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Altas temperaturas que trae el cambio climático arriesgan salud del 70% de trabajadores en el mundo

En Costa Rica hay claras evidencias del incremento en el padecimiento de enfermedades renales en hombres, mujeres y jóvenes producto del aumento en las temperaturas, lo que se suma a numerosos casos de cáncer de piel relacionados a las condiciones del trabajo.

“En la plantación de banano hemos visto a personas caer desmayadas e, incluso, morir de infartos, producto de las altas temperaturas. Hace una semana un trabajador se sintió mal, sus compañeros llamaron al jefe y en unos quince minutos falleció. Estaba haciendo muchísimo calor y él hacía una labor muy pesada, que es el riego de cal y abono”, relató Fanny Zamora, dirigente del Sindicato de Trabajadores de Plantaciones Agrícolas (Sitrap).

En una finca cercana, tres meses antes, otro trabajador llegó a la planta empacadora sintiéndose mal, le pidió permiso al jefe para retirarse, pero no se lo dio, así que volvió a trabajar al bananal. En una hora cayó, bajo el sol abrazador del medio día, producto de un paro respiratorio.

“En esta época, el clima está salvaje. Hace unos días encontré a un compañero tirado debajo de un árbol a las 2 de la tarde, que ya no podía levantarse. Y, aunque pasan estas situaciones, muchas empresas agrícolas se niegan a dotar de suero a sus trabajadores. Hemos visto a muchos caer desmayados, asoleados, incluso es usual que pasen los riegos con los químicos por encima de todos los que están en el campo”, contó José Ángel Zamora, dirigente de Sitrap.

“En esta época el clima está salvaje. Hace unos días, encontré a un compañero tirado debajo de un árbol a las 2 de la tarde, que ya no podía levantarse”. José Ángel Zamora, dirigente sindical y trabajador de plantación bananera.

Historias como estas se repiten en todo el sector agrícola nacional, pero también en muchas otras industrias en las cuales el aumento de las temperaturas está haciendo estragos, incidiendo mortalmente en las condiciones de salud de miles de trabajadores.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más del 70% de la mano de obra mundial está expuesta a graves riesgos para la salud relacionados con el cambio climático, según reveló el informe Garantizar la seguridad y la salud en el trabajo en un clima cambiante.

La OIT calcula que más de 2.400 millones de personas trabajadoras —de una población activa mundial de 3.400 millones— pueden verse expuestas a un calor excesivo en algún momento de su trabajo, una proporción que se ha incrementado 65,5% al 70,9% desde el año 2000.

Carmen Bueno, especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo de la OIT en el Cono Sur, publicó un artículo en el cual señaló que, actualmente, las personas trabajadoras suelen estar expuestas al estrés térmico durante períodos más largos y en niveles más altos que la población general.

“Entre otras, las consecuencias directas de esta exposición sobre la salud pueden manifestarse de inmediato en forma de mareo, fatiga, función cerebral reducida, insolación, síncope por calor y rabdomiólisis, habiéndose registrado incluso casos de fallecimiento por golpe de calor. Además, y debido a los anteriores episodios, una exposición prolongada a altas temperaturas puede aumentar el riesgo de ocurrencia de accidentes del trabajo”, indicó la experta.

El informe evidenció que cada año se pierden unas 18.970 vidas y 22,87 millones de lesiones profesionales atribuibles al calor excesivo, sin olvidar las 26,2 millones de personas en todo el mundo que padecen enfermedades renales crónicas relacionadas con el estrés térmico en el lugar de trabajo, con datos al 2020.

Los grupos más vulnerables de trabajadores afectados por este riesgo son aquellos que trabajan al aire libre y en actividades físicamente exigentes como construcción, agricultura, transporte y reparto, pesca y silvicultura, así como quienes trabajan en ambientes interiores calurosos que carecen de condiciones de ventilación y climatización adecuadas, como plantas de fabricación y almacenes.

Cambio climático extiende su impacto

Definitivamente esta es una problemática que toca el territorio costarricense desde hace muchos años y que se ha agravado con el incremento exacerbado de las temperaturas que, según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), para el 2024 hay zonas del país donde los niveles de calor superaron hasta en 8 grados el promedio de otros años.

Según Douglas Barraza, del proyecto Salud, Trabajo y Ambiente para América Central (Saltra), de la Universidad Nacional, han podido determinar, a través de investigaciones, cómo el cambio climático ha influido en el desarrollo de enfermedad renal crónica no tradicional —producto de las condiciones ambientales—.

“Al principio lo veíamos más en la zona de Guanacaste, pero la problemática se ha extendido a otras zonas del país como Los chiles, Upala, Guatuso, zonas bajas de San Carlos, entre otras. Al principio la afectación estaba enfocada en trabajadores de la caña, pero sabemos que ahora afecta a diversidad de trabajadores que hacen mucho esfuerzo físico bajo altas temperaturas”, explicó Barraza.

Otra evidencia que han podido observar a través de estudios desarrollados, es que la enfermedad renal crónica no tradicional en el pasado afectaba a  hombres mayores de 50 años, pero en la actualidad está impactando a mujeres y, sobre todo, a personas más jóvenes, ya que, no en pocas ocasiones, están expuestos a temperaturas superiores a 40 grados centígrados, trabajando al aire libre, con bajas medidas de prevención, como hidratación, descanso o sombra.

Y la situación es aún más complicada para las personas migrantes, indicó Barraza, dado que hay una enorme cantidad de personas que llegan a trabajar a distintas zonas del país, sin seguro y que son invisibilizados, pues las políticas de prevención y seguimiento no llega a ellas.

Barraza recordó que no solo se trata de enfermedades renales crónicas, sino que la exposición a la radiación solar se convierte en un agente cancerígeno, tanto en la agricultura como en otros sectores.

“Por ejemplo, todos los choferes, ya sea de taxis o buses, o incluso trabajadores de plataformas de reparto, es gente que no está protegida, laboran hasta 12 horas diarias sin hidratarse porque no tienen condiciones adecuadas para estar buscando baños. Son condiciones propias de los nuevos sistemas laborales: ‘¡no se distraiga!, ¡concéntrese en su trabajo!, ¡no tome muchos tiempos para ir al baño!’”, añadió el experto.

El estudio de la OIT coincide en que hay numerosas afecciones de la salud en los trabajadores producto del cambio climático, entre ellas el cáncer, enfermedades cardiovasculares, respiratorias, las disfunciones renales y afecciones mentales.

Los datos muestran que hay unas 1.600 millones de personas expuestas a la contaminación atmosférica en el lugar de trabajo, con un resultado de hasta 860.000 muertes anuales relacionadas con el trabajo entre los trabajadores al aire libre.

Más de 870 millones de trabajadores de la agricultura están expuestos a pesticidas, y se registran más de 300.000 muertes anuales atribuidas al envenenamiento por estos productos, sumado a unas 15.000 muertes anuales relacionadas con el trabajo, debido a la exposición a enfermedades parasitarias y transmitidas por vectores.

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