País Según estudio del Siname:

208 médicos especialistas se fugaron de la CCSS tras pocos incentivos económicos e inflexibilidad en horarios

En los últimos dos años, por ejemplo, 66 médicos especialistas de Anestesiología, 38 de Ortopedia, 19 de Dermatología, 12 de Psiquiatría y 11 de Otorrinolaringología, entre otros, han abandonado la institución.

Mientras las listas de espera continúan creciendo como la espuma, en los últimos dos años 208 médicos especialistas abandonaron la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y se trasladaron al sector privado o al Instituto Nacional de Seguros (INS), pues alegan pocos incentivos económicos e inflexibilidad de horarios que ofrece la institución.

Según datos de un estudio elaborado por el Sindicato Nacional de Médicos Especialistas (Siname), se trata de 66 médicos especialistas de Anestesiología, 38 de Ortopedia, 19 de Dermatología, 12 de Psiquiatría y 11 de Otorrinolaringología.

A ellos se suman 9 profesionales en Cirugía Plástica, 8 en Ginecología, 7 en Urología, 7 en Neurocirugía, 7 en Cirugía General, 5 en Gastroenterología, 4 en Pediatría, 3 en Oncología, 3 en Neumología, 2 en Vascular Periférico, 2 en Oftalmología y solo uno en las especialidades de Maxilofacial, Endocrinología, Medicina Extracorpórea, Geriatría y Fisiatría.

“La Ley Marco de Empleo Público, así como la de Fortalecimiento de Finanzas Públicas han sido estocadas para el desestímulo del trabajador público, incluyendo los médicos. Un hospital no es una oficina que se pueda dar el lujo de trabajar 8 horas y cerrar. Los centros de salud necesitan la presencia de los médicos las 24 horas del día, los siete días de la semana”, manifestó el presidente del Siname, Mario Quesada.

“Los especialistas se nos están fugando, los salarios dejaron de ser competitivos y se van para el sector privado”, agregó.

Según datos del Siname, por ejemplo, mientras que un especialista en medicina privada cobra ₡40.452 por una consulta, uno de la CCSS gana ₡3.923; además, tiene la obligación de ver a 32 pacientes en ocho horas, lo que equivale a un paciente cada 15 minutos.

UNIVERSIDAD solicitó una entrevista a la CCSS para así conocer el total de este recurso humano especializado que se ha retirado en los últimos años; sin embargo, el director del Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), Juan Carlos Esquivel, indicó que “actualmente la institución está culminando la elaboración de un diagnóstico de necesidades de formación de especialistas, el cual está próximo a ser conocido por las autoridades institucionales. Una vez tengamos ese instrumento tendremos un insumo acorde a la realidad actual”.

Caja debe hacer reingeniería

Para el presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, Mauricio Guardia, ante la situación actual de fuga de médicos especialistas de la seguridad social, es necesario que la institución realice una reingeniería, para así evitar que esta problemática se siga presentando en el país.

Guardia destacó que, por ejemplo, en la especialidad de Ortopedia, los médicos deciden abandonar la CCSS e irse al INS, debido a que “tienen mejores oportunidades de salario, mejores oportunidades de definición de horario, y van directamente a hacer su trabajo”, destacó Guardia.

El presidente del Colegio de Médicos indicó también que históricamente este problema de migración se ha dado en la especialidad de Anestesiología; sin embargo, en los últimos años también ha incrementado la cantidad de dermatólogos que prefieren abandonar la institución. “A corto plazo vamos a tener listas de espera de pacientes con padecimientos dermatológicos”.

Los datos de las listas de espera, precisamente, coinciden con la fuga de médicos en las distintas especialidades. Según datos de la CCSS, por ejemplo, para diciembre del 2021, los pacientes esperaban —en promedio— 796 días para recibir una cirugía de Ortopedia, 803 para enero del 2022, y 791 para febrero.

Esta especialidad es seguida por Neurocirugía, en la cual, las personas aguardaban por una cirugía electiva —en promedio— 645 días en diciembre del 2021, 651 en enero y 655 en febrero.

La tercera en la lista de cirugías fue Otorrinolaringología, en la cual para diciembre del 2021 los pacientes esperaban —en promedio— 596 días, 599 para enero y 596 para febrero.

Creación esquema de crecimiento profesional

La semana anterior, durante una audiencia de seguimiento al plan de la CCSS para atender las listas de espera, el presidente ejecutivo de la institución, Álvaro Ramos, confirmó que, con la puesta en marcha de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, trabajar en la Caja se hizo menos atractivo en términos salariales.

Ramos agregó que, actualmente, la única forma de crecer salarialmente en la CCSS está asociado a tener jefaturas; sin embargo, la idea no resulta atractiva para muchos especialistas. Es por eso que, ante la entrada en vigencia de la Ley de Empleo Público, la institución se encuentra analizando crear un esquema de crecimiento profesional que beneficie a este recurso humano, lo que ayudaría a disminuir la fuga de este personal médico.

“Lo que estamos planteando es crear una bifurcación profesional en la que hacemos un segundo esquema de crecimiento profesional para personas muy especializadas que lo que quieren es seguir viendo pacientes, pero necesitamos darle una remuneración competitiva para así disminuir fuga”, apuntó.

En entrevista con UNIVERSIDAD, el máximo jerarca de la Caja indicó también que el contrato de retribución social, el cual implica que el especialista se compromete a trabajar para la CCSS una vez que termina su formación, es muy “generoso” hacia el médico, por lo que es fácil para este migrar al sector privado.

“En otras palabras, a la CCSS le cuesta mucho tiempo y dinero formar el especialista y este se puede ir al sector privado con mucha facilidad, eso fue por una huelga de hace unos años. Para cambiar o modificar este contrato, habrá que estudiar cuál va a ser la reacción ahora”, señaló.

Finalmente, Ramos agregó que el mecanismo de realizar dos exámenes para entrar a la especialidad es “complejo”, y que —en su criterio— se debería migrar a uno más simplificado, pues otros países como España solo realizan una prueba; además, ve necesario revisar el proceso de formación.

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