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Costa Rica cae 18 puestos en ranking de libertad de prensa en dos años por ataques y restricción a la información pública

Aún se considera que es la excepción en la región al ser la libertad de expresión y prensa principios “muy respetados” y resguardados por un sólido marco jurídico, pero el deterioro en el discurso político desde el poder hace que el país caiga tres puestos más en el 2024 en la clasificación mundial

Costa Rica cayó tres puestos en la clasificación mundial de libertad de prensa 2024 de Reporteros sin Fronteras (RSF) por “ataques verbales” que recibieron algunos medios de comunicación y la negación de “ciertas instituciones” a dar información interés público a los medios.

El país ya había registrado un descenso inédito de 15 puestos en el 2023, al pasar del puesto 8 al 23 y ahora por las mismas razones mantiene su descenso este año.

A pesar de que la administración de Rodrigo Chaves retomó las conferencias de prensa semanales tras el Consejo de Gobierno, eliminadas por su antecesor Carlos Alvarado, sus discursos se han caracterizado por atacar a la prensa, al tiempo que se los medios de comunicación reportan cada vez más dificultad en obtener minutas y otros documentos públicos que se obtenían con regularidad en administraciones pasadas.

Por ejemplo, en el 2023, tras un recurso de amparo presentado por UNIVERSIDAD, la Sala IV ordenó al Ministerio de Educación entregar las minutas de negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), pero la administración se negó a entregar dos de los cinco documentos.

A pesar del importante declive que ha sufrido el país en la materia durante los últimos dos años, la organización destacó el país es aún la “excepción” en América Latina ya que la libertad de expresión y prensa son principios “muy respetados” y resguardados por un sólido marco jurídico.

El país ocupa el puesto 26 de la clasificación de 180 países y en América es superado solamente por Canadá -en el puesto 14 a nivel mundial-,  Jamaica y Trinidad y Tobago, quienes subieron ocho y  cinco puestos respectivamente.

Para construir la clasificación, la RSF analiza cinco indicadores distintos los cuales relacionan con la capacidad “efectiva” de los periodistas, individuos y colectivos de seleccionar, reproducir y difundir información de interés público sin que esté en riesgo su seguridad física y mental.

La organización considera que el contexto político, legal, económico, sociocultural y la seguridad son entonces los indicadores que pueden determinar el ejercicio de la libertad de prensa.

En Costa Rica es el indicador político el que sufrió mayor desgaste y el legal el de mayor fortaleza, indica la organización, al tiempo que destacan la diversidad de medios en el país, la reforma fiscal aprobada en el 2018 -a pesar de que la contención de gasto afecta las partidas publicitarias de medios-, el acuerdo de Servicio Ampliado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el respeto a los procesos electorales y la seguridad con la que los periodistas ejercen.

“A pesar de los intentos del ejecutivo por estigmatizar a la prensa crítica, los periodistas no sufren amenazas contra su integridad física, ni vigilancia o encarcelaciones. El periodismo está protegido por la legislación del país, y la Sala Constitucional ha garantizado la protección de la confidencialidad de las fuentes y defendido la importancia de una prensa libre en una democracia” dice la RSF en su página web.

Estados Unidos cae, Brasil sube

Además de Costa Rica, otros países del continente americano caen en la clasificación como Estados Unidos, Nicaragua, Argentina, Ecuador, Panamá, Perú, Bolivia y Paraguay.

La potencia estadounidense está 29 puestos debajo de Costa Rica y se mantiene en picada en el ranking tras registrar un “fuerte aumento” en el 2020 de las “violaciones de la libertad de prensa”, durante la gestión de Donald Trump, al tiempo que Joe Biden mantiene “problemas subyacentes y recurrentes que afectan a los periodistas”.

«El propio Joe Biden ha sido criticado por no presionar a socios estadounidenses como Israel y Arabia Saudí en materia de libertad de prensa» resalta la organización.

Por otro lado, países como Brasil, Colombia, Chile, México, Uruguay, Cuba y Venezuela suben puestos, aunque los últimos dos se mantienen entre los peor evaluados.

Brasil subió 10 escalones y ocupa el puesto 82  a nivel mundial después de que el “nuevo gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva está llevando a cabo una normalización de las relaciones entre los organismos del Estado y la prensa, tras un mandato de Jair Bolsonaro marcado por una permanente hostilidad hacia el periodismo”.

Sin embargo, el gigante suramericano mantiene retos importantes como la alta concentración mediática en manos privadas y la desinformación.

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