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Costa Rica se queda atrás: Variante Delta pone en jaque estrategia inicial de vacunación

Juan José Romero explicó que contra la cepa silvestre del virus una primera dosis protegía bastante y se apostó por inmunizar a la mayor cantidad de gente posible, pero la variante Delta cambió las condiciones pues el fármaco tiene menor eficiencia hasta la segunda dosis

La aparición de la variante Delta del SARS-CoV-2 puso en jaque la estrategia inicial de inmunización aplicada en el país y en consecuencia, el país se está quedando atrás en niveles de vacunación, si se compara con países vecinos y muy especialmente, si se le compara con los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con los datos recopilados por la página ourworldindata.org (proyecto vinculado a la Universidad de Oxford) Costa Rica registraba al 8 de setiembre un nivel de 59,77% de población que ha recibido al menos una dosis y  apenas un 29,36% de personas con el esquema de vacunación.

Así, contemplando la población que tiene al menos una dosis a la fecha, el país se sitúa muy por debajo  en comparación con otros países latinoamericanos como Uruguay (77,5%) , Chile (75,3%), Brasil (65,7%), Panamá (64,7%), Argentina (62,6%) y Ecuador (59,81%) con , así como de Canadá (74,3%) y Estados Unidos (62%).

Adicionalmente, si se contempla la población que ha completado el esquema de vacunación, a Costa Rica lo superan también El Salvador 46,6% y lo iguala Colombia con 29,39% de su población con dos vacunas, pues el país alcanza apenas un 29,36% de la población debidamente inmunizada.

Si se analiza la situación en relación con el avance de la vacunación en los países miembros de la OCDE, el panorama empeora, pues en personas con al menos una dosis, el país se ubica en el lugar 27 de 36. Además, si se considera únicamente el porcentaje de población totalmente vacunada, sólo Nueva Zelanda y México tienen estadísticas peores que las nuestras.

Los directores de los hospitales nacionales y regionales  expresaron esta semana «preocupaciones en torno al grado de avance del Programa Nacional de Vacunación contra la COVID-19» en una lista de carencias citadas en una carta dirigida a la Presidencia Ejecutiva y a la Gerencia General  de la Caja Costarricense de Seguro Social.  Su inquietud surge a raíz de que a la fecha el 70% de la población costarricense sigue vulnerable a  sufrir un caso grave o severo por el virus SARS=CoV=2.

Este rezago del país es el resultado de la estrategia inicial, que consistió en inmunizar con una primera dosis a la mayor cantidad de población posible, pues «se creía» que una sola dosis brindaba una protección parcial pero suficiente (de entre 60% y 70% contra el virus) y «parecía preferible proteger al 60% de un millón, que al 90% de medio millón», explicó el epidemiólogo Juan José Romero.

«La variante Delta cambió las condiciones e hizo que la estrategia que tomamos al principio resultara no ser tan buena, pero eso no se lo esperaba nadie. En ese momento teníamos solo la cepa silvestre y apenas se comenzaba a manifestar la variante Alfa. Las vacunas, funcionaban bien con una primera dosis, más del 90% de la gente no iba a dar al hospital con una dosis, por eso es que se la jugaron a decir que podía ponerse segunda dosis entre 8 y 12 semanas», explicó.

«Delta se vino a pasear en Noche Buena», resumió Romero, porque con su mayor contagiosidad y letalidad, hizo que el esquema no funcionara bien. «No funcionó como se pensaba, pero hagamos aclaración, no es que no funcionó. Al día de hoy incluso, la gente con una dosis de vacuna está llegando menos a los hospitales. Entonces sí sirve, no tanto como se pensaba que iba a servir, pero sí y por eso, creo yo, es que se hace el cambio de estrategia aunque nunca he escuchado la explicación oficial de la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología», agregó.

De acuerdo con el especialista, a pesar de los esfuerzos que el país y especialmente el personal de salud han hecho, estos números no son favorables en las condiciones actuales, considerando la gran cantidad de contagios diarios y que la tasa de contagio sigue por encima de 1 (es decir, que cada persona contagiada, enferma al menos, a una más).

No obstante, explica el especialista, para entender los procesos y niveles de inmunización en los diversos países también es necesario saber cuáles vacunas se están aplicando y su efectividad. «Lo que pasa es que Costa Rica escogió puras vacunas BMW, sólo las mejores», dijo Romero.

Cabe destacar que, con algunas excepciones, la mayoría de los países con tasas de vacunación muy altas están usando una amplia variedad de vacunas, como CanSino, Johnson&Johnson, Oxford/AstraZeneca, Pfizer/BioNTech, Sinovac y Sputnik V, mientras que el país sólo aplica Oxford/AstraZeneca y Pfizer/BioNTech.

De acuerdo con Romero, en el tanto el país acelera la estrategia para completar esquemas en quienes ya han recibido la primera dosis y estas personas desarrollen anticuerpos, al tiempo que la ciencia avanza para crear antivirales efectivos, es necesario tomar medidas para evitar un mayor colapso del sistema de salud y más muertes prevenibles.

«De aquí a diciembre vamos a necesitar más tiempo, todas las expectativas del mundo están en tener más tiempo para producir más y mejores vacunas, pero mientras tanto y en cuestiones de salud pública, hay que entender que apelar a la conducta individual es una necesidad, pero no es una política de salud pública. El gobierno central le dice a la gente apoyemos al turismo, entonces estamos toda la Semana Santa o los fines de semana largos, la gente se va del jueves y regresa el lunes siguiente. Diez días, hoteles, playas, todo lleno, pero les dicen que se porten bien. Ajá, claro», dijo.

El especialista considera que en la actualidad se están brindando mensajes contradictorios a la población pues retirar todas las restricciones y tener todos los establecimientos abiertos, incluso con aforos ampliados, pero insistir en que la gente acuda a actividades y consuma «pero en burbuja», es un absurdo. «Es como hacer una fiesta, poner alcohol, tabaco, cocaína y marihuana sobre la mesa, pero decirle a la gente que no consuma», resumió.

El especialista se sumó a las voces de directores de hospitales y centros de salud que hace unos días pidieron al gobierno escuchar sus preocupaciones y tomar medidas, para resguardar la salud de la población y permitir que el sistema de salud se recupere de la pasada ola pandémica.

 

 

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