País COVID-19

Adultos mayores: Toda una generación en riesgo ante el coronavirus

Se calcula que aproximadamente 85.076 personas adultas mayores viven solas en Costa Rica.

La soledad y el aislamiento social aumentan la fragilidad de las personas adultas mayores y son el reto que deben resolver familiares, amigos, Gobierno y organizaciones sociales frente al contagio del Covid-19, que amenaza a toda una generación de personas.

En Costa Rica, las dos personas que han fallecido debido al Covid-19 eran hombres costarricenses, ambos de 87 años. Hasta el 24 de marzo, se reportaron 177 casos de coronavirus en el país y las edades de estas personas oscilan entre los 2 y los 87 años. De ellas, 16 son adultos mayores (Ver infografía “Población adulta mayor expuesta al coronavirus).

Alrededor del 80% de las muertes que hubo en China –donde el virus apareció por primera vez–, son de personas de 60 años o más. La edad promedio de quienes han muerto en Italia es de 78 años. En España se han dado 6.152 casos de mayores de 70 años y 3.388 han sido hospitalizados; han fallecido 705 personas de este rango de edad (una tasa de mortalidad de 11,4%), de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Estados Unidos, las hospitalizaciones de personas entre 75 y 84 corresponden a un 30,5% de los casos, según los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Doña Victoria Fernández, de 78 años, vive con su compañero, también adulto mayor, en El Tejar de El Guarco, de Cartago.

“Sí, tengo conciencia de que hay que lavarse las manos, de no salir, pero unos días antes fui al supermercado, compré todas las cosas que necesitaba para no tener que estar saliendo y me he mantenido en la casa. Me he comunicado con mis hijas por videollamadas y así puedo verlas y hablar con ellas y sentirme menos sola. Nadie, absolutamente nadie me visita”, cuenta.

“Yo soy muy activa, gracias a Dios todavía puedo hacer muchas cosas. Ahorita inclusive estaba limpiando todos los aparadores con cloro y las agarraderas de las puertas y cosas que como que dan más miedo que transmitan el virus”, dice.

Esta semana el ministro de Salud, Daniel Salas, declaró: “Hemos hecho un llamado a volcarnos a la protección de los adultos mayores, a ellos les digo que por favor no salgan, manténganse en la casa y no reciban visitas”. Para ellos, dijo Salas, no aplica la medida de salir a hacer ejercicio al aire libre en estos días, mientras dure la emergencia.

NECESIDADES DE ALIMENTACIÓN

La rutina de doña Victoria cambió hace dos semanas, pues iba al Centro Diurno El Tejar, de 8 de la mañana a 2 de la tarde, junto a otros 150 adultos mayores, muchos de ellos en situaciones de vulnerabilidad socioeconómica, que recibían allí sus alimentos.

La semana pasada, el Ministerio de Salud ordenó el cierre de todos los hogares de ancianos y centros diurnos y esto se hizo extensivo a las Redes de Cuido y los grupos organizados de personas adultas mayores en las comunidades, informó el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam).

“La orden es cerrar. Las personas adultas mayores que requieren atención especial, las organizaciones de bien social tienen que valorar cada caso. Se les ha instruido en mantener los servicios de alimentación a aquellos en condición de vulnerabilidad que requieren de esa alimentación para sobrevivir. Si es necesario, los menores casos posibles, atender en el Centro; si no, visitarlos en la casa, con todos los protocolos necesarios”, se indicó ante la consulta de UNIVERSIDAD.

Eduardo Méndez es el administrador del Centro Diurno El Tejar y contó que se vienen preparando desde mediados de febrero. Cada semana están preparando diarios y llevándolos a la casa a 50 adultos mayores, con gran necesidad socioeconómica, porque necesitan asegurarles las comidas. Algunos viven solos pero pueden cocinar y hay tres varones, en cuyos casos les dejan los alimentos a vecinos que se los preparan.

“Les llevamos cuatro kilos de arroz, una bolsa de frijoles, sopitas, azúcar, café y el fin de semana les vamos a dejar fruta. Tenemos que asegurarnos las estrategias para que las personas sigan siendo atendidas hasta donde podamos porque una vez que el brote se desarrolle va a ser más complicado”, pronosticó Méndez.

ENTREGA DE MEDICAMENTOS

El 31 de marzo, doña Victoria tiene una cita en la Clínica de Cuidados Paliativos, en el centro de Cartago y ha estado tratando de llamar para ver si se la pueden cambiar pero no ha podido comunicarse. “No es urgente. Yo padezco de la columna y tenían que darme unos medicamentos que uso. Tengo dos hernias de disco y me hicieron un tratamiento de ozonoterapia que me hizo bastante bien y me mantengo bien, controlada. Aparte de eso tengo presión alta y estoy medicada”.

