La diputada del Frente Amplio Sofía Guillén expuso los casos de Alemania y España, países que cambiaron sus sistemas eléctricos por un “modelo de subastas” como propone el proyecto de ley de apertura del mercado eléctrico, y donde se dispararon las tarifas eléctricas, tras la colusión de los agentes económicos que participan en esos mercado de compra y venta de electricidad.
La exposición se hizo esta mañana durante la sesión de la Comisión Especial del Sector Energético Nacional, de la Asamblea Legislativa, donde se tramita el proyecto de “Ley de armonización del sistema eléctrico nacional” (Expediente 23.414). Hoy se continuó con el trámite de las 493 mociones vía artículo 137 y se avanzó de la 87 a la 96.
El proyecto de ley crea un Mercado Eléctrico Nacional (MEN) o mercado mayorista o de subastas, donde se realizan las transacciones comerciales de energía, potencia y servicios de transporte eléctrico, mediante contratos entre los agentes del mercado.
De acuerdo con Guillén, existe numerosa documentación de cómo estos mercados de subastas están repletos de imperfecciones y fallas y no solucionan las necesidades de las personas usuarias del sistema eléctrico. “El ejemplo reciente más evidente de descoordinación en el sistema eléctrico, con las debidas diferencias del caso, es el ejemplo del apagón chileno”, dijo la diputada.
El pasado 25 de febrero, un masivo apagón dejó al 80% de la población de Chile a oscuras. La empresa ISA Interchile, filial de la colombiana ISA, es responsable de la operación de distintas líneas de transmisión eléctrica de este país, incluyendo la línea que presentó la falla en la protección, según reportaron el diario El País y la BBC.
La iniciativa de apertura del mercado eléctrico, presentada en 2022 por el presidente de la República, Rodrigo Chaves, y el ministro de Ambiente Franz Tattenbach, propone renunciar al modelo de planificación directiva centralizada en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y pasar a un modelo de subastas y de planificación indicativa dirigida por el Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (Ecosen).
La planificación “indicativa”, significa que, después de determinar la demanda futura de energía, se determina la cantidad de energía necesaria a futuro para cumplir con el consumo requerido. Mientras que la planificación “directiva” -como la que realiza el ICE actualmente – elabora un portafolio de proyectos con estudios de factibilidad y técnicos más rigurosos que se van incorporando al sistema, al menor costo, tratando de no tener excedentes ni instalaciones subutilizadas, como ha explicado Jorge Blanco Roldán, ingeniero eléctrico, exdocente de la Universidad de Costa Rica (UCR) y especialista en sector energético.
Los casos de Alemania y España
Guillén señaló al resto de diputados de la comisión que el mercado que ellos buscan crear con el proyecto de ley tiene fallas, que se han documentado, porque terminan convirtiéndose en oligopolios privados; porque unos agentes tienen más poder de mercado que otros y suelen utilizar el mecanismo de retención para ejercer ese poder; y porque existe colusión de los agentes económicos.
“Ese grupo de poder de generadores privados de Costa Rica, que son familiones de la oligarquía, que en mi opinión son los que van a ganar con este proyecto de ley, podrían ponerse de acuerdo y manipular un mercado como este, para beneficiarse a costa del usuario”, planteó Guillén y agregó que es la falla más usual en los mercados de subastas en Latinoamérica, e inclusive en países con marcos regulatorios fuertes, como Alemania.
Guillén relató el caso de Alemania, donde entre 2009 y 2010 las tarifas se dispararon en el mercado de subastas de electricidad y no sabían por qué. Cuando investigaron, tres años después, concluyeron que el aumento de los precios se debió a que el proveedor de la energía más dominante redujo su oferta sin tener que hacerlo, para que el segundo y tercer proveedor pudieran vender su energía a precios más altos. El órgano supervisor se dio cuenta tres años después, indicó Guillén, citando una publicación de 2013.
Por otra parte, en España, donde este mercado de subastas tiene 15 años de funcionar, en 2013 las compañías elevaron los precios mayoristas los días previos de la subasta y el precio de la electricidad se disparó en un 25%, lo que iba a repercutir en un aumento de un 11% en la tarifa. “Los generadores privados, días antes de la subasta, ofertaron precios altísimos para que el precio final se inflara”, destacó Guillén. Esta subasta en particular fue anulada; pero en España en general, el recibo de electricidad se ha encarecido en un 70% en los últimos cinco años, según la legisladora.
Como el texto sustitutivo “de consenso” cuenta con el apoyo de todas las fracciones, salvo el Frente Amplio, Guillén expuso sus argumentos casi todo el tiempo, salvo unas mínimas intervenciones de las diputadas Cynthia Córdoba (PLP), Kattia Rivera y Luis Fernando Mendoza (PLN) y Daniela Rojas (PUSC). Córdoba, por ejemplo, mencionó que Guillén no se refirió a las multas que se imponían a las empresas cuando ocurrían estas “fallas”. Mientras que Rivera señaló que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) continuará cumpliendo con su papel de supervisión.
