Aunque parezca difícil de creer, a pesar de las 932 faltas a la ética y excelencia académica señaladas en la denuncia de la Red de Coordinación en Biodiversidad y el pronunciamiento contundente del Conare respecto a las situaciones de plagio verificadas en la obra Biotecnología para todos: conceptos, aplicaciones y beneficios (2019), los autores solicitaron al Semanario UNIVERSIDAD aclarar que no les consta “que exista declaratoria alguna, pronunciamiento ni reclamo de titular alguno de derechos de propiedad intelectual que afirme que alguno de los autores haya incurrido en plagio”; así como que Conare recomendó incorporar “las correcciones que resulten procedentes o su reemplazo” (ver bit.ly/2VHJFoj).
Con respecto al primer reclamo, y aunque resulte una perogrullada, hay que ser claros en que: Plagio es plagio, sin que académica, ni éticamente sea requisito que exista reclamo por “derechos de propiedad intelectual”.
El dictamen de la Academia Nacional de Ciencias (ANC), que parece aún no leen los autores del libro, es contundente cuando señala que se constató: “copia y reproducción total o parcial de varios textos tomados de libros, páginas de Internet, Wikipedia, revistas, blogs y publicaciones varias traducciones del inglés al español. En otros, copias de textos y figuras publicados con anterioridad por los mismos autores en otros medios sin advertir que se trata de una reproducción (…) un número considerable de figuras se obtuvieron de imágenes que aparecen en la Internet o en libros sin indicar la autoría original, los agradecimientos respectivos, las fuentes, los permisos y los derechos de autor, por lo que formalmente requieren permisos”.
Concluyendo que: “la cantidad de textos y figuras que han sido ´copiados´ total o parcialmente de otras fuentes no se puede obviar ni disculpar de ninguna forma, y no es un asunto trivial desde la perspectiva ética. Además, de acuerdo a mi experiencia como investigador y docente dedicado a la enseñanza por 46 años, considero que esta publicación es desafortunada: el contenido del libro es de baja calidad, tanto conceptualmente como didácticamente.”
Con base en lo anterior, la asesora legal del Conare, experta en propiedad intelectual, concluye que en el libro se contravinieron “los artículos 10 del Convenio de Berna, 70 de la Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos y el 47 de nuestra Constitución Política”, por lo que: “defender este libro con las inconsistencias encontradas, aduciendo que se encuentra en las excepciones de la enseñanza o que es una recopilación, no es conveniente para la imagen de las universidades pues su contenido contraviene las reglas propias de esas publicaciones. Constituye un mal ejemplo para los estudiantes pues sus mismos profesores estarían publicando una obra con errores de este tipo”.
Respecto a la recomendación del Conare de incorporar correcciones, es obvio que solo podrían ser en la edición digital, y no en los 1050 ejemplares impresos con recursos públicos (FEES-Conare, salarios de los autores y funcionarios de la Editorial Tecnológica, y contrapartidas adicionales de fondos del TEC, la UCR y la UNA), que estimamos rondó los ₡10-15 millones.
Con lo anterior, se evidencia que los autores del libro Biotecnología para todos: conceptos, aplicaciones y beneficios (2019), no solo incumplieron los principios de probidad, legalidad, eficacia y eficiencia, sino también de la ética y excelencia académica, que debe privar en el uso de los recursos públicos por parte de las universidades públicas.

