Entrevista a diputada del PLN

“Defenderé lo que Franggi Nicolás crea adecuado, así me toque remar sola”

En cuatro meses como diputada, la puntarenense se ha convertido en “un tema” para su bancada y, por tanto, para el curso del Congreso. Así se explica ella.

No es usual en el Partido Liberación Nacional (PLN) que un diputado o diputada rompa la línea de fracción. Las fuertes tensiones del partido más grande y mixto del país se suelen (o solían) dirimir en la cocina propia, con la coordinación de los más avezados y el liderazgo externo de una de esas figuras mayúsculas que en estos tiempos parecen alejadas de la dinámica política.

Las condiciones entonces parecen aptas para actuar “a conciencia”, como le llama la legisladora verdiblanca Franggi Nicolás Solano a su forma de moverse al margen de su bancada. Esta puntarenense de 31 años, que habla con una rapidez propia de los porteños y con decibeles aptos para una plaza pública, es uno de los factores que altera a la bancada del PLN y, por tanto, de la Asamblea Legislativa.

Las noticias registran que, por su cuenta, decidió impulsar la comparecencia del expresidentes Luis Guillermo Solís (finalmente aprobada para este 10 de septiembre) y que, por su cuenta, decidió denunciar a la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, por haber pagado deuda pública urgente sin los avales de la Asamblea Legislativa. Y por cuenta, también, se ausentó de la reunión de bancada del jueves 23 de agosto en Casa Presidencial.

Las noticias, sin embargo, no registran las versiones internas. Discusiones en bancada, reuniones sin saludos, recriminaciones y desconfianzas, agendas personales y reticencia sobre los actos en solitario, sean privados o publicitados en estos tiempos en que cada diputado tiene su propio parlante en redes sociales.

Ya se puede hablar del “factor Franggi”, en alusión a las posiciones de esta mujer de familia política en Puntarenas, hija de un reconocido dirigente figuerista en Puntarenas llamado Francisco Nicolás, que fue viceministro de Transportes, que ahora tiene empresa constructora y que este lunes estaba en el despacho de su hija mientras realizábamos esta entrevista.

¿Qué ha pasado en estos cuatro meses?

–La sociedad está dividida y preocupada. El tema fiscal genera mucha presión y también lo del matrimonio igualitario y el del aborto, además de otros tremas. Esta Asamblea es una caja de resonancia y por eso tenemos aquí polémica y roces.

Eso se refleja también en su bancada.

–La bancada no deja de ser permeada por esa situación. Creo que el debate nutre cualquier argumentación y eso ha pasado, y ciertamente el PLN no ha sido ajeno a esta agitación, aunque no lo califico necesariamente como negativo.

¿Se siente cómoda siendo un factor de disenso?

–Vamos a ver, yo estoy clara en que el país requiere acuerdos y no quisiera que me vean como una persona intransigente, pero sí como opositora responsable para alzar el grito para que el país y el Gobierno vuelvan a su curso. Yo solo he asumido el rol según mis principios y convicciones.

¿Cómo se llama ese rol?

–Bueno, el rol a título personal ha sido el de una diputada que solo busca ser responsable con el país, reconociendo aciertos sin mezquindad o señalando cuando sea necesario.

Esto es lo que diría cualquier diputado de oposición.

–Yo no ando con cálculos; lo que no me gusta no me lo como y lo digo, a riesgo de tener que nadar sola contracorriente pero defendiendo lo que creo que la ciudadanía me encomendó como diputada. Me ha tocado llevar posiciones que no han sido compartidas por mis compañeros, pero las he defendido por convicciones y por principios. Además de ser liberaconista, defenderé lo que Franggi Nicolás considera adecuado para el país, así me toque remar sola.

¿Un ejemplo?

–Me parece que la ciudadanía necesitaba escuchar a Luis Guillermo Solís sobre el hueco fiscal. Cuando hablamos de crisis fiscal o del peligro de convertirse en Grecia… la ciudadanía se siente convulsa por esa situación. No me parecía justo y por eso presenté la moción.

