Baja en consumo y moratorias impactan al sector eléctrico

Empresas generadoras y distribuidoras de electricidad han dejado de facturar miles de millones de colones por la baja en el consumo y los arreglos de pago con el sector industrial y comercial.

La paralización de la industria del turismo, del sector comercial y de servicios se ha traducido en una significativa baja en el consumo de electricidad en el país y en miles de millones de colones que han dejado de percibir las empresas generadoras y distribuidoras de electricidad, por las moratorias y los arreglos de pago otorgados a clientes industriales y comerciales.

Por ejemplo, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) vio disminuir el consumo del sector comercio en un 23% en abril, en comparación con el año pasado. Coopeguanacaste indicó que los sectores comercial e industrial disminuyeron el consumo en un 21.96% en abril de este año –en comparación con 2019–. Mientras que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) reportó una baja de un 20,16% en el consumo del sector comercial, también en abril. Coopelesca también reportó una disminución en un 16.4% en el consumo durante ese mismo mes, pero del sector servicios. (Ver recuadro).

Desde que empezó la emergencia sanitaria por el COVID-19 en el país, el consumo nacional de electricidad ha bajado un 6,4%, según cifras del ICE al 30 de abril.

Uno de los primeros impactos que han tenido las medidas de confinamiento y la restricción de la actividad comercial tomadas contra la pandemia de COVID-19 ha sido una caída de la demanda de electricidad en el sector comercial e industrial, aunque se reporta un leve aumento en el consumo del sector residencial.

Erick Rojas, vicepresidente de la Cámara de Empresas de Distribución de Energía y Telecomunicaciones (Cedet), comentó que “eso implica que, por la relación tarifaria, también se ha dado un impacto a nivel global en los ingresos de las empresas distribuidoras, puesto que no es lo mismo la cantidad de energía que consume el sector comercial e industrial que lo que consume el sector residencial; no compensa”.

FUERTE BAJA

Adan Marchena, subdirector de comercialización de la CNFL, detalló a UNIVERSIDAD que han otorgado moratorias a 635 clientes de comercio e industria del sector privado con consumos mayores a los 2000 kW/h. Consiste en que pagan un 50% durante marzo, abril y mayo 2020, y el saldo se financia entre julio y diciembre de 2020 en cuotas iguales y consecutivas, sin intereses. Esto ha significado que la CNFL ha dejado de facturar ¢1.250 millones durante este periodo.

Al consultar sobre el impacto financiero de esta medida para la CNFL, se afirmó que “la empresa está en un proceso de reestructuración de la deuda de largo y corto plazo para enfrentar los desajustes en los flujos de entrada y salida de fondos”.

De acuerdo con la unidad de comunicación de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH), se han hecho arreglos de pago a 42 clientes industriales y comerciales durante marzo, abril y mayo, y otorgado extensiones de tiempo a 122 (cancelan el 50% del recibo y se les da más tiempo para pagar el resto). Esto significa que la ESPH ha dejado de facturar ¢87.878.341 en extensiones y ¢73.402.418 en arreglos de pago.

Asimismo, han aprobado arreglos de pago a 31 clientes residenciales y extensiones de tiempo a 319. A estas personas se les solicita una prueba de afectación por la emergencia. Esto representa un acumulado de ¢15.074.582 por extensiones de tiempo y ¢10.804.262 por arreglos de pago que aún no ingresan a la ESPH.

Según se indicó a través de su unidad de comunicación, “estamos realizando todos los estudios y revisiones de las carteras de pendientes para determinar el impacto que va registrar la ESPH por esto”.

Álvaro Chaverri, jefe de comunicación corporativa de Coopelesca, dijo a este medio que en el caso del sector servicios la disminución del consumo durante marzo y abril ha sido de un 16,4% en comparación con el año 2019, mientras en el sector industrial ha sido de un 5,6%.

“Es una disminución de ingresos de un 10% de los ingresos ordinarios, sin considerar la afectación de no pago de asociados, dado que la morosidad se ha incrementado en forma importante. Tenemos alrededor de ¢1.200 millones en morosidad que no se ha logrado recaudar, y con una tendencia a aumentar mes a mes, lo cual impacta de manera importante la liquidez”, refirió Chaverri.

Coopelesca ha otorgado moratorias y arreglos de pago a 4.000 clientes, de los cuales un 70% son servicios residenciales.

Marisol Arias, encargada de comunicación corporativa de Coopeguanacaste, informó que el

consumo eléctrico del sector comercial e industrial bajó un 21,96% en abril, comparado con el año pasado.

“Ha sido un impacto significativo, pues la no operación de clientes de máxima demanda y grandes consumidores actualmente impacta la operación de la cooperativa”, destacó.

