El mercado inmobiliario de oficinas corporativas alcanzó un 20% de vacancia (área disponible) al cierre del 2023, lo que significa la marca más alta de la última década, según el informe Panorama Inmobiliario 2025-2026, realizado por la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield AB Advisory.
“En los últimos cuatro años, el segmento de oficinas ha sido el tipo de activo más golpeado por los efectos de la pandemia (COVID-19). La verdad que estamos viendo niveles de disponibilidad en sus altos históricos”, señaló Daniel Álvarez, director ejecutivo (CEO) de Cushman & Wakefield AB Advisory, para Centroamérica.
El estudio revela que para 2020 este sector registraba una vacancia cercana al 12%, pero a partir de ese año se disparó, hasta el 20% del 2023. El estudio prevé que la cifra incremente para el 2025, pero comenzaría una caída, acercándose al 16,5% para el 2027.
Según Álvarez, la migración a modelos híbridos ha tenido un rápido avance, lo que ha obligado a que desarrolladores y propietarios brinden niveles de flexibilidad que “no habíamos visto” en los últimos 15 años.
De hecho, el análisis indica que el 74% de las multinacionales de servicios contemplan en su estrategia alguna modalidad de trabajo híbrido, contrario a lo que se reportaba antes de la pandemia, cuando aproximadamente el 70% ofrecían, únicamente, entre 0 y 1 días de trabajo virtual.
Mercado industrial gana fuerza
Por otra parte, el estudio de la firma inmobiliaria muestra que el mercado industrial y logístico tiene los mejores resultados del último quinquenio, gracias al posicionamiento de actividades clave en sectores como ciencias de la vida, semiconductores o biotecnología.
Al segundo trimestre, la vacancia en este segmento se ubicó en tan solo 3,5%, pero además en 2023 el nuevo inventario alcanzó los 183.400 metros cuadrados; la cifra más alta reportada en el análisis, que considera el panorama desde 2015.
“La mayor parte de eso venía con altos niveles de preabsorción y el restante fue colocado en un plazo bastante rápido de tiempo, lo cual nos está llevando a tasas de disponibilidad de bajos históricos”, añadió el director ejecutivo regional de la firma inmobiliaria.
El segmento comercial, por su parte, ha tenido resultados mixtos en los últimos años.
Mientras que el porcentaje de vacancia disminuyó hasta el 6,70% para el segundo trimestre de 2024, luego de haber llegado un máximo de 13,60% en 2020, los datos muestran que el nuevo inventario no es tan robusto como hace nueve años; pasó de marcar 152.000 metros cuadros en 2015 a solo 31.300 en 2023.
“El mercado comercial ha venido en un proceso de corrección en los últimos diez años. Eso es porque han pasado dos temas fundamentales. Lo primero, es que el crecimiento interanual de la oferta ha tenido disminuciones muy significativas. […Î Lo otro es que el tipo de inmuebles que se vienen desarrollando son inmuebles menos masivos y muchísimo más de nicho”, afirmó Álvarez.
El informe concluye que el mercado inmobiliario costarricense atraviesa una fase de “transformación y crecimiento”, en la cual las oportunidades son “vastas” y los desafíos requieren estrategias adaptativas e innovadoras “para capitalizar el potencial de estos mercados en evolución”.