Esta semana la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) informó que especialistas brindarán consulta externa telefónica a los usuarios de sus servicios, para disminuir lo más que se pueda la cantidad de personas que asistan a Ebáis y clínicas, y con ello reducir el riesgo de exposición de adultos mayores al contagio. Asimismo, aquellos pacientes que tengan citas de control en los próximos días deberán llamar el día y hora de su cita a la Central Telefónica del Área de Salud y serán atendidos por el médico, vía telefónica.

De igual forma, la CCSS habilitó la línea 905-MI SALUD (905-6472583) OPCIÓN 4, en horario de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., de lunes a sábado, para solicitar la preparación de tratamientos crónicos, pues los pacientes podrán activar el tratamiento tres días antes de la fecha indicada en el comprobante de fechas de retiro. La Caja ha coordinado con Correos de Costa Rica y Budget Rent a Car la entrega a domicilio de medicamentos a pacientes con enfermedades crónicas. El servicio se dará sin costo alguno en 47 centros de salud de la Caja de diferentes regiones del país durante dos semanas, inicialmente.

MIEDO Y AISLAMIENTO

“Creo que miedo tenemos todos, sobretodo los adultos mayores, pienso que tenemos más miedo porque sabemos que no es tan difícil que podamos contraer el virus. Lo que le puedo decir a otras personas es que se cuiden, no hay que tener tanto miedo si uno está haciendo todo: el lavado de manos y no salir de la casa”, expresó doña Victoria.

Méndez y el resto del personal del Centro El Tejar envían todos los días videos y materiales a los Whatsapp de los familiares o a los mismos teléfonos de las personas con rutinas de ejercicios para hacer en casa. También hay adultos mayores que envían sus propios videos sobre cómo se mantienen ocupados, con saludos y se dan ánimo entre ellos.

“Una familia me acaba de llamar a pedirme un video regañando al papá para que no saliera”, contó Méndez.

La situación que se enfrenta es seria, por lo que decidieron incluso conformar un grupo de psicólogos voluntarios, que están dando contención emocional vía telefónica a la gente del centro.

“Lo que pasa es que ven las noticias, los familiares los tienen aislados y nosotros mismos les decimos que se tienen que cuidar; entonces ellos se desgastan emocionalmente. Les hemos dicho que hay que reforzar el lavado de manos, usar el protocolo de tos y estornudo, les hemos pedido que escuchen únicamente noticias por la vía oficial del Ministerio de Salud para reducir la ansiedad y les advertimos que van a comenzar a sentir soledad y mucha ansiedad; pero que nosotros no los vamos a dejar solos, que vamos a estar en contacto vía telefónica a través de videollamadas, a través de sus familiares”, recalcó Méndez.



Fernando Morales, decano de la Facultad de Medicina, UCR. (Foto: Laura Rodríguez/UCR)

Síntomas no se presentan de igual manera en adultos mayores

Fernando Morales, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica y exdirector del Hospital Raúl Blanco Cervantes, aclaró que los síntomas del coronavirus no se presentan de igual manera en los adultos mayores que en las personas de otras edades, según lo poco que se sabe hasta el momento.

Si bien los síntomas son fiebre alta y tos seca persistente, puede ser que estas cosas se presenten levemente en los adultos mayores; pero hay que estar alerta ante cambios en el comportamiento de la persona, caídas, letargo, estados de confusión, ya que estos también pueden ser signos de alarma de la presencia de este virus.

“Hay que tener mucho cuidado con la hidratación de estas personas, que no descontinúen los medicamentos, el único que puede modificar su tratamiento es el médico de cabecera; que no se expongan a aglomeraciones, que haya mucha higiene de manos, tener cuidado todo lo que son perillas, pasamanos, hay que limpiarlos todos los días”, insistió el geriatra, médico durante 45 años.

“La higiene y la urbanidad es fundamental en esto. La limpieza del baño y de todos los lugares de la casa, por más modesta que sea, aunque no tenga alcohol, ni alcohol en gel, ni cloro porque todo se lo acabaron, lo primordial es agua y jabón”, recalcó.

La vulnerabilidad de la persona adulta mayor se da por su condición de edad, por el debilitamiento de su aparato inmunológico y por la presencia de enfermedades crónicas (cardiopatías, problemas respiratorios crónicos, asma, problemas inmunológicos, diabetes, fragilidad), explicó.

Si bien el grupo de 60 a 75 años se vale de forma independiente en su mayoría, el grupo de 80 años y mayores están en más riesgo por el debilitamiento de su sistema inmunológico y porque requieren mucha asistencia con la alimentación, higiene, acompañamiento.

“Usted no puede aislar a este grupo de personas. En ese grupo es donde debemos enfocar mucho la ayuda porque estas personas no pueden hacerse dos comidas al día; y es fundamental que no les falte el medicamento, no se pueden descontinuar sus medicamentos”, destacó el médico.



 

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