2020 tendrá las lluvias más fuertes de los últimos dos años

Incremento de las precipitaciones y emergencia por COVID-19 obligan a la CNE a realizar un nuevo protocolo de atención ante posibles emergencias

La época lluviosa de este año tendrá mayor cantidad y  fuerza, según informaron este lunes las autoridades nacionales. El director del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), Werner Stolz,  aseguró que este será el año con más precipitaciones desde el 2018.

«Estamos previendo una estación lluviosa bastante fuerte para Pacífico Norte, Central y Sur, así como Valle Central; una estación lluviosa que va a estar con porcentajes que van a sobrepasar el promedio, más fuerte que los dos años que nos han precedido. Solo en la Zona Norte y el Caribe Sur tendrían comportamientos normal», afirmó.

A su vez, la temporada de huracanes, que va desde el 1 junio al 30 noviembre, estará especialmente activa. En el Pacífico se espera que se den entre 15 y 18 sistemas con nombre: 7 u 8 tormentas tropicales, 4 o 5 huracanes categoría 1 o 2, así como 4 o 5 huracanes categoría 4 y 5.

En el Caribe también se formarán más tormentas de lo usual: por lo general se presentan 12 fenómenos y para este año se espera la formación de entre 15 y 19.

Lluvias y COVID-19 obligan a cambios en CNE

Dada la emergencia que vive el país por la pandemia COVID-19, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) recurrió a cambios en el modelo de preparación para atender los posibles desastres por las lluvias.

Según el presidente de la CNE, Alexander Solís, uno de los cambios más importantes es el de las alertas, ya que ahora se trabajará en una escala de cuatro tipos: verde, amarillo, naranja y roja.

«En esta temporada de lluvias estamos incorporando un nivel de alerta adicional entre la amarilla y la roja. Bajo la condición de pandemia no podemos dilatar los procesos de evacuación. Este nivel implican movilizaciones preventivas», explicó.

Para el traslado de personas a albergues, las dinámicas también variarán, ya que se tendrá que identificar a quienes tengan órdenes sanitarias, seas sospechosas o estén sintomáticas por COVID-19. Toda esta información se utilizará para distribuir a las personas dentro de los mismos centros.

«En el manejo de albergues tenemos que disminuir la capacidad de aforo: a mayor días por albergue, mayor tendría que ser el distanciamiento de las personas que están en el albergue. También tenemos que aplicar el concepto de la burbuja social y guardar el distanciamiento con los otros núcleos, ya sea por separación o segregación con una barrera física», indicó Solís.

La CNE desactivó la alerta amarilla que se estableció para el Pacífico, Valle Central y Sarapiquí; sin embargo, todo el territorio nacional se mantiene en alerta verde, por la inestabilidad atmosférica y la posibilidad de que dos ondas tropicales impacten el país.

SUSCRÍBASE A LA EDICIÓN SEMANAL EN FORMATO DIGITAL.Precio: ₡12.000 / añoPRECIO ESPECIAL

0 comments