Líbano bajo crisis: el nuevo reparto

Con respecto a la búsqueda de su reactivación económica antes del estallido, el Líbano para el año 2023 pretendía una importante reactivación a través de su nuevo negocio: el gas

Beirut está en una crisis total, con dificultades para una reconstrucción urgente de su puerto más importante, donde es vital su comercio y turismo. Ha sorprendido al mundo entero y las primeras reacciones han sido desde el pensar que ha sido un ataque terrorista de algún grupo extremista o de un Estado enemigo, o un accidente. Pero sí existe una realidad en el Líbano de hoy: el país entró en shock, inmerso en un caos político y económico, y si no se encuentran las vías rápidas de recuperación en pocas semanas podría existir un vacío político y crear un estado de balcanización o la antigua “beirutización”, que es la militarización de barrio. Pero, particularmente, fuera esto provocado o accidental, ha sido un elemento para hundir al Líbano en una debilidad estratégica en su nuevo proyecto de explotación energética del gas en el mediterráneo y también retrasaría los objetivos de China como punto importante de la ruta de la Seda al estar expuesto el Líbano a tener mayor control de muchos países de la zona, tal y como lo fue durante su guerra civil de 1975 a 1990, donde muchos actores militares diversos utilizaron el Líbano como escenario de guerra. Hoy, el fantasma del pasado puede colocar al Líbano en un nuevo ciclo de caídas de poder, orden civil, nueva militarización, incluso una segunda revisión de la guerra civil.

Con respecto a la búsqueda de su reactivación económica antes del estallido, el Líbano para el año 2023 pretendía una importante reactivación a través de su nuevo negocio: el gas. En su plataforma marítima se encuentran nuevos bloques con importantes reservas como el bloque 4 y el bloque 9 con la que tiene una disputa fronteriza con Israel llamada la línea azul. Con esto, el Líbano tendría una importante posición estratégica nuevamente para las concesiones de explotación con potencias extranjeras europeas y una importante entrada económica por su débil industria, pues sigue siendo por su larga tradición un punto de grandes comerciantes y una ruta de trasiego de mercaderías. Después de la explosión sucedida, estos proyectos pueden verse afectados pero, sobre todo, hunde las esperanzas de una pronta reactivación de su economía.

Dentro de las manifestaciones de muchos de sus ciudadanos se observa que no apoyan las medidas del FMI, pero saben que están amarrados en esta crítica situación; también cala en  muchos el nacionalismo y la dignidad de su soberanía, y no quieren ser parte del apoyo de Israel ni económico ni humanitario porque para muchos Israel tiene un doble discurso por los múltiples ataques a sus soberanía, sobre todo con bombardeos en los de barrios de Beirut contra palestinos seguidores de la OLP o libaneses e iraníes chiitas de Hezbollah, como los acontecidos en agosto de 2019. Israel mantiene muy constantemente estas operaciones, incluidas las de Siria por ser paso terrestre de apoyo y comercio de Irán con sus grupos étnicos o partidarios de Hezbollah, tanto en Siria como en el Líbano, como fue la acusación de Siria en abril pasado al denunciar que Israel está atacando en su territorio.

En el acuerdo de Astaná de 2016, tanto Rusia, Irán y Turquía lograron consenso para acabar con el avance terrorista en Siria, en el que Hezbollah tuvo participación, por lo que al final la soberanía Siria y su presidente chiita Bashar Al-Asad sigue en el poder afirmando una fuerte presencia de Irán desde Teherán hasta el mediterráneo.

Israel, por su parte, no solo es un espectador, sino que considera prioritario su sentido de defensa, como también la rivalidad  de potencias petroleras Arabia-Irán en disputa y sobre todo a su soberanía al grupo Hezbollah por su presencia al sur del Líbano, que se considera un grupo armado estratégico ante cualquier incursión armada desde Israel por el Sur; y a Siria, por sus posibles reclamos por los Altos del Golán en el norte. Por ello el Líbano está al borde de una situación de conflicto nacional e i

SUSCRÍBASE A LA EDICIÓN SEMANAL EN FORMATO DIGITAL.Precio: ₡12.000 / añoPRECIO ESPECIAL

0 comments