Wendy Vargas, heredó de su familia la labor de cultivar la tierra, específicamente grano de arroz y ha sido su patrimonio desde siempre, pero hace un par de años que han visto truncados sus cultivos, la posibilidad de mantener a su familia ha sido diezmada y el bienestar de sus hijos en juego.
“El efecto que ha tenido para mí la ruta del Arroz ha sido terrible, tengo dos años de no poder cultivar, ha significado una enorme presión, y no soy la única, somos muchos los agricultores que estamos viviendo esta situación”, relató Vargas.
Ella fue una de las representantes del sector arrocero que comparecieron el pasado 10 de setiembre ante la Comisión de Asuntos Agropecuarios para pedir la aprobación del proyecto de ley que crea el Fondo de Competitividad y Auxilio Arrocero (Fonarroz).
La iniciativa que se encuentra en análisis en dicha Comisión bajo el expediente 24.211 busca garantizar una cantidad mínima de 18.000 hectáreas de arroz de alto valor nutricional en el país para atender la demanda interna y la seguridad alimentaria.
Junto a Wendy Vargas, también comparecieron Fernando Araya Alpízar, director ejecutivo de la Corporación Nacional Arrocera (Conarroz), José Luis Bolaños, representante del sector industrial del arroz y Fernando Rivas, pequeño productor de la región Chorotega.
Según Fernando Araya señaló que proyecto del Fondo tiene una motivación que resulta lamentable, y es la caída acelerada del sector arrocero nacional, que ha pasado tener 35.000 hectáreas sembradas a solamente 13.700 en menos de dos años, lo cual representa una baja del 61%.
“Estamos hablando que también hemos visto como la cantidad de productores nacionales del grano se han reducido a casi la mitad. Ninguna región productora del país (de 5) se ha escapado, todas han tenido una caída muy evidente. La seguridad alimentaria del país se ha visto afectada, vemos que básicamente pasamos de una capacidad para producir de 151.000 toneladas métricas a solamente 65.000, pero las importaciones sí se han disparado, dejando nuestra seguridad alimentaria en manos de la producción de otros países”, recordó Araya.
Por su parte, José Luis Bolaños del sector industrial apoyó la aprobación del proyecto que crearía el Fondo, aduciendo que es urgente que el país logre proteger la base social productiva y mantenga las 18.000 hectáreas de arroz para que se produzcan arroz nacional.
“Muchas de las cosas que se cuestionan sobre los arroceros nacionales son los rendimientos, pero hay que tomar en cuenta que el 90% del arroz del mundo se producen en Asia. Debemos defender este proyecto para que los productores costarricenses puedan continuar con la labor de alimentar a la población, hay que tener una base social productiva y garantizar la producción local”, reafirmó Bolaños.
Sostuvieron los comparecientes que antes de la ruta del Arroz los precios estaban regulados y existía ordenamiento entre la producción nacional y las importaciones, los precios al productor se actualizaban a través de modelos económicos que aseguraban justicia para todas las personas, y que hoy, el valor a los productores está en manos de los agroindustriales y el de los consumidores en los importadores, intermediarios y los que controlan los canales de producción.
Ariel Robles, diputado del Frente Amplio señaló la importancia que esta propuesta llegue rápido al Plenario para su votación. “Lo que me parece es que hay una tarea pendiente para esta Asamblea Legislativa y es poder aprobar lo antes posible ese proyecto de ley. La ruta del arroz fracasó, esa es la realidad, hoy el precio del arroz según los índices ha aumentado un 2,1%, por lo que no está contribuyendo al consumidor”.
Carlos Robles, diputado socialcristiano agregó que hay una fuerte preocupación por los productores de arroz y coincidió en que la iniciativa debe avanzar para devolverle a los arroceros la esperanza.
Palabras que hablan realidades
Durante la comparecencia, los representantes del sector arrocero presentaron un video con testimonios de productores que han visto afectada su actividad económica, y los mensajes fueron contundentes, desde la aprobación de la ruta del Arroz han perdido dinero, esperanza y sustento para sus familias. Algunos de los testimonios:
“Todo iba bien hasta que llegó la famosa Ruta del Arroz, que ha sido un caos. El señor Presidente fue muy grosero, porque desde un inicio nos quiso sacar y esa ha sido su misión, sacar al pequeño productor”.
“Estamos en las instalaciones de mi cultivo, viendo lo que queda de la ruta del Arroz, hay maquinaria en muy mal estado, porque estamos en una situación económica crítica. He sembrado, he resistido, los embates de la naturaleza, el huracán, tormentas, tuvimos pérdidas millonarias, más ahí de una u otra forma hemos seguido trabajando, pero ahora con la ruta del Arroz fue peor que el huracán y la tormenta Nate, nos tiene totalmente arruinados”.
“La situación actual es de incertidumbre, después de la firma de los decretos se dieron muchos cambios drásticos para los arroceros, el que más nos ha golpeado es la rebaja de los precios, de alrededor del 25% de lo que nos pagan anteriormente, tampoco sabemos si se podrá colocar la cosecha porque ahora hay mucha importación y eso limita el espacio para el arroz nacional y nos pone en desventaja total”.
“Lo duro de todo esto es sostener los recibos, pagar cuentas y deudas porque la recuperación de capital que uno tiene es muy baja, no tengo nada sembrado, no produzco, no tengo ingresos económicos y sembrar es terminarme de hundir”.
