En medio de mi dolor recordando el inmenso amor de Lilliana

A la memoria de Lilliana Chaves Hidalgo

Es con gran pesar como me refiero al hecho de que acabo de perder a una mujer generosa y extraordinaria

Es con gran pesar como me refiero al hecho de que acabo de perder a una mujer generosa y extraordinaria, la que fue mi esposa durante los últimos siete años, la enfermera especializada en psiquiatría, Lilliana Chaves Hidalgo (1949-2016), una persona alegre, dinámica y encantadora, la que me encontró sumido en la mayor de las angustias y tristezas, a causa del fallecimiento de mi madre y de mi primera esposa, hace ya algunos años.
El cariño recíproco, la compañía y la cercanía entre nosotros actuó de inmediato, dando lugar a la aparición de un amor a primera vista, que fue creciendo día a día, durante los primeros meses de 2009, cuando ella con su humor fue llenándome de vida y esperanzas, en lo que fue uno de los períodos más fascinantes y esperanzadores de mi existencia, cuando me permití pensar, por primera vez, en que tenía el derecho a tener una vida propia, lejos de las quimeras y los desvaríos del activismo político, ayudándome a renovar la existencia, como si hubiese sido un niño intentando a aprender a vivir de nuevo y enseñándome muchas maneras de mejorar mi calidad de vida y salud; todo ello con su alegría de vivir, la que nos contagiaba a todos los que la rodeábamos y hoy sentimos su partida.
Va todo mi agradecimiento a quienes me expresaron, por todos los medios, sus condolencias por la muerte de mi querida Lilliana, ocurrida pocos días antes de cumplir sus 67 años, quien me dio una gran fuerza para vivir y seguir adelante, en medio de absurdos, razones y sinrazones de una vida que simplemente transcurre, y a la que muchas veces resulta inútil racionalizar con discursos de ninguna clase, ya sean religiosos o seculares, que no pasan de ser una suerte de autoengaños ante la dureza de ciertos momentos o quiebres de la existencia, los que queramos o no terminan por obligarnos a reinventar nuestra existencia, so pena de perecer por la inanición o sumergidos en los abismos insondables de la depresión y la tristeza.
La llevaré siempre, dentro de mi memoria y mis sentimientos, recordando los momentos que compartimos, escuchando los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional, sobre todo en esta temporada del 2016.
Aprovecho además esta ocasión tan singular para agradecerle a nuestro gran músico Jacques Sagot, con todo mi corazón, el programa de “un aguacero de música” que nos recetó, hace unas pocas semanas, con la música de su piano (verdadera pasión de su vida) y las amplias, además de sentidas explicaciones sobre la obra y la vida del noruego Grieg, Chopin, Liszt, Schumann, Bach y Debussy, en especial por el homenaje que le hizo al compositor español Enrique Granados, fallecido hace ya cien años cuando los alemanes hundieron el barco que lo traía de regreso a Europa después de representar sus goyescas en Nueva York, haciéndonos escuchar los compases de su danza andaluza número cinco.
Lilliana y yo viajamos llenos de interés, a través de muchos puntos de la geografía planetaria, siempre en la búsqueda de ensanchar nuestro conocimiento y poseídos por un sentimiento amoroso por las gentes.
A quienes se hicieron solidarios con esta mi inmensa pena, mi gratitud y afecto, en medio del dolor que me embarga, cuando solo me queda la inmensa felicidad de recordar que la amé con toda la pasión que pude y el hecho de que ella también me amó, incluso en el borde mismo de la sinrazón, pero ¿es qué acaso el amor es reductible a la racionalidad o al frío cálculo?, tan propios ambos de un mundo que le teme a la muerte y sobre todo al amor, a pesar de que cultiva la necrofilia y la destrucción, además de que finge la existencia de un amor del que carece y en el que no cree.
Hasta siempre mi querida Lilliana, apenas empiezo a recordar los detalles de aquel día feliz en que tuve la dicha de conocerte y que marcó el inicio de nuestro maravilloso viaje, con sus hermosos y apasionados detalles, los que hacen más feliz y digna nuestra existencia.

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