Luego de dos años de pandemia con cursos lectivos a distancia y “bimodales”, cerca de 1.200.000 estudiantes de todo el país volverán a las aulas el próximo jueves 17 de febrero, con el reto de superar un fuerte rezago educativo, 850 órdenes sanitarias por problemas de infraestructura, un aumento de la exclusión estudiantil, falta de conectividad en los centros educativos y recortes en el presupuesto institucional.
Con esos grises se pinta el panorama y los principales retos que tiene el Ministerio de Educación Pública (MEP) para este curso lectivo 2022.
A inicios de este año, las autoridades del MEP anunciaron que debido al avance de la vacunación a nivel nacional, el curso lectivo 2022 sería 100% presencial, dejando atrás el distanciamiento en las aulas, pero conservando únicamente el uso de la mascarilla y otros protocolos sanitarios.
Actualmente, el Ministerio desconoce cuánto de su personal fue ya inmunizado contra el COVID-19 y espera tener el dato para abril de este año. A finales de diciembre del 2021, un 95% de los funcionarios habían sido vacunados, según el reporte oficial.
Rezago educativo
A pocos días de que inicie el curso lectivo 2022, el enorme reto que enfrenta el MEP es tratar de resolver el rezago educativo que arrastra el sistema desde el 2018, que ha sido impulsado por las huelgas, protestas estudiantiles y la pandemia, las cuales han generado una pérdida enorme en el tiempo de aprendizaje para los estudiantes.
Es por esto que la institución actualmente se encuentra abocada en diagnosticar cuál es el nivel de rezago que actualmente tienen los estudiantes, para así tratar de combatirla mediante el plan integral de nivelación académica.
La mayoría de estos centros educativos han presentado un rezago en la infraestructura porque se construyeron de manera comunal, en algunos casos sin pedir permisos de construcción, y responden a un rezago y cansancio de la estructura del propio centro educativo. Algunos están también en zonas con problemas climáticos.
“¿Retos? Enormes. Tenemos que buscar la nivelación académica que significa lograr los aprendizajes que están propuestos en los planes de estudio y, a la par de eso, tener información sobre el verdadero rezago educativo, porque el rezago es el desfase que hay entre la edad del estudiante y lo que debería saber de acuerdo con el año que cursa. Con la información del año anterior, del informe descriptivo de logros, podemos hacer un acercamiento a ese rezago educativo”, señaló la viceministra Ulate.
“Eso no lo sabíamos y ahora ya lo estamos analizando para poder identificar las regiones y centros educativos con mayor rezago para dar un acompañamiento más pronto y oportuno. Luego de identificar cuál es el rezago educativo, entonces, empezaremos a trabajar las acciones del plan de nivelación”, añadió.
Según el último Informe del Estado de la Educación (2021), debido a las constantes interrupciones del ciclo lectivo, en total el país acumula un año de rezago educativo desde el 2018. En el caso de Matemáticas, por ejemplo, los estudiantes perdieron entre el 2018 y 2020 en promedio el 80% de las lecciones de esta materia.
Esta crisis se vio aún más exacerbada por la falta de conectividad de la población estudiantil en sus hogares. Según el Estado de la Educación, cerca de 500 mil estudiantes, quienes estaban matriculados en el sistema educativo, reportaron no tener acceso a Internet ni a dispositivos electrónicos.
Todo esto haría que, a partir de esta semana, los docentes deban enfrentarse a un escenario desigual, donde los estudiantes compartirán aulas, pero tendrán diferentes niveles de aprendizaje, señaló a Teletica.com la coordinadora de este Informe, Isabel Román.
Escuelas sin conectividad
El panorama al que los estudiantes se enfrentarán en las aulas en cuanto a conectividad tampoco es el más adecuado, pues un total de 418 centros educativos no cuentan con ninguna conexión a Internet, según datos del Despacho de Planificación Institucional del MEP.
Esto significa que un 9,2% de los 4.533 escuelas y colegios de todo el país iniciará el curso lectivo sin poder conectarse a Internet.
De acuerdo con Andrés Fernández, asesor del Viceministerio de Planificación y Coordinación Institucional del MEP, la mayoría de estos centros educativos no se han podido conectar, pues no existe alrededor la infraestructura en telecomunicaciones necesaria.
A esta situación se suman los traspiés que ha tenido la Red Educativa del Bicentenario, la cual busca enlazar entre sí a un total de 4.514 centros educativos públicos del país, con acceso a Internet de banda ancha y cuya ejecución inició en 2021.
La Red, originalmente, se dividía en dos ejes: uno a cargo del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel), que tiene por objetivo conectar 2.375 centros educativos, y el de la Fundación Omar Dengo (FOD), que tenía a su cargo 2.139 escuelas y colegios.
Este último fue suspendido tras una orden de la Contraloría General de la República (CGR), la cual dejó por fuera a la Fundación Omar Dengo, mientras que el otro eje camina a paso lento. Para el año anterior, la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) apenas conectó a un 10% de los 516 centros educativos de su compromiso para el 2021.
Aumento en la exclusión estudiantil
A este rezago en conectividad se adiciona un aumento del 35% en la cantidad estudiantes que el sistema educativo dejó fuera de las aulas entre los períodos 2020 y 2021.
De acuerdo con datos del Ministerio de Educación Pública, para el último período del 2020, 18.384 estudiantes (de todas las modalidades) habían sido excluidos del sistema educativo; mientras que, para la mitad de año del 2021, el número fue de 24.965 alumnos (de todas las modalidades).
En términos nominales, se pasó de un 1,6% de exclusión educativa para 2020 a 2,1% para 2021.
