País

BCCR: Crear más empleos que antes de la pandemia requiere de medidas estructurales

Afirma que recuperar la cifra de ocupación del 2019 depende de varios factores locales e internacionales.

“El aumento de la producción previsto para el 2022 debería tener un impacto positivo en la generación de empleo para la economía costarricense. La experiencia en nuestro país así lo sugiere”, dijo el Banco Central de Costa Rica (BCCR) a UNIVERSIDAD.

Sin embargo, esta respuesta todavía no considera las nuevas proyecciones emitidas en los últimos dos días por el Banco Mundial (BM) y por la Conferencia Económica para América Latina (Cepal), sobre el crecimiento económico para Costa Rica en el 2022, las cuales bajaron de 5% a 3,5% y 5,5%, a 3,7%, respectivamente.

Ambos cálculos también son inferiores a la proyección vigente del BCCR, que en julio del 2021 elevó de 3,7% a 4,5% el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para el 2022.

De acuerdo con su Ley Orgánica, el banco debe presentar sus nuevas proyecciones económicas para el país en el presente mes de enero y la entidad confirmó que si bien la fecha en la que entregará los nuevos datos “todavía no está definida, lo que sí es un hecho es que será al final del mes”.

“Que el total de ocupados en este año alcance lo registrado previo al inicio de la pandemia dependerá de varios factores coyunturales, en particular, de la evolución de la pandemia y de las políticas locales e internacionales para reducir el ritmo de contagio de la enfermedad, el nivel de incertidumbre, las políticas macroeconómicas y la evolución de la inflación”, agregó la entidad. 

Además, “puesto que la pandemia afectó de forma más severa el empleo de trabajadores en condiciones de vulnerabilidad -mujeres, jóvenes y adultos mayores, trabajadores informales y de zonas rurales- y dado que para ellos es más difícil encontrar empleo, es de esperar que la convergencia del empleo a los niveles pre-pandemia tome tiempo”, añadió.

Por otro lado, el BCCR también consideró que “para que los niveles de empleo superen los registrados previo a la pandemia, se requeriría implementar medidas estructurales que promuevan el crecimiento económico y reduzcan el costo de emplear trabajadores”. 

Según el banco, esas medidas incluyen:

-Fortalecer la educación técnica y vocacional para proveer a las personas trabajadoras con altos índices de desempleo -aquellas con menor nivel educativo y menores capacidades técnicas- de las destrezas necesarias para que puedan ser empleadas en actividades con un nivel alto de crecimiento. Promover programas que faciliten su transición a esos sectores.  

-Fortalecer la inversión pública en proyectos de alto impacto -carreteras, puertos, aeropuertos, agua y saneamiento, energía, educación, salud-, en parte mediante la promoción de alianzas público-privadas. 

-Reducir el número de trámites y el tiempo requerido para establecer nuevas empresas, y fortalecer el gobierno digital, para reducir los costos de hacer negocios. 

-Promover la competencia.

-Procurar la reducción en los costos de transporte y servicios a las empresas en insumos como electricidad. 

-Continuar con el proceso de ajuste fiscal para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Esto reduce la presión sobre tasas de interés e incentiva la inversión, dijo el banco.

Basándose en los datos de la Encuesta Continua de Empleo, el BCCR recordó que el número de personas ocupadas en febrero del 2020 fue de 2.227.240 y que se redujo en cerca de 504 mil personas entre febrero y julio de ese año. “Este último mes registró el nivel más bajo en la ocupación desde el inicio de la pandemia por COVID-19”, acotó.

“A partir de ese momento inició un proceso gradual de recuperación del empleo, pero aún no se alcanza el nivel previo al inicio de la crisis generada por la pandemia. En efecto, de julio del 2020 a noviembre del 2021 la ocupación creció en 361 mil personas, aproximadamente. En otras palabras, a noviembre del 2021 el número de ocupados fue 2.084.283 personas, inferior en 143 mil personas (-6,4%) si se compara con lo registrado previo al inicio de la pandemia, es decir, de febrero 2020”, continuó.

A esto añadió que la tasa neta de participación laboral durante la pandemia se redujo de 63,9% en febrero del 2020 a 59,9% en noviembre del 2021, “lo cual afecta los niveles de oferta de trabajo en la economía”.

Pero el nivel de producción de octubre del 2021 según el índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) fue mayor en 2,4% con respecto a lo registrado en febrero del 2020. 

“Esto sugiere que el proceso de recuperación en la actividad económica ha sido más rápido que la recuperación en el mercado laboral y por lo tanto, ha estado acompañado de un incremento en la productividad media del trabajo, es decir, que el crecimiento en el número de ocupados es inferior al crecimiento en la producción”, dijo.

Sin embargo, aclaró que lo anterior es un proceso normal cuando ocurren crisis económicas.

“Esto no es un fenómeno exclusivo para Costa Rica. Existe literatura para otras economías donde se demuestra que, posterior a una crisis, la actividad económica y el empleo se recuperan a diferente velocidad”, concluyó.

Suscríbase al boletín

Ir al contenido