2019: Costa Rica con más ingresos por tributos, pero una economía contraída

Un 90% del parque empresarial ha visto deprimida su actividad productiva, mientras que los hogares reducen su consumo.

Mientras la Hacienda Pública en Costa Rica ha visto cómo se incrementan sus ingreso por concepto de la reforma fiscal, la implementación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la Factura Electrónica, la situación aún no es igual de halagüeña para la economía del país y mucho menos para los hogares.

A octubre del 2019, los ingresos tributarios alcanzaron su nivel más alto en los últimos cinco años, por ejemplo, la recaudación por el IVA presentó un aumento en 50%, al cierre del primer trimestre de su vigencia, en comparación con el impuesto de ventas (que operaba anteriormente), según confirmó recientemente el Ministerio de Hacienda.

En términos absolutos, la recaudación por IVA interno se incrementó en ¢93,3 mil millones, cifra que equivale a un 0,26% del Producto Interno Bruto (PIB). De manera interanual, el aumento es de ¢122,7 mil millones (crecimiento del 19%).

De acuerdo con Carlos Vargas, director de Tributación, hay que considerar que este fue un año atípico, pues se implementó la reforma tributaria que aumentó la base de aplicación del impuesto e introdujo cambios sustanciales al sistema tributario.

“Se logró cerrar una serie de portillos que tenía la legislación anterior; en renta no existía el impuesto a las ganancias de capital y este se incorporó a la regulación, tampoco había una clara regulación sobre rentas de capital, mobiliarias e inmobiliarias. El IVA amplió la base y se introdujeron mecanismos para visibilizar las cadenas productivas, además se masificó la factura electrónica, generando un efecto de autocontrol del impuesto”, argumentó Vargas.

En este sentido, indicó el director de Tributación, el incremento del 50% en la recaudación responde a estos cambios y esperan que esto sea un reflejo en el incremento de la declaración de renta a finales de año.

Precisamente, a octubre de este año, los ingresos tributarios representaron un 10,5% del Producto Interno Bruto (PIB), 0,44 puntos porcentuales más, con respecto al mismo período del 2018, también explicado por la recaudación del IVA y el impuesto a los ingresos y utilidades.

“Pero hay que tener claro que la dinámica de la actividad económica costarricenses no está vinculada exclusivamente con el tema de impuestos, hay muchos otros elementos que inciden”, añadió Vargas.

Un año de contracción

El 2019 comenzó con una perspectiva de incertidumbre, luego de que se aprobara en diciembre del año anterior la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, incluso las expectativas en la economía eran negativas.

Así lo confirmó Carlos Palma, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, quien señaló que este año has sido muy complejo en términos del desempeño de la economía.

“Con esta incertidumbre, durante la primera mitad del año, las empresas no tenían interés en invertir, ni en nuevas maquinarias, contrataciones o mayor producción, sino que estaban esperando la reacción con la entrada en vigencia de los nuevos impuestos. Esto significó, en una buena medida, que la economía fuera cayendo”, analizó Palma.

A inicios de año las expectativas de crecimiento de la economía del Banco Central eran del 3%, no obstante, con el paso de los meses no se veía ese avance, y en el primer semestre apenas alcanzaba el 2%, o sea, un punto por debajo de lo esperado.

Sin embargo, a partir de julio y agosto, Palma considera que hay una tendencia más positiva, el índice de la actividad económica tiende a crecer un poco y la producción nacional marca una leve recuperación.

En términos macroeconómicos se esperaría que el año cierre con una cifra cercana al 2,5%, un indicador menos pesimista del que comenzó el 2019, pero insuficiente para incidir en la mejoría de las condiciones económicas de las familias costarricenses.

“Por su parte, la nueva recaudación tampoco es suficiente para llenar las necesidades del gobierno, que es lo lógico de esperar, pues aún quedan pendientes impuestos por entrar en vigencia, como el de la canasta básica que arrancará en julio próximo y otros en el campo de la construcción. El déficit del fue del 6,2% el año pasado y el gobierno se tuvo que endeudar a tasas de interés muy altas, lo que ha implicado que se vea obligado a arrastrar deudas a muy alto costo”, explicó.