¿Por qué cree que no la apoyó su fracción?

–Esa pregunta habría que hacérsela a ellos.

Estoy seguro de que usted tiene su propia versión.

–Fueron criterios distintos de conveniencia y oportunidad. Para mí el tema ya era suficientemente tétrico y mis compañeros no lo vieron de esa manera. Yo igual defenderé lo que considere conveniente, así me quede sola, independientemente del costo que eso implique. Procuraré siempre tratar de salir con la conciencia en paz. Ojalá cuando yo alce la voz yo encuentre eco en otros compañeros, pero seguiré insistiendo por encima de la bandera que sea.

¿En ningún momento usted se planteó actuar junto a la fracción en decisiones como llevar a la ministra de Hacienda ante el Ministerio Público?

–A cada diputado le asiste el derecho de hacer una denuncia pública y yo además formo parte de la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Público. Eso no quiere decir que yo me aparte de mi fracción ni que lleve la contra; solo hago control político dentro o fuera de la fracción.

¿Nadie más de su fracción pensaba así?

–Bueno, hay diferentes formas de ejercer el control político. Hay compañeros creen que primero deben reaccionar otras entidades; yo soy de las que creo que cuando un diputado sabe o sospecha de una transgresión está en la obligación de hacer la denuncia. Yo en ningún momento pedí la cabeza de la Ministra ni cárcel, solo señalé al Ministerio Público que se han hecho pagos de manera ilegal, aunque yo entiendo que esos pagos había que hacerlos para no caer en un default que nadie quiere. Lo más delicado es que ese pago ilegal lo aplaudió Carlos Alvarado y entonces que aquí viva la ley de la jungla.

¿Carlos Alvarado aplaudió que el pago fuera ilegal?

–Aplaudió que los pagos se hicieron de manera ilegal. Yo lo que cuestiono es el secretismo y eso no podemos dejarlo entre pecho y espada. Acompañada o no, yo sí consideraba importante llevar eso al Ministerio Público.

¿Buscó usted compañía?

–En el caso de la moción sobre Luis Guillermo Solís sí se discutió en fracción, pero los compañeros consideraron que no era conveniente. Sobre llevar el caso de la ministra Aguilar al Ministerio Público yo lo hice a título personal, con la potestad constitucional que tengo como diputada.

¿Qué le ha sorprendido en estos cuatro meses?

–Me ha sorprendido lo difícil que es generar consensos. Todos hablamos idiomas distintos y eso genera complicación a la hora de buscar acuerdos.

¿Cómo le sorprende eso si usted es una de las que más disenso ha propiciado incluso dentro de su bancada?

–Casualmente por eso. Eso que hoy soy yo y mañana puede ser cualquier compañero. Yo creí que ambas acciones mías iban a ser muy bien aceptadas por mis propios compañeros, pero aquí adentro no se percibe así; yo así lo sigo creyendo y creo que la ciudadanía también.

Parece que no conocía suficiente a su fracción.

–Uno no termina de conocer a las personas, ¿verdad? Ni siquiera a la pareja con quien puede llevar años. Actuar en política es difícil y no siempre vamos a coincidir, aunque la mayoría tenemos posiciones similares, pero siempre seguiré defendiendo mi posición. Las condiciones no se negocian ni se renuncian.

¿A quién representa usted?

–Un diputado no puede encasillarse, es muy jodido. Por uno vota mucha gente muy diversa. Procuro ponerme en los zapatos de la gente que me eligió en Puntarenas, que es la provincia más pobre del país. Por supuesto que me golpea temas de pobreza, brechas sociales y de género, porque a mí nadie me regaló la posibilidad de ser diputada. Me costó muchísimo, me llevé mis cuerazos y me juzgaron por ser joven y mujer.

¿Lleva la bandera de la juventud?

