede no creer en una cosa en la mañana y creer en esa misma cosa en la tarde si no experimentó cambios sustanciales (…) De mantenerse el Plan Fiscal en las mismas condiciones nuestro voto será el mismo”, advirtió el jefe de los diputados del PRN, Carlos Avendaño.

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