País CNAA y Conarroz

Afirman que decreto del arroz pone en riesgo producción nacional cuando se avecina crisis alimentaria mundial

Los productores e industriales de arroz nacionales consideran que el decreto anunciado por el Poder Ejecutivo de reducción de aranceles a la importación de arroz en granza y arroz pilado son “irrazonables” porque significan “poner nuestra seguridad alimentaria en manos de unos muy pocos importadores” y porque “ponen en riesgo la producción e industrialización del arroz que se produce en Costa Rica”.

Este miércoles el Presidente de la República anunció dos decretos que, según el Gobierno, bajarán el precio que pagan los consumidores por el arroz. El primero elimina el esquema de fijación de precios de arroz -el que paga el consumidor y el que paga el productor – el cual se negocia actualmente entre los ministerios de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y Agricultura (MAG), la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz) y los industriales.

El otro decreto reduce el arancel que pagan los importadores de arroz, de 36% a 4.5% para arroz en granza (sin procesar, al procesar se obtiene arroz, semolina y cáscara) y de 36% a 5% para arroz pilado (ya descascarado y blanqueado en un molino, listo para ser vendido y consumido).

“Me llena de enorme satisfacción, como presidente de la República, decirle a los costarricenses que se acabó el oligopolio y los regalos de los consumidores más pobres de este país que han pagado millones de dólares de más por este cereal tan importante”, dijo el presidente Chaves en la conferencia de prensa del miércoles.

Pero el presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), Rigoberto Vega, declaró que “como país es irrazonable poner nuestra seguridad alimentaria en manos de unos muy pocos importadores que buscan hacer su negocio a costa de arrasar con nuestro sector agropecuario e invocando impropiamente a un consumidor que no representan”.

La Conarroz indicó que estas medidas atentan contra los encadenamientos productivos y más de 33,000 empleos asociados con la actividad arrocera.

“Las acciones del ejecutivo ponen en riesgo la producción e industrialización del arroz que se produce en Costa Rica, promoviendo la importación de arroz pilado y poniendo en riesgo a las agroindustrias que generan empleo en regiones rurales”, señaló Conarroz en un comunicado.

Conarroz explicó que esos aranceles de protección se establecieron como trato de Nación Más Favorecida (NMF) dentro de la Organización Mundial de Comercio (OMC), surgió a mediados de los años 90, “como una protección a la actividades costarricense como la arrocera por tratarse de un sector sensible, que debe competir con grandes países productores que cuentan con múltiples subsidios y apoyos internos, que eventualmente tienen la capacidad de distorsionar el mercado e inundar de arroz a Costa Rica con importaciones masivas de grano”.

Otros sectores que también tienen estos aranceles son el de embutidos (150%), el avícola (150%), el azucarero (45%), el lácteo (65%), el hortícola (45%) y el porcino (45%), detalló Conarroz.

Cuestionan medida a las puertas de crisis alimentaria a nivel mundial

UNIVERSIDAD consultó a Eduardo Rojas, presidente de la Asociación de Industriales y miembro de la Junta Directiva de Corporación Nacional Arrocera (Conarroz) si realmente bajaría el precio del arroz para el consumidor, a lo que Rojas respondió: “Hay mucha gente opinando sin saber y creo que al presidente lo ha asesorado gente que no sabe. Él es un hombre inteligente. Nos gustaría poder conversar con él”.

“Estamos a las puertas de una crisis alimentaria, el precio del arroz va a subir en el mundo y va a complicar todo. Más bien deberíamos volver a ver a la producción nacional, sembrar más arroz, más maíz y todo lo que se consume y garantizar la comida a los 5 millones de costarricenses”, dijo Rojas.

Rojas también detalló que debido a la pandemia, la crisis de contenedores y la Guerra Rusia-Ucrania, las importaciones de Costa Rica de arroz pilado han disminuido en un 50% en los últimos dos años.

“Es una tontera pensar que el país se va a sostener de arroz pilado, cuando en realidad lo más lógico es que se produzca a lo interno y se importe arroz en granza”, añadió.

Andrés Vásquez Ulate, productor arrocero de la zona de Cañas, destacó que “los aranceles de protección existen en los países debido a que tienen que competir contra, en este caso, arroz subsidiado de potencias como Estados Unidos, donde usted no puede competir contra eso porque ellos venden por debajo del precio de costo”.

“Hoy, de buenas a primeras Costa Rica dice ‘elimino los aranceles del arroz’, entonces cualquier país va a poder venir a vender arroz acá y la parte de producción, por supuesto, va a desaparecer porque como es un mercado muy distorsionado, en el momento en que haya una merma en el precio del arroz a nivel mundial, el industrial no le va a comprar al productor y el gobierno no tiene capacidad para comprarle a todos los productores de arroz”, explicó Vasquez en un video enviado por Conarroz.

Por su parte, Wendy Vargas, productora de arroz del Pacífico Central, dijo que “las medidas anunciadas significan una terrible angustia y preocupación para nosotros, significa el fin del cultivo de arroz en Costa Rica, la desaparición de la actividad que le permite sustento a más de 400 familias productoras de arroz, significa poner en riesgo más de 33.000 empleos vinculados a la cadena productiva y cederles esos empleos de zonas rurales a otros países y significa poner el arroz, necesidad de la mesa de los costarricenses, el grano mas importante de la dieta de los costarricenses, en manos de extranjeros”.

“Desaparecer la producción nacional y depender de los vaivenes y fluctuaciones de los mercados internacionales en materia alimenticia no lo creemos el mejor camino. Sobre todo, en estos momentos donde se avecina una crisis alimentaria mundial debido a las restricciones comerciales de algunos países productores de cereales, aunado al encarecimiento de los insumos agrícolas, materias primas, fertilizantes y los combustibles”, agregó Rigoberto Vega, de la CNAA en un comunicado de prensa.

Afirman que el PAI no les podrá comprar a todos

El presidente también anunció que el Gobierno otorgará un subsidio de 3 millones de colones a más  de 400 productores de arroz que posean menos de 100 hectáreas para que se preparen frente a un escenario de “desregulación del precio del arroz”. El Ejecutivo presentará el proyecto de ley a la Asamblea Legislativa el 13 de julio.

El mandatario agregó que, a través del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI), el Consejo Nacional de la Producción (CNP) recibirá todo el arroz que los productores locales no puedan colocar con los intermediarios, ante la baja en los precios.

Pero Conarroz criticó que “a través de los años el PAI ha demostrado no ser un programa eficiente en gestionar la entrega y el pago a tiempo a sus proveedores, acumulando grandes deudas” y que “este programa del CNP no es ninguna garantía de tranquilidad para el pequeño y mediano productor arrocero”.

Destacaron que la cantidad de arroz que compra anualmente al PAI rondaría aproximadamente el equivalente a 6,000 hectáreas (17% del área sembrada en un año), dejando por fuera el restante 83% de terreno cultivado.

Suscríbase al boletín

Ir al contenido