Un grupo de asociaciones, sindicatos, instituciones y frentes de lucha llamaron a la población en general costarricense a participar en una marcha nacional el miércoles 26 de noviembre a las 9 am saliendo del Parque de la Merced. El llamado se enmarca en medio de una creciente situación de tensión social debido al malestar de distintos sectores sociales que en el último mes han realizado al menos 3 manifestaciones por temas como la defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social, la situación del sector agro del país y la problemática sobre el pago de licencias para la atención de familiares con enfermedades terminales.
La convocatoria para la marcha del 26 nació de un diagnóstico compartido por el sector sindical educativo quienes dieron la plataforma para la convocatoria: seis años sin incremento salarial, un régimen de pensiones congelado para miles de personas jubiladas y un presupuesto educativo que —según señalaron— ha llegado a su punto más bajo en dos décadas.
En la conferencia de prensa conjunta, la presidenta de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), Vivian Chávez, abrió la discusión recordando que la Comisión Negociadora de Salarios sigue vigente por ley, pese a la suspensión que realizó la administración Alvarado Quesada y las afirmaciones del actual gobierno de que quedó superada por la Ley Marco de Empleo Público.
“No es de recibo que se nos elimine este espacio con excusas. El artículo 695 del Código de Trabajo sigue vigente y es vinculante”, sostuvo Chávez.
A su vez la dirigente de APSE mostró indignación por la propuesta del Ministerio de Hacienda de habilitar apenas ₡10.000 como eventual incremento para 2026, aplicable solo a salarios compuestos. “Después de seis años de congelamiento es una burla para la clase trabajadora”, reclamó.
La presidenta de la Asociación Nacional de Educadores y Educadoras (ANDE), Hilda Montero, reforzó la necesidad de la negociación al indicar que la deuda pública ya se ubica por debajo del 60% del PIB, lo que activa las condiciones para discutir aumentos. “No podemos aceptar que unos reciban ajuste y otros no. Y diez mil colones no representan nada después de este congelamiento”.
El presidente del Sindicato de Directores y Administradores Sistema Educativo (ADEM), Héctor Campos, insistió en que la marcha es una oportunidad para el sector público de actuar de manera unificada: “La justicia social no se está dando en Costa Rica actualmente. Es hora de que todos los gremios salgamos juntos a la calle”.
Acerca del tema de pensiones del Régimen Transitorio de Reparto (RTR), congeladas por su vinculación a los aumentos salariales del magisterio activo. Montero recordó que más de 30.000 personas —en su mayoría mujeres mayores de 65 años— dependen de esos ingresos. “No hablamos de pensiones de privilegio. Muchas de estas personas dedican buena parte de su ingreso a tratamientos médicos. Mantenerlas congeladas es empobrecerlas”.
Más tarde el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), Albino Vargas, quien advirtió sobre una “ofensiva fiscalista” que, a su juicio, afectará programas sociales y derechos laborales. Aunque su participación fue extensa, los sindicatos del magisterio procuraron enmarcar el eje educativo como la preocupación principal, en particular el cumplimiento del 8% del PIB.
Ante el cuestionamiento que ha surgido en ciertos sectores sociales acerca de “¿Para qué quieren tanta plata en educación pública?” Chávez respondió que es para “Tener centros educativos con órdenes sanitarias, comedores escolares desfinanciados o juntas de educación debilitadas demuestra por qué el presupuesto no puede seguir bajando”.
La dirigencia cerró la actividad llamando a llenar las cuadras entre el Parque de La Merced y el Ministerio de Hacienda. Campos pidió no temer a la movilización bajo la consigna: “Que el gobierno no pueda decir después que fuimos cuatro gatos”.

Autorización de la UCR y dudas sobre envío de la circular
La Universidad de Costa Rica comunicó, mediante la Circular R-45-2025, que el personal universitario y la comunidad estudiantil podrán participar en la marcha entre las 9:00 a.m. y 12:00 m.d. El documento instruye al estudiantado a reprogramar evaluaciones con el profesorado, y al personal docente y administrativo a coordinar con jefaturas para no afectar servicios esenciales.
No obstante, UNIVERSIDAD confirmó que parte del estudiantado no recibió la circular en sus correos institucionales. Las personas consultadas pertenecen a distintas carreras y no a una única facultad, aunque este medio no ha logrado confirmar si se trata de un problema generalizado o aislado en el sistema de distribución de comunicaciones.
