Cuestionado alcalde limonense es reelecto de la mano con el abstencionismo

Néstor Mattis logró la reelección en el cantón central, mientras que en cuatro de los seis cantones de la provincia el PLN y el PUSC reeditaron su hegemonía.

La aritmética se repite 82 veces en todo el país: el cálculo de la ínfima parte del electorado cantonal que decidió la votación por las alcaldías.

En el caso del cantón central de Limón, corazón de la zona atlántica costarricense, el cuestionado alcalde Néstor Mattis, incluso con cuentas pendientes ante la justicia, se talló una vez más la camiseta del Partido Auténtico Limonense (PAL) y logró su reelección con el apoyo de un 7,2% del electorado.

De acuerdo con datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), en números absolutos, de 70.958 personas inscritas para votar en el cantón, 5.114 fueron suficientes para ahogar la consigna de “cambio” que durante la jornada electoral rebotó de bandera en bandera entre los otros once partidos en contienda.

En 2016, el abstencionismo en este cantón fue del 60,2%, pero en el recién concluido proceso ascendió al 65,5%, por lo que esos poco más de cinco mil votos logrados por Mattis le dieron el primer lugar con el 22,1% del total emitido.

Recién el pasado 12 de diciembre, el alcalde de Limón fue detenido por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía, pues la Alcaldía giró más de ¢3.500 millones para la construcción de un mercado, lo cual no se materializó en su totalidad.

Según información de la Fiscalía Adjunta de Limón (actualizados al viernes anterior), Mattis tiene cinco causas pendientes en etapa de investigación, todas ellas por los presuntos delitos de malversación de fondos (dos), enriquecimiento ilícito, cohecho propio y desobediencia.

En un sorpresivo segundo lugar quedó la conservadora Alianza Demócrata Cristiana, de raíces más bien cartaginesas, con un 17,5 %.

Sorpresivo, porque los partidos que mayor movimiento, fuerza, organización y recursos desplegaron a lo largo de la jornada fueron Restauración Nacional (RN) y Liberación Nacional (PLN) los cuales, respectivamente, lograron el tercer y el cuarto lugar.

Un notorio y amplio despliegue de recursos, sobre todo de signos externos como camisetas, fue el caballo de batalla de RN y su candidata Jeannette Evans, mientras que el PLN y su candidato Eduardo Barboza recurrieron a la conocida estructura de trabajo organizativo y orgullo histórico de partido.

Ambas recetas, empero, encallaron estrepitosamente, pues con un 15,5% y un 12,6% quedaron muy por detrás de Mattis.

“¿Cuántos dicen amén?”

La región atlántica amaneció con lluvia y ello provocó que la jornada electoral comenzara fría y floja. Así lo confirmó Yethsira Wilson, encargada del TSE del centro de votación en la Escuela de Niñas Rafael Iglesias Castro, uno de los principales de la provincia en el centro de Limón.

Sin embargo, al momento de entrevistarla, poco después de las 10 a.m., también expresó su esperanza porque se diera una mayor afluencia de votantes que hace cuatro años. Evidentemente, sus anhelos no se cumplieron.

“Ocupamos un cambio en muchas situaciones que Limón está pasando”, aseveró, midiendo cuidadosamente sus palabras. “Creo que las personas buscan un cambio —insistió—, una nueva visión de lo que los limonenses necesitan: fuentes de trabajo. Necesitamos un Limón que pueda albergar a la cantidad de personas jóvenes y adultas que han quedado sin empleo”.

Reconoció, sin embargo, que “la gente estaba muy desinteresada, también molestos por las situaciones que se han suscitado”, en una posible alusión a las causas pendientes del Alcalde. “Lo importante es que se ha hecho conciencia de que, independientemente del partido al que usted pertenezca, lo que ocupamos es un cambio urgente para nuestra provincia, tan siquiera para el cantón central”.

También de “cambio” habló José Hernández, vecino de Cieneguita y colaborador del Partido Justicia Social Costarricense, de la exdiputada Carmen Quesada.

Hernández manifestó que en esa comunidad, “como a nivel nacional, lo más urgente es la seguridad, infraestructura para los niños, para rescatar a la juventud de las drogas” y sentenció: “Hay que hacer un cambio” y darle la oportunidad a una mujer, precisamente Quesada, en su opinión.

Poco antes de medio día, a la misma Escuela de Niñas llegó el candidato liberacionista Eduardo Barboza, quien rodeado de medios de comunicación enfatizó la necesidad de reducir el abstencionismo.

Sin embargo, al ser consultado por UNIVERSIDAD sobre cuál era en ese momento el principal obstáculo para un eventual triunfo suyo, Barboza aseveró que “no hay lugar a dudas que es el alcalde actual, pues ha usado sus artimañas y recursos, condicionando a la gente para que vote por ellos y eso de alguna u otra manera le ha servido”.

Sobre Restauración Nacional, dijo que “también se ha armado, pero no es fuerte en Limón, sino en Guápiles”. Luego del cierre de las urnas, Barboza apareció brevemente en la sede de su campaña, pero no se le vio en el sitio ya cuando el TSE inició la divulgación de resultados.

Precisamente al cierre de las urnas, la candidata de RN, Jeannette Evans, atendió a los medios de la Universidad de Costa Rica y aseveró que la decisión de participar en una contienda como esta implica que “uno pone todo en el sartén para poder ganar”, y destacó el trabajo hecho desde hace un año “conformando las estructuras, trabajando en los cuatro distritos con dirigentes y personas comprometidas  con su comunidad”.

Sin embargo, Evans se mostró cauta y, tras enfatizar que había que esperar resultados oficiales, dijo sentirse “muy contenta y satisfecha”. Ante la pregunta de si la fractura ocasionada por Fabricio Alvarado afectó al partido, Evans brincó diciendo “para nada, al contrario, él se fue y el partido más bien ha crecido. Lo importante es que personas que inclusive han participado con otros partidos, están con nosotros”. Su propio candidato a la primera vicealcaldía fue Julián Watson, quien, al igual que Mattis, fue purgado del PLN.

También se le preguntó por los riesgos de mezclar religión y política. La candidata replicó que ninguno. “Vea, Dios nos mandó a gobernar esta Tierra y lo dice la palabra, no lo digo yo. Entonces, nosotros como cristianos tenemos el derecho y el poder de estar en nuestra tierra y gobernarla. La diferencia es gobernar bien, gobernar con lealtad, transparencia, con honestidad, que es lo que falta hoy en día en los Gobiernos locales, igual que en los Gobiernos centrales”.

Sobre la media noche finalmente emergió el ganador Mattis, apenas saludó a los simpatizantes presentes en su sede de campaña y de inmediato dio la palabra a quien identificó nada más como “el pastor del barrio”.

El pastor tomó el micrófono y arengó al público: “¡Tenemos alcalde para rato! ¿cuántos dicen amén?”.


Provincia de voto tradicional

En cuatro de los seis cantones de la provincia de Limón, se mantiene la predilección tradicional por el PLN o el PUSC. Es notorio que en la zona atlántica, el partido de gobierno simplemente no existe.

Cantón

Partido ganador

Abstencionismo

Limón

PAL, con el 22,1%

65,5%

Pococí

Recuperando Valores, 20,94%

68%

Siquirres

PLN, 59,22%

67,35%

Talamanca

PUSC, 47,34%

46,57%

Matina

PUSC, 36,51%

53,89%

Guácimo

PLN, 28%

64%


 

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