Dicho endeudamiento del gobierno a tasas elevadas implica que a pesar de tener mayores ingresos, está obligado a pagar mayores sumas en intereses.

También hay que tomar en cuenta que, con el nivel de incertidumbre del mercado privado, el país continúa sin generar nuevos empleos, precisamente, el desempleo alcanzó casi el 12% y aún no hay expectativas de que esto mejore. Esto es esencial para mejorar las condiciones de las economías familiares.

Hogares sin beneficio

Si bien es cierto los ingresos por recaudación aumentaron, la economista Sofía Guillén hace la salvedad que el asunto de análisis es de dónde provienen esos nuevos recursos.

Durante este 2019, los ingresos adicionales son producto de las medidas que se tomaron con la reforma fiscal y las acciones de los diputados al limitar el presupuesto nacional.

El IVA -principal fuente de los nuevos ingresos- impone un 13% a servicios profesionales, un 2% a medicamentos y un 4% a servicios de salud (si se pagan en efectivo), es decir se gravaron bienes y servicios de primera necesidad que deben pagar todas las personas por igual, sin distingo de su condición socioeconómica.

“Se trata de un impuesto regresivo, pero también de recortes en el presupuesto que implica la reducción de inversión social, para la educación pública -con el condicionamiento de ¢35.000 millones del Fondo Especial de Educación Superior- menos recursos para el combate al crimen organizado con el recorte al presupuesto del Poder Judicial y para el sector cultura”, analizó Guillén.

La economista indicó que estas medidas son procíclicas y no ayudan de ninguna manera a solucionar el bache económico que vive el país, sino que, por el contrario, refuerza la contracción del consumo, pues las personas tienen que elegir acorde a sus prioridades, tomando en cuenta que hay un millón de personas bajo la línea de pobreza.

Carlos Palma coincidió en que las condiciones de las familias no han mejorado, porque no se ha visto un aumento real del empleo, lo que limita fuertemente la capacidad de los hogares de consumir.

“Entonces que vemos al final de este panorama 2019, un país que necesita desarrollar nuevas estrategias de reactivación económica para que puedan generar empleo, pues esto implica más ingresos para las familias, incidiendo en el aumento de a la producción y una recuperación de la economía”, añadió Palma.

De hecho, un factor de gran peso, que incide en la economía de las familias, es el bajo poder adquisitivo, el pueblo enfrenta un costo de la vida muy elevado, en relación con otros países, y con altos niveles de endeudamiento.

“Cuando los hogares tienen que usar la tarjeta de crédito para comprar el arroz y los frijoles se enfrentan a una bola de nieve, financian sus necesidades básicas, pero al tiempo ya no podrán pagar esa deuda, y la propuesta del gobierno para hacer cambios en los niveles de préstamo y tasas de interés no es suficiente, hay que trabajar en la formalización de los trabajadores informales, incentivar a las empresas y disminuir el desempleo”, concluyó Palma.


Sectores productivos comprimidos

Durante este año muchos sectores productivos aseguraron experimentar caídas vertiginosas en sus ventas e ingresos y han manifestado una serie preocupación por las perspectivas para el 2020.

Uno de estos sectores es el exportador, que a pesar de ser uno de los motores de la economía costarricense en algunas áreas específicas, como servicios y venta de dispositivos médicos, experimentó una reducción del 12% (a setiembre de 2019) en el sector agrícola.

“Para lograr una mejora en la exportación agrícola es apremiante la aprobación del registro de agroquímicos para nuevas moléculas, dado que es un rezago a nivel de competitividad que las empresas agrícolas no contemos con nuevos registros desde hace 12 años, además de mejoras en el acceso al financiamiento, reducir la base mínima contributiva, la flexibilidad laboral y apurar medidas de reactivación económica”, explicó Laura Bonilla, presidenta de Cámara de Exportadores.