–Sigo siendo joven y para mí es importante.

¿Lleva las banderas de la juventud?

–Yo… yo, como le digo, sigo siendo joven y viví la perspectiva de un dirigente joven. Me parece que es un tema que no puedo obviar.

Más allá de su edad, ¿no tiene usted una agenda joven con temas como, por ejemplo, los derechos humanos modernos?

–Es que la agenda juvenil va más allá de estos temas de matrimonio igualitario o aborto, o de si sos progre o no. La agenda joven también implica empleo, acceso al crédito… No debemos enfrascarnos en dos temas que soy muy convulsos y le quitan el foco a otros temas que representan la generalidad.

Pero sobre estos dos temas…

–Sobre matrimonio entre parejas del mismo sexo, dichosamente el tema ya está resuelto por la sala Constitucional. No podemos tomar otra ruta.

¿Pero cuál era su posición?

–¡Es que ya mi posición está resuelta por la Sala!

Pero si le hubiera hecho la pregunta en junio, ¿cuál habría sido su respuesta?

–No la tenía totalmente clara. Sabía que era difícil. A veces se pretende que los políticos tengan respuestas de sí o no en temas delicados. Dichosamente la Sala ya lo resolvió, gracias a Dios.

Si tiene que marcar “sí” o “no” al aborto terapéutico, ¿qué marcaría?

–Vamos a ver, no es solo “sí” o “no”, porque esto no es tan fácil porque al fin y al cabo uno habla de futuros niños o no…

Pero estamos hablando de aborto terapéutico.

–Bueno, igual. La Corte Interamericana ya se pronunció al respecto sobre un protocolo…

¿En serio? No me parece que sea así

–Sí, con los casos de “Aurora” y de otra chica la Corte ya se pronunció…

No, ellas llevaron el caso a la Comisión Interamericana, que es la fase previa.

–Pero yo entiendo que la Corte ya lo dijo, casi que te podría decir que fue la Corte. Y si no fue la Corte, fue este otro organismo, pero ya hubo una instrucción y el protocolo tiene que hacerse (Nota de la redacción: esta afirmación es falsa). Ahora el tema es cómo hacerse porque no estoy de acuerdo en que ese protocolo sea una llave abierta para aplicar abortos libremente.

Pero la ley es muy clara.

–Lo que pasa es que hay gente que quiere ir más allá. Me preocupa muchísimo el aborto a ultranza y que se permita con el portillo del protocolo. Aquí se ha protegido más a personas adultas que están en la cárceles que a niños sin nacer que vienen sanos y madres que pueden tenerlos perfectamente.

¿Representa usted los planteamientos de la juventud liberacionista?

–Vamos a ver, es que hay muchas posiciones. Creo que Liberación está pasando por un momento de buscarse a sí mismo, hay banderas que se deben terminar de aclarar. Entiendo que hay temas en que nos hace falta decir “sí” o “no”; no podés en la política pretender quedarle bien a todo el mundo con una posición a medias aguas.

Eso fue lo que le pedí con matrimonio igualitario y usted evade una respuesta.

–Sí, pero yo en el protocolo ya le dije que sí y ahí sí asumí una posición. Con lo del matrimonio igualitario qué más da lo que yo pensara, si ahora igual se va a aprobar, aunque le admito que no estaba clara.

La actividad de este sábado en el Balcón Verde sobre aborto terapéutico se activó una discusión interna muy fuerte.

–Sí, eso refleja que está atravesando dolores de parto. Liberación está pasando por una encrucijada en que debe leer bien e interiorizar cómo nos concibe la ciudadanía. Vivimos una situación compleja y por eso aloja estos temblores y no es necesariamente malo. Es un partido vivo, aunque le falta más claridad sobre ciertos temas.

Y todo recae sobre la fracción el partido…

–No, no es la única voz ni la mayor del partido. Sí tenemos que buscar enganchar a la fracción con el Comité Ejecutivo y con el Directorio.

