El costo de vida medido mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en agosto un nuevo aumento de 0,31% en relación con el nivel de precios de un año atrás, lo que configura un segundo mes consecutivo de aumento interanual, aunque aún por debajo de la meta de inflación del Banco Central.
La variación del IPC fue 0,12% en relación con el mes de julio y 0,31% al mirar el último año. En julio se había reportado ya un leve aumento interanual (0,03%), pero ahora se mira un alza 10 veces mayor que esa (0,31%).
Esto ocurre debido al impulso de comidas y bebidas no alcohólicas, con mayor incremento en el tomate, los huevos y la zanahoria, productos de alto consumo de la población, según el reporte de este viernes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
También cebolla, papel higiénico, papaya y el tradicional ‘casado’ que suelen comer muchos costarricenses para el almuerzo, según la lista en orden de efecto sobre el índice general.
Sin embargo, las alzas no sólo se dieron en comida; fueron seis de las trece líneas de la canasta del IPC las que aportaron aumentos: alimentos (0,5%), servicios diversos, comidas fuera del hogar, bebidas alcohólicas, alquiler de vivienda y servicios financieros.
Al otro lado de la lista, los sectores que bajaron de precio en agosto fueron transporte y recreación, aunque hay productos alimentarios específicos que también decrecieron, como la papa (13%).
“Gasolina, papa y refrigeradoras figuraron entre los principales con mayor efecto negativo en la variación mensual del índice”, dice el reporte del INEC, aunque en la lista de variación favorable para el consumidor está también boletos aéreos, alimento de perros y vehículos nuevos, así como paquetes de turismo fuera del país.
El informe del INEC resume que, de los 289 bienes y servicios observados por el índice, 46% subieron de precio, 42% bajaron y 12 % no presentaron variación.