Desde marzo, Coopeguanacaste “ha aplicado medidas para apoyar a los sectores vulnerables”, explicó Arias. Las personas que perdieron su empleo, fueron cesadas, les redujeron la jornada laboral o perdieron sus ingresos por concepto de la emergencia de COVID 19 podían gestionar un arreglo de pago para cancelar solo el 50% de su factura de marzo, abril y mayo. El restante 50% se les cobrará entre julio y diciembre de 2020, en cuotas mensuales iguales y sin intereses. Asimismo, la cooperativa no realizó cortas del servicio durante marzo, abril y mayo.

Coopeguanacaste es una de las pocas empresas que registró una baja en el consumo residencial durante abril, que fue de un 7,25%.

El gerente de Electricidad del ICE, Marco Acuña, precisó que la disminución de consumo de los sectores industrial y comercial de clientes del ICE fue de un 20,16% durante abril. Entre el 24 de marzo y el 24 de abril de 2020 se recibieron 1.212 solicitudes de arreglos de pago del sector industrial y comercial (con consumo mayor de 2.000 kilovatios hora por mes) y, de esas se ha formalizado un 52,4%. Se les ha otorgado una moratoria de un 50% en el pago de los recibos de marzo, abril y mayo. El cliente debe solicitar este beneficio y cancelar el 50% de la factura. El resto se pagará en montos iguales durante el segundo semestre de 2020.

(Torres-electricidad) El consumo nacional de electricidad ha bajado un 6,4% desde principios de marzo, según cifras del ICE al 30 de abril. (Foto: Archivo/SU)

IMPACTOS FINANCIEROS Y OPERATIVOS

En el caso del ICE, Marco Acuña dijo a UNIVERSIDAD que “en el contexto de la situación actual, se han realizado los ajustes necesarios para enfrentar los cambios en los diferentes sectores de la economía”.

“Hasta que no se restablezcan las operaciones en el marco de la nueva normalidad es difícil anticipar los efectos financieros, entonces hasta ese momento se tendrá claridad del impacto en los clientes y el resultado de las acciones en eficiencia que se han adoptado, principalmente soportadas en el mayor uso de recursos tecnológicos”, agregó.

Cedet, por su parte, está compuesta por Coneléctricas, Coopeguanacaste, Coopesantos, Coope Alfaro Ruiz, Coopelesca, la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) y  la Junta de Servicios Eléctricos de Cartago (Jasec).

En este sentido, Erick Rojas comunicó que estas empresas siguen generando normalmente a su máxima capacidad –ya sean hidroeléctricas, plantas de generación solar o eólicas– y siguen operando con normalidad, pero señaló que sí han pospuesto inversiones previstas en sus planes operativos unos dos o tres meses, para evitar el impacto en el flujo de caja.

Antes de la crisis, la CNFL tenía estimaciones financieras que mostraban utilidades de operación por ¢19.000 millones y utilidades netas cercanas a los ¢7.000 millones. Al no saber cómo les afectará en los próximos meses la disminución en las ventas de energía y el incremento en las cuentas por cobrar, “es muy difícil estimar con alguna precisión el comportamiento de las variables financieras para generar alguna proyección de pérdidas”, indicó Adán Marchena.

ESCENARIO A FUTURO

Para los directivos de Coopeguanacaste, es incierta la situación en cuanto a recuperación de la demanda de electricidad, pues se desconoce cuándo se reactivarán actividades turísticas y de restaurantes de alta demanda, así como muchos otros negocios encadenados con la industria del turismo en la provincia.

“Se tienen muchas incertidumbres”, señaló Adán Marchena, de la CNFL, y agregó que “todo está sujeto a la medida en que el Gobierno Central dicte pautas para dar apertura a actividades que están estrechamente ligadas a la producción de empleo y la reactivación económica”.

Álvaro Chaverri, vocero de Coopelesca, manifestó que “mientras no exista flexibilidad para retomar actividades como comercio y turismo, así como la apertura de puertos en otros países, que están afectando la actividad de exportación, consideramos que se podría agravar la situación actual, y hacer más difícil la reactivación económica y sobre todo la capacidad de pago de las empresas y personas”.

Mientras que Erick Rojas, de la Cedet, coincidió en que están a la espera de cómo se reactivarán áreas como el turismo y que habrá cambios en la medida en que las personas se reincorporen a sus lugares de trabajo y dejen el teletrabajo; igualmente, quienes recuperen sus empleos o sean contratados podrán hacerle frente a pago de su servicio electricidad y se irán eliminando las moratorias. “La activación, el cómo, la velocidad y las condiciones de ésta dependen del Gobierno”, expresó.

 

 

 

SUSCRÍBASE A LA EDICIÓN SEMANAL EN FORMATO DIGITAL.Precio: ₡12.000 / añoPRECIO ESPECIAL

0 comments