Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central de Costa Rica

“Depreciar el tipo de cambio no incentivaría una economía tan dolarizada”

Cubero afirma que, a pesar de la contracción económica, “nuestra economía crece más que el promedio de América Latina”.

El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Cubero, respondió a las consultas de UNIVERSIDAD sobre las perspectivas del tipo de cambio, frente a la baja en las tasas de interés externas y otros factores.


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¿Cómo afecta el entorno externo al comportamiento del tipo de cambio en el país?

— Hay una desaceleración marcada del crecimiento de la economía, del comercio mundial y de algunos de nuestros socios comerciales, incluyendo Nicaragua. Todo esto nos está afectando, junto con la demanda interna, que está particularmente desacelerada.

Las importaciones del régimen definitivo están cayendo significativamente, mientras que las de empresas en regímenes especiales como zonas francas y de perfeccionamiento activo están creciendo a tasas de dobles dígitos. Por esto se ha reducido la demanda por dólares en el mercado costarricense.

En algunos mercados específicos, como en Nicaragua, se nos han afectado las exportaciones, que van cayendo y representan entre un 5% y un 6% del total. Así que es un golpe significativo.


Costa Rica ha mantenido una robustez de su tasa de crecimiento que las otras economías de la región latinoamericana no han tenido”.

Rodrigo Cubero, Presidente del BCCR


Los precios de algunos productos de exportación se han venido al suelo, en parte debido a la baja demanda, en parte con choques de oferta de productos como la piña, el banano, el azúcar y el café, aunque este se ha recuperado un poquito. Esto también le baja el ritmo a la oferta de divisas.

El balance es que se ha aumentado el superávit de dólares en ventanillas por encima de lo que hemos experimentado en años anteriores y esto ha redundado en una presión a la baja en el tipo de cambio, es decir, que se ha apreciado el colón.

Pero en la evolución del tipo de cambio también ha impactado la mayor confianza en materia de la sostenibilidad de las finanzas públicas que han mostrado los inversionistas tanto extranjeros como costarricenses. Eso ha redundado en un mayor ingreso de capitales para invertirse en títulos del Ministerio de Hacienda y también ha empujado a la baja el tipo de cambio.

Al bajar las tasas de interés en Europa, EE.UU. y otros países ¿hay peligro de que venga una mayor afluencia de capitales golondrina?

— En principio podría generar un ingreso de capitales, en la medida que estos respondan a los diferenciales entre tasas de interés. Típicamente, los capitales financieros de corto plazo, las inversiones de portafolio o cartera.

Sin embargo, nosotros también hemos reaccionado con nuestra propia tasa de política monetaria, la hemos venido reduciendo en un total de 150 puntos base, esto es más que la FED o que incluso el Banco Central Europeo. Así es que hemos más que compensado la reducción en tasas de interés de los bancos centrales de países avanzados.

Ante el ingreso de $1.500 millones en eurobonos y otros préstamos, ¿cómo hará el BCCR para que no se aprecie más el colón?

— Los ingresos de recursos en divisas que corresponden a la colocación de eurobonos no pasan por el mercado cambiario directamente. El Gobierno los depositaría en las cuentas en dólares que tiene en el BCCR hasta que decida usarlas para hacerle frente a vencimientos de deuda en dólares o para hacer pagos en colones.

En el primer caso, no pasa nada en el mercado cambiario, en el segundo, sí tendría que venderle dólares al BCCR a cambio de colones. Eso tampoco pasa por el Monex. El BCCR compraría los dólares al Gobierno directamente y eso tiene un impacto sobre la masa monetaria, porque el Gobierno recogería colones, los pondría en circulación y entonces el BCCR sí tendría que “esterilizar” esa inyección de colones. Esa decisión la tomaremos en el Banco, de acuerdo a cómo se estén dando las condiciones de liquidez en la economía como un todo.

¿Cuál sería el impacto de esto en el sector turístico, las exportaciones y las deudas en dólares de las personas en Costa Rica?

— Si el tipo de cambio se aprecia, eso vuelve más caros los productos que los turistas adquieren en Costa Rica. Afortunadamente, muchos de esos precios están de por sí denominados en dólares. Tal vez el impacto no sea tan fuerte. Pero, en principio, una apreciación de la moneda, desestimularía el turismo.

No es tan claro que una depreciación del tipo de cambio sea una condición necesaria para la reactivación económica. El BCCR no fija la dirección que tome el tipo de cambio, sino las fuerzas de la oferta y la demanda de divisas en el mercado.

Una depreciación del tipo de cambio, si bien estimula las exportaciones y el turismo, que son actividades importantes que generan mucho empleo y que son muy dinámicas, comprometería la capacidad de hacerle frente a sus deudas a quienes han tomado créditos en dólares y no reciben ingresos en dólares, porque el servicio de la deuda aumentaría. Eso tiende a deprimir el consumo y la inversión, lo cual contrarresta el impacto positivo sobre las actividades de turismo y exportación.

Una depreciación del tipo de cambio no va a contribuir a incentivar una economía que está tan dolarizada como la costarricense.

¿La perspectiva parece ser de puras malas noticias?

— Yo no lo pondría así. Tenemos un contexto externo difícil y son factores que se han unido a los internos para generar la desaceleración que tenemos. Es el vaso medio vacío.

Pero no perdamos de perspectiva la parte media llena del vaso y es que estamos creciendo a un ritmo mucho más importante que el promedio de países latinoamericanos. Costa Rica ha mantenido una robustez de su tasa de crecimiento que las otras economías de la región latinoamericana no han tenido.

Esa robustez de debe a que tenemos un sector externo muy diversificado en mercados y productos, que nos ha permitido mantener un ritmo relativamente bueno de crecimiento de las exportaciones, de entre el 5% y el 6%.

La situación en Costa Rica hoy es muchísimo más positiva que la que teníamos el año pasado cuando no se había aprobado la reforma fiscal y es importante que todos los costarricenses nos congratulemos del enorme esfuerzo que, como país, hicimos para llegar al acuerdo que se manifestó finalmente en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y que hoy nos ha permitido recobrar la confianza en los mercados financieros.

Si esto no hubiera ocurrido, no tengo la menor duda de que en este momento tendríamos una recesión muy profunda.

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