La mayor parte de estos estudiantes se encontraba en la oferta educativa de Jóvenes y Adultos, donde 13.810 personas (8,3%) fueron excluidas el año anterior.
De acuerdo con el representante de la Unidad para la Permanencia, Reincorporación y Éxito Educativo del MEP, Irving Fernández, los factores que más incidieron en este incremento fueron la desvinculación, así como las dificultades económicas y de aprendizaje.

13 centros educativos no abrirán sus puertas
Otro de los retos que tendrá la institución para este 2022 será la atención de las órdenes sanitarias, las cuales continúan siendo uno de los principales dolores de cabeza para el MEP.
Según datos de la Dirección de Infraestructura y Equipamiento Educativo (DIEE) del MEP, el curso lectivo iniciará con un total de 850 órdenes sanitarias, las cuales agrupan problemas de infraestructura desde leves hasta graves. El próximo 17 de febrero, incluso 13 centros educativos no podrán abrir sus puertas debido a una orden de cierre, por el deterioro grave de su infraestructura.
Esto significa que, aproximadamente, 2.000 estudiantes de todo el país deberán recibir lecciones a distancia por medio de guías y virtualidad hasta que se logren subsanar los problemas, indicó el MEP.
Se trata de los centros educativos Manuela Santa María en Alajuela; el Liceo de Coronado en San José; Los Caimitos, San Isidro y Linda Vista en San Carlos; Liceo de Sixaola e Imperio en Limón; Finca 5, Potreros de Sierpe, y Coquito en Grande Térraba; Liceo Rural Barra de Tortuguero en Guápiles; y el Liceo Rural China Kichá y Monte Sión en Sulá.
“Estas 13 son las que no podrán iniciar presencialmente y que se convierten en la urgencia que nosotros estamos gestionando para poder llevar algún proyecto, ya sea aulas móviles, algún mantenimiento o el proyecto final permanente de la institución”, señaló la directora de la DIEE, Catalina Salas.
“La mayoría de estos centros educativos han presentado un rezago en la infraestructura porque se construyeron de manera comunal, en algunos casos sin pedir permisos de construcción, y responden a un rezago y cansancio de la estructura del propio centro educativo. Algunos están también en zonas con problemas climáticos. Otros responden a un rezago en el mantenimiento preventivo que no se dio y que lamentablemente se convierte en correctivo, inclusive hasta necesitar la sustitución de las instalaciones”, agregó Salas.
La directora de la DIEE destacó también que desde ya trabajan en subsanar los problemas de estos centros educativos, a pesar del bajo presupuesto que tiene la Dirección para este año.
“Este es el presupuesto más limitado que ha tenido la DIEE desde su creación en 2010 (₡8.000 millones) para atender toda la infraestructura del país. El gasto se está haciendo de la manera más eficiente posible para atender la urgencia que se tiene, por eso algunas obras se están trabajando por etapas, para poder solventar la orden de cierre, que se pueda aperturar, y dejar la otra etapa para la próxima cartera”, indicó Salas, quien apuntó que del total de presupuesto, apenas ₡4.800 millones se encuentran libres, pues el resto corresponden a compromisos previos.
Salas agregó también que ve necesario otra línea de financiamiento o modelo de gestión para abarcar tantos centros educativos, tales como las alianzas público-privadas, las cuales le permitirían al MEP financiar la construcción de centros educativos así como el mantenimiento.
Comedores y transporte no alcanzaría para todo el año
Los Programas de Equidad del MEP son otra de las dependencias de la institución que tendrá que hacer malabares para atender a todos sus beneficiarios, luego de los recortes que los diputados hicieron el año anterior al presupuesto de esta cartera para el 2022.
Según datos de la Dirección de Programas de Equidad del MEP, el presupuesto aprobado por ley para la compra de alimentos fue de ₡91.115.596.839; sin embargo, para cubrir el servicio de alimentación durante todo el ciclo lectivo 2022 se necesitan ₡109.715.476.427.
Esto significa que los recursos aprobados por ley alcanzan para cubrir el servicio de alimentación hasta el mes de octubre del 2022. Actualmente 850 mil estudiantes son beneficiarios de los comedores estudiantiles.
Lo mismo sucede con el servicio de transporte, el cual beneficia a 150 mil estudiantes, y cuyo costo anual es de ₡50.102.790.517; sin embargo, los diputados aprobaron apenas ₡34.000.000.000 para este ciclo lectivo 2022.
Este recorte implica que los recursos aprobados por ley alcanzan para cubrir el servicio de transporte hasta el mes de agosto 2022.
Esta situación hace que el MEP deba incorporar estas necesidades en un próximo presupuesto extraordinario, el cual podrá ser o no aprobado por los legisladores.
De acuerdo con datos del MEP, solo en el caso de las becas, los recursos sí alcanzarían para cubrir a los 4.500 estudiantes beneficiarios, luego de que la Asamblea Legislativa aprobara un presupuesto de ₡4.842.626.252.
A partir del próximo 17 de febrero, con el regreso a las aulas del 100% de los estudiantes, todos los comedores estudiantiles —salvo excepciones— volverán a su funcionamiento normal; es decir, se dejará atrás la entrega de paquetes de alimentos, que fue la alternativa ideada por la institución para mantener el servicio de alimentación durante la pandemia.
“Se debe brindar el servicio de alimentación a los beneficiarios del Programa de Alimentación y Nutrición del Escolar y del Adolescente, a partir de febrero 2022, por medio de compra de alimentos para que sean preparados dentro del comedor estudiantil”, señala una resolución del MEP publicada a inicios de este mes.
Por el momento, el Ministerio de Hacienda no adeuda recursos relacionados con los comedores estudiantiles, indicó el MEP.