¿Se siente cómoda con la jefatura de Carlos Ricardo Benavides?

– Vamos a ver, tengo la madurez para entender que a veces vamos a discrepar. No tengo problema con manifestar posición y debatir, y esperaría que él no tenga problema.

O sea, sí se siente cómoda…

–No me siento incómoda, pero sí es difícil a veces remar solo. Es difícil defender una tesis cuando no encontrás asidero en la mayoría, aunque eso no lo veo como algo personal.

Ustedes dos son de Puntarenas, ¿son rivales internos?

–Podría verse así, pero debe prevalecer la madurez. Cuando deban resolverse cosas a nivel cantonal ojalá haya madurez. El partido debe unirse. En lo personal, el tema territorial es distinto de lo que pasa aquí.

¿Por qué usted felicitó a Gustavo Viales al votar contra el 2% de impuesto a la canasta básica?

–Bueno, él defendió lo que creía conveniente. Si yo justifico conmigo en defender mis convicciones, no puedo ser mezquina al reconocer esa posición del compañero. Poner impuestos a la canasta básica genera mucho ruido; si es por recoger ¢60.000 millones, podemos buscar otros mecanismos como reducir la evasión o poner impuestos al licor. Para mí sería muy complejo justificar ante la gente que se vaya a poner un impuesto a la comida.

¿Tiene una posición equivocada el resto de la fracción?

–Tienen su posición y tendrán sus argumentos. Yo no los comparto. Tengo mi tesis.

Si usted habría estado en la silla de Viales, ¿habría votado igual que él?

–Probablemente sí.

¿Por qué no fue a la reunión con el Presidente?

–No fui porque esta es quizá una de las posiciones más complejas que como diputados vamos a tomar. Yo estoy consciente de la situación fiscal y de la necesidad de soluciones legislativa. El caso es que yo a título personal no me sentía lista para asumir un compromiso con el Presidente de apoyar este paquete fiscal sin antes ver más recortes al gasto y a la evasión. Mi mayor preocupación es que este paquete fiscal resulta 1,73% del PIB, en el mejor de los casos, y esto permite afrontar cuatro años. ¿Y después? ¿Vamos a estar pasando por esto cada cuatro años? Muchas cosas tienen que cambiar en el Estado, pero nos presionan para que vayamos a todo tren a aprobar un paquete fiscal.

¿No fue una buena señal de austeridad lo que planteó la ministra Aguilar?

–Fue muy poco lo que planteó.

¿Recortó más su partido cuando estaba en el Gobierno?

–No podemos obviar que hay responsabilidades compartidas; también Liberación tuvo participación. Aquí todos somos responsables de esto, pero insisto en que la situación es crítica ya y se necesita una reducción del gasto.

Ya no veo necesario preguntarle cómo votará en el plenario el plan fiscal….

–Vamos, a ver, yo ocupo primero señales del Ejecutivo y creo que aún está a tiempo.

¿Cuál sería un proyecto que pediría al genio de la lámpara?

–Reformular el Reglamento de la Asamblea Legislativa, que es la base de muchos problemas y atrasos que tenemos.

¿Es cierto que ha pensado en una precandidata presidencial?

–Jamás, en este momento no tengo más plan que ejercer bien mi tarea de diputada. Yo no soy la que tengo obsesión con Zapote.

¿Quién sí? ¿Hay precandidato presidencial en su bancada?

–Me parece que sí, aunque quizá es temprano. Roberto Thompson tuvo una aspiración en el pasado y sería lógico que vuelva a intentarlo. Hay gente que dice que Carlos Ricardo puede tener aspiraciones y yo confieso que no me las ha manifestado, pero posiblemente pueda haber posibilidades.

(Nota de la redacción: Consultado sobre esta afirmación de Nicolás, el jefe de fracción del PLN, Carlos Ricardo Benavides, respondió: «Plantearse esa idea en este momento es una irresponsabilidad».)

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