Coronavirus enferma más, pero mata menos en Costa Rica 

La velocidad del contagio supera la de países con internamientos y decesos alarmantes, pero en días recientes va en descenso, al tiempo que la tasa de letalidad aumenta.

Aunque la cantidad de casos confirmados por COVID-19 aumenta de manera sostenida en el país y el ritmo de contagio supera el de países como Estados Unidos, Brasil y México, el porcentaje de personas infectadas que fallecen (conocido como tasa de letalidad) es mucho menor que el de la mayor parte de las naciones del mundo.

De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, la tasa de letalidad del virus en Costa Rica es de 9.1 por cada 1000 casos confirmados.

Considerando los datos consolidados por el proyecto Our World in Data de la Universidad de Oxford, el coronavirus en el país presenta una de las 35 tasas de letalidad más bajas del mundo, incluyendo naciones de las que se asume subregistro y aquellas que no entregan información, como Ruanda, Palestina o Venezuela.

El Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica analiza diariamente la tasa de reproducibilidad del virus, es decir, la cantidad de personas que un paciente que porta el virus puede infectar en un período de tiempo determinado.

Así, si esta tasa tiene un valor de uno, implica que cada persona contagiada le transmitirá el virus a otra. Si está en dos o en tres, implica que contagiará a esa cantidad de personas y por tanto, que la cantidad de casos totales podría duplicarse o triplicarse rápidamente.

Durante junio y julio la tasa de contagio se mantuvo por encima de 1, pero ha comenzado a bajar en los últimos días (Gráfico: CCP-UCR)

El estadístico, Agustín Gómez, explicó que obtienen este número (conocido como R0) de los datos diarios de nuevos casos, en relación con el promedio diario de nuevas infecciones en los últimos 14 días. Al cierre de esta edición, martes 4 de agosto, la tasa de reproducibilidad del virus es de 0.75.

Durante la mayor parte de junio y julio, la tasa de reproducibilidad se mantuvo por encima de 1, e incluso alcanzó un pico de 2.39 el 9 de julio. No obstante, en los últimos días el avance del contagio se ha ralentizado gradualmente, al tiempo que la curva de casos diarios parece estabilizarse. 

Este número es levemente más alto que el de los Estados Unidos (por centésimas), donde se alcanzan ya los 4.713.540 casos y más de 155.000 muertos. México, a su vez, tiene una tasa de reproducibilidad de 0.66, con 443.813 casos detectados y 48.019 decesos. Brasil, el segundo país más afectado por la pandemia, presenta un R0 de 0.36, pero suma 2.750.318 personas contagiadas y 94.665 fallecimientos asociados al virus. 

Gómez explicó que “conforme se dan aperturas y actividades al ritmo del baile y el martillo vemos cómo se va moviendo este número, de modo que aunque ahora está bajando, volverá a subir”. Detalló además que el periodo en que la curva alcanza su punto más alto, baja y vuelve a crecer, suele tomar alrededor de mes y medio.

Aumenta letalidad, pero no es alarmante 

En Costa Rica, no obstante, el número de personas que han muerto a causa de la enfermedad no ha aumentado exponencialmente, aunque el dato diario asuste, explicó Juan José Romero, coordinador de la Maestría en Epidemiología de la Universidad Nacional (UNA).

La cantidad de fallecimientos causados por el COVID-19 en el país, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras naciones, es casi proporcional a las nuevas infecciones que se detectan, lo que permite que la tasa de letalidad crezca muy lentamente. 

Este porcentaje ha aumentado lentamente en las últimas dos semanas y alcanzó las 9 personas fallecidas por cada 1000 casos, pero el epidemiólogo asegura que si se analiza, a la luz de los nuevos casos, no hay aumento exponencial.

A la fecha, en Estados Unidos 33 de cada 1000 personas infectadas muere a causa de la infección, mientras que en México fallecen 10 personas y en Brasil 3.

Tanto países con tasas altas de contagio, como Colombia e India o con contagio lento como Paraguay o Uruguay, presentan una tasa de letalidad mucho mayor a la de Costa Rica

Romero explicó que esto se debe a que el número R0 no es necesariamente confiable, pues, de acuerdo con estudios realizados en países europeos, se calcula que el 85% de los casos de coronavirus no son detectados por el sistema de salud. 

Así, explicó, se calcula que la prevalencia del virus, por ejemplo, en España, es de un 5%, lo que representaría unos 3.5 millones de casos, pero ese país solo reporta 303.000 contagios confirmados. Lo que resulta más interesante, dijo, es analizar la tendencia más allá del dato, pues esta va hacia la baja, lo que implica que la velocidad de contagio ha empezado a aminorar.

Además, indicó que, para analizar estos datos, se debe tomar en cuenta la capacidad de los sistemas de detección y seguimiento de los casos en comparación a la cantidad de población que tienen los países. 

El especialista indicó que en el “mundo ideal la gente que tuviera sospechas de tener COVID-19 sea por síntomas o por contactos, iría al sistema de salud y se procesarían sus muestras. Todos los sospechosos serían muestreados y podríamos saber realmente cuanta gente tiene el virus. Esto sumaría infectados, no enfermos y, por ende, bajaría aún más las tasas de letalidad”. 

Romero considera que especialmente la edad de las personas infectadas, junto a las medidas de protección, el conocimiento de las condiciones de salud que aumentan el riesgo y la baja incidencia del tabaquismo en el país podrían incidir en la cantidad de personas que fallecen.

Por el momento, finalizó Romero, tranquiliza el que cuando “una persona sospechosa llega al sistema de salud, le hacen la prueba rápida de 45 minutos, igual que a las personas que van para cirugía; se aíslan y se revisan sus contagios”, al tiempo que los testeos poblacionales van dirigidos al monitoreo de zonas calientes. Así, aunque el país cuente con una alta tasa de positividad, se mantiene estable el ritmo de los contagios. 

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