Por su parte, Yolanda Fernández, presidenta de la Cámara de Comercio aseguró que, junto con Agricultura, su gremio es uno de los más afectados, con una pérdida de 30.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y el cierre de muchas empresas.

Desde su perspectiva, los índices económicos del país muestran una tendencia negativa, con una baja en las proyecciones, un desempleo que se ubica en el 12% y una contracción de 8,1 puntos porcentuales en la inversión privada, un consumo privado contraído y una economía que no avanza. Todos estos elementos inciden en los sectores productivos.

Coincidente con este criterio, Abel Chaves de la Cámara de Piñeros, indicó que, en el caso de su sector, han afrontado una situación de bajos precios en el mercado, sobre todo en los de mayor incidencia de Costa Rica, que son Estados Unidos y Europa, sumado al problema de las tarifas impuestas por APM Terminals.

La situación de estos y otros sectores generó, semanas atrás, un cisma a lo interno de las cámaras empresariales, que culminó con la salida de varias agrupaciones de la Unión de Cámaras Costarricense y la renuncia de su presidente.

Según detalló la economista Guillén, en términos de bonanza económica el país muestra una dualidad, los sectores de exportación como zonas francas, servicios offsourcing, call centers y apoyo financiero muestran una tendencia al alza, pero aquello que operan a lo interno -que son el 90% del parque empresarial- están contraídos.

“Esto lo refuerza el Estado de la Nación, que indica al sector exportador como el más dinámico, mientras que el resto del mercado se encuentra estancado, ahí entran las pequeñas y medianas empresarias y los productos agropecuarios. El problema es que la Inversión Extranjera Directa se desligó del encadenamiento productivo; claro que es positiva siempre y cuando se cumpla con los derechos laborales y obligaciones ambientales, pero es necesaria una política que refuerce al mercado interno”, añadió.


Desempeño de las finanzas públicas

La reforma fiscal continúa favoreciendo la recaudación del gobierno, reduciendo el déficit interanual primario en 0,2 puntos porcentuales, según informes del Ministerio de Hacienda.

Rubro                                     Tasa de crecimiento (a octubre 2019)
                                                   2017                     2018                       2019
Ingreso total                             5,25%                   1,95%                   11,89%
Ingresos tributarios                   5,44%                   1,89%                   9,76%
Otros ingresos                          2,98%                   2,69%                   37,48%
Gasto Total                               10,31%                5,80%                   12,35%

Fuente: Ministerio de Hacienda.


Principales perspectivas al cierre del año:

  • 66% de empleadores espera mantener su personal estable al cierre del año
  • 71% de empresarios no anticipa cambios en las contrataciones de mano de obra
  • 11% de empresarios espera incrementos en contrataciones y un 17% prevé reducciones
  • 68,3 de empresarios de servicios con expectativa optimista
  • 52,4% de empresarios de construcción con expectativa optimista
  • 50,3% de empresarios de comercio con expectativa optimista
  • Empresarios de construcción ven debilitadas sus expectativas por los impuestos y desempleo, por menos inversiones y menor cantidad de proyectos nuevos.

Fuente: IICE.


Ingresos tributarios

Los ingresos tributarios representaron 10,5% del Producto Interno Bruto (PIB), 0,46 puntos porcentuales más respecto a octubre 2018, lo que se explica por la dinámica presentada en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del impuesto a los ingresos y utilidades, donde estos últimos alcanzan sus niveles más altos en los últimos cinco años.

Fuente: Ministerio de Hacienda.


Leve mejora es insuficiente

De acuerdo con el Índice Global de Expectativas Empresariales desarrollado por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica, el optimismo de los empresarios para el último trimestre año se fortaleció en 5,8 puntos porcentuales, con respecto al período anterior.

Esto lo ubica en un 47,5%, lo que muestra que aún las perspectivas son negativas, pero tienden a mejorar levemente, sobre todo para sectores de servicios, manufactura y construcción.

La investigación del IICE demuestra que los empresarios todavía no se sienten confiados para realizar nuevas inversiones, por lo tanto, el aumento en producción y generación de empleo se mantienen negativos.

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